Tendencias
25 de Agosto de 2025“El desafío es que el control sea efectivo y más sustentable”: especialistas advierten sobre nuevas plagas en frutales a raíz del cambio climático
El aumento de las temperaturas está facilitando la expansión de plagas en distintas zonas del país, afectando cultivos y exportaciones. Expertos advierten que especies como la mosca de alas manchadas podrían intensificar su impacto en la agricultura chilena.
Compartir
A raíz del cambio climático, nuevas plagas están llegando a distintos territorios de Chile donde encuentran las condiciones propicias para instalarse y multiplicarse. Esta situación afecta directamente la labor agrícola y las exportaciones.
El entomólogo y académico de la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad de Talca, Eduardo Fuentes, explicó que “estamos experimentando en varias regiones incrementos en las temperaturas. Muchas plagas responden a este cambio aumentando su desarrollo, reproducción y sobrevivencia, por lo que en el futuro el impacto en los cultivos será más importante”.
Uno de los casos que más preocupa es la mosca de alas manchadas (Drosophila suzukii). Al respecto, la académica de la Universidad Católica del Maule, Margarita Correa, afirmó que “con el cambio climático, muchas especies que antes no eran plagas están comenzando a serlo. Por ejemplo, la mosca Drosophila suzukii, que llegó en 2017, y está causando cada vez más daño, sobre todo en cerezos”. El impacto en el agro de la mosca Drosophila suzukii se da principalmente porque ataca la fruta sana y aumenta los costos de control. De ahí la urgencia de monitoreo en cerezos y otros frutales, junto con la capacitación transversal para productores y estudiantes.
“El surgimiento de nuevas plagas es permanente y la adaptación debe ser colectiva abarcando el sector agrícola, academia e instituciones. El desafío es que el control sea efectivo y, a la vez, más sustentable“, advirtió Fuentes. La presión que genera la llegada de estos insectos no es solo en el área agrícola, también es comercial, advirtió el académico. “Basta detectar unos pocos individuos en embarques para que no puedan enviarse a ciertos mercados, porque son plagas cuarentenarias y el daño es tremendo, aunque la presencia sea baja“, añadió.
Para finalizar, Fuentes destacó que en este nuevo escenario “hay que adaptar las herramientas a ambientes más cálidos, porque algunas podrían perder eficacia. La idea es avanzar hacia alternativas más sustentables: feromonas, enemigos naturales y productos de origen natural, dejando los insecticidas solo para el mínimo necesario”.



