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16 de Abril de 2025PCR del Virus Papiloma Humano: el examen que permite que una mujer se realice el PAP solo cada cinco años
El PCR de Virus del Papiloma puede detectar material genético del virus incluso antes que un Papanicolaou, también conocido como PAP. Si su resultado es negativo, la prueba puede repetirse en cinco años. Especialistas también refuerzan la necesidad de la vacunación en contra del virus.
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El PAP o Papanicolaou es un examen que año a año se deben realizar las mujeres. Éste sirve para detectar si existen anormalidades en las células del cuello uterino. Se trata de un procedimiento incómodo, pero altamente necesario para detectar a tiempo el cáncer cérvico uterino. Al Papanicolaou se suma el PCR de Virus Papiloma. Si bien su precio es un poco más alto, es más efectivo. Dependiendo de su resultado, permite que las mujeres no tengan que hacerse el PAP en un periodo de cinco años.
La ginecóloga de la Clínica Santa María y centros Vida Mujer y Endoplus, Andrea von Hoveling, explica que “la PCR de Virus Papiloma consiste en detectar material genético del virus mismo y en ese sentido, es un examen que llega antes que las alternaciones Papanicolaou. Porque el Papanicolaou ve daño celular y lesiones precancerosas de las células que ya fueron dañadas por el virus. En cambio, la detección del virus papiloma, lo que hace, es justamente detectar incluso en tejido sano la presencia de cepas del virus que puedan causar cambios que finalmente puedan llevar a un cáncer”.
“El resultado se demora un par de semanas y no hay que hacer ninguna preparación previa para tomárselo. Pero sí es importante no haber tenido actividad sexual dos días antes y no estar menstruando. Esto, para que, junto con el examen, se pueda visualizar bien el cuello uterino y se pueda tomar también el Papanicolaou”, agrega.
¿Cómo es el PCR del Virus de Papiloma Humano?
Pamela Soto Herrera, académica del área de Ginecología del Departamento de Promoción de Salud de la Mujer y Recién Nacido de la Universidad de Chile y Jovita Ortiz Contreras, directora y Académica del Departamento de Promoción de Salud de la Mujer y Recién Nacido de la Universidad de Chile explican que la muestra se obtiene de forma sencilla en un centro de salud. Se utiliza un espéculo para visualizar el cuello del útero y se recoge una muestra con un pequeño cepillo. Esa muestra se analiza mediante técnicas de biología molecular que permiten identificar si hay o no infección por los tipos de VPH más peligrosos.
La prueba se recomienda a partir de los 30 años como tamizaje primario. Si el resultado es negativo, significa que no hay presencia de VPH de alto riesgo. En ese caso la prueba puede repetirse cada cinco años. Si el resultado es positivo, se indicará un seguimiento más cercano o estudios adicionales, como una colposcopía, según el tipo de virus detectado. Un resultado positivo no significa que la persona tenga cáncer. Pero sí, que hay una infección que, si persiste, podría causar lesiones.
Los posibles resultados son:
- Negativo para VPH de alto riesgo: no se detecta ADN viral de los tipos peligrosos. Es un resultado tranquilizador y permite espaciar los controles.
- Positivo para VPH de alto riesgo (sin especificar tipo): se confirma infección por uno o más tipos con potencial oncogénico, pero sin identificar exactamente cuál. Requiere seguimiento médico para definir si es necesario repetir la prueba o realizar otros exámenes.
- Positivo para VPH tipo 16 y/o 18: se identifican los tipos más oncogénicos. En estos casos se indica una evaluación inmediata mediante colposcopía.
- Muestra inadecuada o no concluyente: puede deberse a una muestra insuficiente o interferencias técnicas. Se solicita repetir el test.
No es necesario el PAP durante cinco años
La doctora Von Hoveling, aclara que “en caso que los dos exámenes salgan normales. Es decir, el Papanicolaou salga bueno y no muestre alternaciones celulares y que no haya presencia de ninguno de los tipos peligrosos del Virus Papiloma Humano, el examen se puede repetir a los cinco años en personas que no tengan un compromiso inmunitario. Si hay personas que tengan una inmunidad alterada por alguna enfermedad o por el uso de algún medicamento, se tiene que hacer de manera más frecuente”.
Por otro lado, Soto destaca que “una de las ventajas del test PCR para VPH es que, si resulta negativo, no es necesario realizar el Papanicolaou todos los años. Al menos en mujeres mayores de 30 años. De hecho, el test de VPH se está posicionando como método de tamizaje primario porque tiene mayor sensibilidad que el PAP para detectar infecciones que podrían derivar en lesiones precancerosas“.
“Esto significa que, si una mujer se realiza el test y da negativo, puede repetirlo con seguridad en cinco años, siempre que no existan otros factores de riesgo. En mujeres menores de 30 años, en cambio, se sigue recomendando el Papanicolaou, ya que las infecciones por VPH son muy frecuentes en esa etapa. En esos casos, el PAP cada tres años es suficiente si los resultados son normales”, enfatiza.
El silencioso cáncer cérvico uterino
Con respecto al cáncer cérvico uterino, la ginecóloga Andrea von Hoveling recalca que “el cáncer cérvico uterino tiene tres estrategias de prevención, no solo fundamentales, sino que tremendamente efectivas. La primera es la vacuna, que si bien es ponérsela durante la adolescencia temprana, se puede poner en cualquier momento de la vida. La segunda es el uso consistente de preservativo. Esto baja el contagio del Virus Papiloma y previene otras infecciones de transmisión sexual que pueden hacer que el virus papiloma avance más rápido. La tercera, es hacerse exámenes anuales para partir con los exámenes que correspondan según la edad y según si se ha iniciado o no actividad sexual”.
Soto concuerda que la vacuna es fundamental porque “protege contra los tipos más oncogénicos del virus, incluyendo el 16 y el 18. En Chile, está incluida en el Programa Nacional de Inmunizaciones y se administra gratuitamente a niñas y niños a partir de los 9 años, idealmente antes del inicio de la vida sexual”.
“Junto con la vacunación y el tamizaje, es fundamental garantizar el tratamiento oportuno de las lesiones precancerosas. Cuando una lesión se detecta a tiempo, existen procedimientos ambulatorios como la conización, la crioterapia o la electrocirugía, que permiten eliminar el tejido alterado y evitar la progresión a cáncer”, destaca.



