Paulina Núñez, senadora (RN): “No entiendo por qué Matthei no ha dicho que apoyará a Kast si él pasa a segunda vuelta”
"No veo nada de malo con que diga algo así", dice la senadora de Renovación Nacional, que reflexiona abiertamente sobre lo que se ha hecho mal, a su juicio, en la candidatura presidencial de Evelyn Matthei. En todo caso, no ve que la elección esté perdida, pero que sí se juega el todo o nada a partir del 17 de octubre, cuando inicie la segunda etapa de la campaña presidencial. Y advierte que para superar al republicano en encuestas y en la elección del 16 de noviembre es momento de "mover el tablero y arriesgar".
Por Jorge Palacios 12 de Octubre de 2025
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Días intensos son los que se avecinan en las próximas semanas a ojos de la senadora Paulina Núñez, militante de Renovación Nacional (RN) y presidenta de la comisión de Constitución del Senado. No necesariamente por su rol como parlamentaria, sino por la elección presidencial que se avecina y en la que respalda a la candidatura de Chile Vamos, Evelyn Matthei (UDI).
Núñez establece un día clave: el 17 de octubre, cuando inicia el segundo período de campaña en el que comienza la franja televisada y las palomas publicitarias —esta vez propagandísticas— comienzan a adueñarse de las calles de la ciudad, con fotos de los candidatos parlamentarios siendo respaldados por los aspirantes a La Moneda del sector que representan.
A partir de ese día, dice, los candidatos de la coalición deben comprometer sus esfuerzos para impulsar a Matthei, quien lleva varios meses estancada en el tercer lugar en las encuestas que miden la preferencia presidencial espontánea.
En esta entrevista la senadora, que viste una blusa rosa y una chaqueta negra, habla casi sin titubeos respecto de lo que se ha hecho mal en la campaña de Matthei. “La campaña está muy plana. Para que tú salgas en primer lugar tienes que mover el tablero y arriesgar“, dice a The Clinic.
A su vez, no ve como un gran valor que José Antonio Kast, el candidato del Partido Republicano y con quien Matthei —aseguran expertos— debe competir para disputar el paso de la derecha a segunda vuelta, consiga apoyos de sectores que en el papel apoyan a la carta presidencial de Chile Vamos. “Es porque le falta equipo”, resume. Y además sostiene que como sector apoyarán a quien pase a segunda vuelta, lo que es “distinto a si vamos a gobernar o no con Kast”, si es que el exdiputado resulta como uno de los vencedores el próximo 16 de noviembre.
—A casi un mes de la elección los sondeos no muestran a Matthei bien posicionada. ¿Alcanza a repuntar?
—Sí. La campaña y la elección no termina hasta el conteo del último voto. Espero que los ánimos, el esfuerzo y el trabajo no solo siga igual que ahora hasta el último día, sino que se note un esfuerzo mayor. No basta con que los candidatos al Parlamento se saquen la foto; la tienen que ocupar. El 17 de octubre parte el segundo período de campaña y espero que ahí podamos recorrer la calle y decir que aquí tenemos la coalición más grande, con más concejales, con más alcaldes, consejeros regionales y con todos nuestros candidatos desplegados por Evelyn Matthei. Si no veo eso, ahí si que tenemos que cerrar por fuera y que sea lo que los chilenos quieran.
—El trabajo estará en el comando entonces, de convencer a los candidatos a que suban su foto con Matthei.
—Sí, y de que todos aquí aporten con algo. A veces un diputado de un distrito pequeño te dice ‘por qué se preocupan de mí si en Santiago hay más cantidad de electores y allá los candidatos no están camiseteados con Matthei’, y la verdad es que todos tienen que aportar con algo. Todo voto suma. Para ver si la campaña repunta o pasamos a un segundo lugar será clave esta fecha.
—También podría servirles para evaluar a los suyos y ver quiénes están comprometidos con la coalición y la candidatura del sector.
—Es que si toda la coalición y todos los candidatos estuvieran cuadrados trabajando por Matthei, ella ya debería estar en una segunda posición en las encuestas. Porque tenemos una mayor fuerza de autoridades locales, partidos grandes, con militantes, que hacen de primera línea. El territorio es vital. Eso ha estado al debe.
