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Opinión

15 de Junio de 2025
Imagen: Sandro Baeza/The Clinic

Perfil de Jaime Mulet: Jaime, ¿qué haces ahí?

Foto autor Kike Mujica Por Kike Mujica

Es católico, está en contra del aborto libre, fue DC hasta la médula y formó tándem con Adolfo Zaldívar, no precisamente un amigo de la izquierda. Votó por MEO, por Frei Ruiz-Tagle y Aylwin es el presidente que mejor lo representa. ¿Por qué Mulet figura en la papeleta de primarias junto al PC y el Frente Amplio?

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Jaime Mulet es católico practicante, humanista cristiano y devoto de “Laudato Si”, la encíclica que el fallecido Francisco I escribió sobre medio ambiente. Fue DC desde 1984 y se divorció de la Falange en 2008 cuando Adolfo Zaldívar y un grupo de diputados -él incluido- rompieron con el gobierno de Bachelet. Eran los díscolos, los colorines, la versión siglo XXI de los guatones, el histórico grupo filo derecha de la DC.

Boric, el PC y el FA piden lista única parlamentaria y Mulet retruca sin miramientos: “No estamos para hacer arreglines y listas entre cuatro paredes (…). No va a haber lista única”.

Entrevisté a Mulet en Mesa Central de Canal 13 hace un mes.

-¿Qué nota le pondría al gobierno de Boric?-, le pregunté.

-Un 4.0-, respondió presto y sin titubeos.

“Estoy contra el aborto libre. Me quedo con las tres causales”, me dice.

En algún momento, Alberto Undurraga, el presidente de la DC, me dijo que había conversado con Mulet para sumarlo a las primarias del progresismo junto al PPD, el PS, el PL y el PR.

Pero no.

Mulet aparecerá el 29 de junio en la misma papeleta que el PC y el FA, partidos lejanos de la iglesia -o come curas, algunos- proaborto y muy, pero muy, lejos de cualquier cosa que huela a DC.

¿Qué hace ahí Jaime?-, pregunto.

“No podría estar en la derecha. Soy progresista”, me responde.

Jaime Mulet. Foto: Agencia Uno

El provinciano de la primaria

De los cuatro en primarias, Mulet es el único nacido y criado en provincia. Nació en Vallenar el 3 de agosto de 1963. Estudió en esa ciudad y luego emigró a la capital, al INBA. Entró a Derecho en la Universidad Católica -se graduó en 1988- y cursó un MBA en la Universidad Alberto Hurtado.

Luego de titularse en la UC volvió a Vallenar. Fue abogado delegado de la Defensa Fiscal de Alcoholes y asesor de empresas, sindicatos y gremios de la zona.

En 1990, el gobierno de Patricio Aylwin lo nombró seremi de Justicia de la Tercera Región. Intentó ser diputado en 1992, pero la DC cedió el cupo a otro partido.

Entre 1992 y 1997 forjó un liderazgo que perdura hasta hoy en Vallenar. Por esos días era el dirigente más encumbrado de la DC en esa ciudad.

“Hasta hoy es un caudillo de la zona”, me dice un parlamentario de la oposición.

El día que se tiñó colorín

Mulet partió militando joven en la DC. “Era de la línea de Gabriel Valdés”, me dice. Valdés era el líder de los chascones, el grupo más cercano a la izquierda del partido.

En 1998 fue electo diputado por el distrito Nº6 correspondiente a las comunas de Alto del Carmen, Caldera, Freirina, Huasco, Tierra Amarilla y Vallenar. Se reeligió, cumpliendo cuatro períodos, entre 2001 y el 2010.

Su vida política cambio rotundamente cuando se unió al lote de los colorines, el brazo político -y armado, por la belicosidad- de Adolfo Zaldívar dentro de la DC.

¿Por qué se alía a Zaldívar?

-“Adolfo fue candidato a senador por Atacama en 1989. Yo era muy jovencito. Lo conocí y establecí una relación con él. Esa elección la perdió. En 2002 me llamó. Me contó que quería postular a la presidencia de la DC: me ofreció ser secretario general. Ganamos y condujimos la DC durante cuatro años”.

En 2007, Zaldívar y Mulet tiraron el mantel y quebraron a la DC. 

¿Cómo?

El gobierno de Bachelet pidió al parlamento que votara a favor de aumentar los recursos para el Transantiago.

La orden de la DC fue aprobar la idea.

Pero Zaldívar y Mulet y otros cuatro diputados votaron en contra.

