Ciudad
8 de Agosto de 2025El problema estructural de la Villa Frei que genera microbasurales y alerta a los vecinos por llegada de ratones: “No es muy agradable a la vista”
En diferentes puntos de la extensa Villa Frei, pero principalmente por los accesos de Alcalde Monckeberg, se generan microbasurales. Esto, explican residentes y la municipalidad, se explica por un error estructural, ya que en sus inicios los edificios funcionaban con incineradores de basura, que con la prohibición de quemar desechos, nunca se encontró una solución para el retiro de basura.
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Para residentes de la Villa Frei de Ñuñoa, ya está casi normalizado convivir con pequeños basurales que se forman en diferentes puntos del histórico conjunto habitacional, a tal punto que simplemente se ignora. Por las amplias dimensiones de este, solo algunas calles lidian frecuentemente con este problema, principalmente las que intersecan con Alcalde Jorge Monckeberg. Aunque igual hay vecinos que han reportado acumulación por las veredas en Ramón Cruz.
Si bien no es un problema grave de basura, como se experimentan en otros puntos de la capital, residentes comentan que no deja de ser molesto. Incluso, hay quienes se preocupan por problemas sanitarios y por malos olores. “Es bastante incómodo, la verdad. No es muy agradable la vista y tampoco es algo sanitariamente bueno. Igual hay ratones, llega gente a escarbar en la basura. Es charcha igual para los vecinos, harto mal olor”, señala un vecino que llegó hace menos de un año al conjunto.
Ana Clara, residente por más de 10 años de la Villa Frei, confirma que este es un problema histórico.
Según explica, se trata de un problema estructural, ya que el conducto de basura cuando se construyó el conjunto en los sesenta tenía incineradores de basura. Cuando se prohibió este sistema, nunca se hicieron modificaciones en los edificios para atender el retiro de basura.
“Cuando en los ochenta, por sistema de contaminación y expansión de la ciudad, se prohíbe la quema de basura, no se buscó ninguna solución a estos edificios que habían sido construidos para funcionar de aquella manera”, explica la vecina.

De todas formas, y aunque reconoce que es cierto que pueden llegar ratones, hay un problema estético. “Creo que lo que más le molesta a los vecinos es que se ve feo, porque además siempre hay basura“, dice.
El problema de origen del retiro de basura en la Villa Frei
Consultados en la Municipalidad de Ñuñoa, confirmaron la tesis de Ana Clara.
“Estos incineradores debieron ser sellados, lo que dio origen al problema histórico de la gestión de residuos sólidos domiciliarios en la villa. Cabe señalar que, en varios de estos edificios, las salas de basura se encuentran en un nivel inferior, accesibles únicamente por escaleras empinadas y estrechas, lo que dificulta tanto almacenar los residuos como retirarlos desde esos espacios”, explican en la municipalidad.
Y agregan “no todos los edificios cuentan con conserjes, y en algunos casos tampoco con personal de aseo. Debido a que cada comunidad tiene su propia administración. Esto ha llevado a que muchos vecinos retiren la basura de forma individual y a granel, en los horarios que a cada uno le acomoda. Como resultado, se generan los llamados puntos de sacrificio o focos de acumulación de residuos en distintos sectores.

Ana Clara explica que en los últimos años han cambiado los horarios de retiro de basura, y eso también contribuye. Esto, afirma, porque hay gente que saca la basura cuando puede, generando que siempre haya basura afuera. “En aquellos edificios donde no hay el conserje o encargado, la gente saca la basura a distintas horas. Entonces, se va acumulando en esos lugares donde el camión tiene establecido el retiro. Que es básicamente la esquina con Ritoque, Quintay y Horcón, que al final hay siempre basura“, sostiene.
Y por lo mismo, reitera que “el tema de la basura en la Villa Freire es bastante más estructural y complejo”.
Intentos fallidos por resolver el problema de la basura
Un vecino confirma que esto es un problema, particularmente para los que viven en primeros pisos. Y agrega que “para los de los chicos de la basura también es súper complicado porque tienen que prácticamente recogerlo casi con las cosas a mano. Y hay muchos perros también que rompen las bolsas, entonces queda la cagada“.
Él mismo pregunta al aire por qué no ponen contenedores de basura, para solucionar esto. Pero Ana Clara y la municipalidad afirman que ya hubo, y que no funcionaron.
La vecina explica que “el contenedor era de todos, pero de nadie. Por lo tanto, nadie se encargaba de limpiarlo. Los contenedores no alcanzaron a durar un año. No sé si entre que se los robaron, entre que se alguna vez el camión lo echó arriba del contenedor, en algunos casos los camiones se llevaron el contenedor completo”.
Por lo mismo, reclaman que la solución requiere una inversión más estructural de los mismos edificios de la Villa Frei.
La solución de Ñuñoa
Ante este problema, en la municipalidad de Ñuñoa tienen un plan de acción para solucionar este problema. Actualmente, están trabajando en una licitación, se establecerá que el camión recolector deberá pasar diariamente por la Villa Frei.

Además, implementarán un cambio que permitirá que el camión recolector ingrese a los estacionamientos de la villa, que se complementará con una organización entre vecinos para ordenar los puntos de retiro.
Junto a esto, se suman dos medidas como la entrega de vermicomposteras para reducir la cantidad de residuos orgánicos, y establecer un punto limpio móvil para el reciclaje.
“Con estas medidas, se espera avanzar hacia una gestión más eficiente y sostenible de los residuos sólidos domiciliarios en la Villa Frei. Para que este plan tenga éxito, será clave contar con la participación activa de la comunidad y su compromiso tanto con el cuidado del medio ambiente como con el bienestar del entorno que comparten”, señalan en Ñuñoa.



