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16 de Mayo de 2025Prohibición de flúor en Estados Unidos enciende alertas en Chile: hace 40 años que se agrega al agua potable como medida de salud pública
Desde el 1 de julio entrará en vigencia un proyecto de ley que prohíbe la adición de flúor en el agua de Florida en Estados Unidos, luego que las autoridades afirmaran que una sobreexposición causa problemas en la salud. En Chile, se agrega flúor al agua como medida de salud pública desde 1985.
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Florida se convertirá en el segundo estado de Estados Unidos, después de Utah, en prohibir el flúor en el agua potable. Esto, luego que las autoridades aseguraran que una exposición excesiva al flúor, por un prolongado periodo de tiempo, puede producir problemas en la salud.
Según detalla The New York Times, el gobernador de Florida, Ron DeSantis, firmó un proyecto de ley que prohíbe la adición de flúor en el agua potable, que entrará en vigor el 1 de julio. De esta forma, se convirtió en el segundo estado en prohibir esta práctica médica. Además, afirman que otros estados como Ohio y Texas están considerando aplicar la misma medida.
DeSantis ha criticado la fluoración del agua afirmando que se trata de una extralimitación del gobierno, comparándolo con el uso de mascarillas y la vacunación durante la pandemia del COVID-19.
¿Es el flúor dañino para la salud?
El Programa Nacional de Toxicología de Estados Unidos destaca que desde 1945 el flúor ha sido una iniciativa exitosa para la salud pública, específicamente para reducir las caries y mejorar la salud dental de la población. Tras realizar una revisión de estudios, concluyó que “niveles más altos de exposición al fluoruro, como el agua potable con más de 1,5 miligramos de fluoruro por litro, se asocian con un coeficiente intelectual más bajo en niños“.
“Es importante destacar que no se contó con datos suficientes para determinar si el bajo nivel de fluoruro de 0,7 mg/L, actualmente recomendado para el suministro de agua a las comunidades estadounidenses, tiene un efecto negativo en el coeficiente intelectual de los niños“, agrega.
Al respecto, la investigadora del Centro de Investigación e innovación Biomédica y Centro de Excelencia IMPACT de la Universidad de los Andes, Dolores Busso, explicó a The Clinic que “el Programa Nacional de Toxicología de Estados Unidos realizó un análisis utilizando datos de publicaciones de poblaciones en diferentes países sobre la asociación entre la exposición al flúor y el neurodesarrollo y la cognición, la cual fue publicada en enero en la prestigiosa revisa JAMA. Esta revisión sistemática encontró que los niños que consumían niveles elevados de flúor tenían menor coeficiente intelectual (IQ). Sin embargo, esta asociación solo se dio cuando el nivel de flúor al que se exponían los niños era mayor a 1,5 mg/litro de agua y no a concentraciones menores“.
“Es la principal estrategia a nivel mundial para el control de la caries”
Consultada sobre si pudiese existir un sobreconsumo de flúor en la población, la académica indica que “es importante analizar la exposición total de una persona al flúor. Que no solo proviene de lo que agrega al agua, sino también refleja las contribuciones del flúor proveniente de otras fuentes. Como los alimentos, productos dentales, emisiones industriales y productos farmacéuticos. Teniendo en cuenta esa exposición, debiera ajustarse el nivel de flúor que se agrega al agua o controlar el que añade a otros productos, para evitar una exposición excesiva“, recalca.
“El uso de flúor es la principal estrategia a nivel mundial para el control de la caries dental, patología crónica de alta prevalencia en nuestro país, que afecta la calidad de vida de los individuos en términos de dolor, malestar, limitación social y funcional, siendo además la principal causa de las pérdidas dentarias. Existe mayor impacto de las caries en personas que viven en zonas rurales o que pertenecen a estratos sociales más desfavorecidos”, afirma.
El flúor en Chile
Busso detalló que “Chile agrega flúor al agua como medida de salud pública desde 1985, aunque aún existen regiones en que no se implementa la medida. La concentración óptima de flúor en el agua potable determinada por la Autoridad Sanitaria oscila entre 0,6 y 1,0 mg/L. La evidencia científica muestra que a estas concentraciones, la fluoración del agua es una medida efectiva en la prevención y control de la caries dental, y que, según el artículo al que hacemos referencia, no tendría consecuencias adversas para el desarrollo de los niños“.