El tribunal supremo de la DC decidió expulsar a los díscolos.

Los desterrados partieron al Partido Regionalista Independiente (PRI), un ente que se había creado en 2006 y que era un pegoteo algo forzado de diversos movimiento. Mulet pasó a encabezarlo y Zaldívar intento ser el candidato presidencial del partido (se bajó: nunca superó el 1% de apoyo en las encuestas).

Pero la dupla se quebró en 2009. El PRI optó por apoyar a Sebastián Piñera. Mulet dijo nones: en primera instancia estuvo con MEO y luego apoyó a Frei Ruiz-Tagle. 

Mulet -otra vez- se quedaba sin partido: lo echaron.

De partido en partido

En 2013, Mulet coqueteó, nuevamente, con MEO. Se presentó a diputado en el pacto “Si tú quieres, Chile cambia”, que apoyaba a ese candidato. Perdió.

“Es de los políticos que crean partidos si no encuentran donde alojarse”, opina un parlamentario del PS. En 2015 Mulet fundó el Partido Federación Regionalista Verde Social, que derivó en 2017 a la Federación Regionalista Verde Social (FREVS).

Mulet tenía por fin un partido a su medida. “Es “su” partido. De él y de Flavia Torrealba, su mujer. Algunos dicen que es su pyme. Pero tiene presencia regional y está ahí, en la primaria, figurando”, dice un parlamentario de izquierda.

Mulet se reeligió como diputado en 2017. El 2021 su postulación fue polémica. Él, junto a dos abogados ligados a la DC, Ramón Briones y Hernán Bosselín, fueron formalizados por el delito de cohecho pasivo. 

La fiscalía de Copiapó sostuvo que los tres habían gestionado que la minera Candelaria pagara a la Municipalidad de Tierra Amarilla US$7 millones a cambio de que el alcalde de esa comuna, Osvaldo Delgado, desistiera de un juicio ambiental.

En septiembre del 2021, ad portas de la elección, Mulet decidió entonces bajar la candidatura. 

Pero un mes después se retractó.

“Volvemos a la campaña con más fuerza a trabajar por Atacama. Estoy muy agradecido por el cariño y apoyo que recibí por parte de la ciudadanía, quienes solicitaron que retome la candidatura a diputado por el Distrito 4″, publicó en su cuenta de X.

El hecho causó mucha molestia en el entonces candidato presidencial Gabriel Boric. “Lo que él nos comunicó es que producto de la formalización, no iba a ser candidato y, por lo tanto, quiero ser muy claro: Jaime Mulet no cuenta con mi apoyo”, sentenció Boric.

Pese a todo, Mulet fue reelecto. En septiembre de 2023, el Juzgado de Copiapó dictó el sobreseimiento definitivo del diputado. “Se ha acreditado su inocencia absoluta en las acusaciones falsas que se le hicieron sobre la base de antecedentes y pruebas amañadas”, declararon sus abogados.

Entendiendo a Mulet

En la encuesta ICSO-UDP de esta semana, Mulet marcó 0.5% de adhesión. Es el último de la lista. Lo supera Francesca Muñoz, la desconocida candidata socialcristiana.

En Panel Ciudadano-UDD -miden las primarias oficialistas-, conocida este viernes, Jara obtuvo 40%; Tohá, 34%; Winter, 21% y Mulet solo el 5%.

¿Qué no prenda será que cuesta situarlo en el mapa político del oficialismo? ¿Qué muchos piensen que esta candidatura tiene otro tiro: ser candidato a senador?

Mulet confirma que la FRVS es partido de gobierno, pero insiste en ponerle un 4.0. “Eso es azul”, responde rápido cuando le digo que no se entiende que esté en una primaria que representa al oficialismo y tenga tan mediocre evaluación de “su” gobierno.

“Me defino como un autoflagelante de la Concertación. Me desilusioné cuando pasaba el tiempo y los autocomplacientes estaban muy conformes con vivir en un modelo neoliberal”, precisa para situarse en la geografía política. 

“Nunca he pasado la línea divisoria con la derecha”, agrega. “Cuando estuve en la DC integramos la Nueva Mayoría, con PC incluido”, argumenta para descartar que su presencia en esta primaria sea “extravagante”.

-¿Quién de los expresidentes lo representa mejor: Aylwin, Frei, Lagos, Bachelet o Boric?-, le pregunto.

-“Frei Montalva”-, responde riendo.

-Ya pues-, insisto.

-Aylwin y Bachelet 2.0, dice.

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