—¿Y la candidata cómo ha estado?
—Siento que Matthei de a poco ha tenido un mejor desempeño. Qué duda cabe que después del primer debate nos devolvió el alma al cuerpo a varios de nosotros. No sólo por su postura, sino de cómo enfrentó los emplazamientos hirientes y descalificaciones que vinieron de candidatos que increíblemente tienen apoyo. Lo digo porque cuando un presidente llega a La Moneda, va a tener un montón de momentos complejos donde tendrá que ponderar su carácter, su templanza, prudencia a prueba. Sus virtudes. Por eso es que siento que son importantes esos espacios. Se marca la diferencia porque no sólo se explican con detalle sus propuestas, sino que también la ven sin editarla, no como en un TikTok, sino cómo reacciona en un momento complejo.

Kast, si es presidente, “va a tener que hacer un acuerdo con los partidos porque lo que va a necesitar son los votos en el Congreso”
—Algunos hablan de que sería un milagro que Matthei logre sobrepasar a Kast. ¿Lo ve así?
—No. Si eso ocurre será fruto del trabajo que se ha ido haciendo, de enmendar errores, partiendo por ella, durante la campaña. Pero insisto: si me preguntan ‘¿dónde nos jugamos la posibilidad a pasar a segunda vuelta?’, es en los debates. Por supuesto que eso depende de su desempeño, pero también en si a partir del 17 de octubre los candidatos de nuestra lista saldrán a la calle con ella. Eso será vital para poder ganar y pasar a segunda vuelta.
Quienes votaron por Carolina Tohá en la primaria de la izquierda hoy ven más posibilidad de optar por una Evelyn Matthei que por una Jeannette Jara. Eso puede permitirle a ella alcanzar ese segundo lugar que le ayude a ir a segunda vuelta. Si ella pasa a segunda vuelta es presidenta de Chile y no se corre el riesgo de terminar una segunda vuelta con dos extremos.
—¿No se desperfila Matthei al momento de buscar al elector de centroizquierda?
—¿Cuál es el problema en que una persona que antes votó por Bachelet, por Frei, por Lagos, hoy vea que Evelyn Matthei puede gobernar de buena manera? Eso no quita que nosotros dejemos de ser lo que somos. A lo que voy es que una cosa es tener claridad de lo que somos nosotros y otra muy distinta es estar en contra de que una persona que antes haya votado por el Socialismo Democrático tenga un voto decidido por Matthei. Evelyn ha hecho una buena campaña para invitarlos.
—¿Qué ha pasado en el tiempo desde que Matthei deja de liderar en encuestas y se ha mantenido estática en el tercer lugar?
—La campaña está muy plana. Para que tú salgas en primer lugar, entendiendo que dos pasan a segunda vuelta, tienes que mover el tablero y arriesgar. El arriesgar significa para quien pretende presidir el país entregar propuestas distintas, ir más allá de los límites. Además, se nota que en esta candidatura hay equipo, experiencia.
Cuando Kast comienza a sumar y sacar nombres de los partidos de Chile Vamos y hasta de Demócratas es porque le falta equipo. No lo veo como una cuestión positiva. Nosotros no tenemos ninguna duda de que en segunda vuelta, si es Jara contra cualquier otro candidato, obviamente que revisando programas y llegando a acuerdos, vamos a apoyar a quien pase a segunda vuelta. Distinto es si vamos a gobernar o no con Kast si es que termina pasando a segunda vuelta. Esa va a ser una decisión que no tomaré yo, ni el presidente de un partido, ni Evelyn Matthei; será una decisión que la va a tomar, en el caso de RN, el consejo general del partido.
—Los descuelgues más llamativos a la candidatura presidencial de Matthei han provenido de RN: Carlos Larraín, el senador Kusanovic, o hasta incluso el exalcalde Germán Codina. Usted como militante de RN, ¿qué cree que ha pasado allí?
—Lo que siempre ha pasado con RN: que hay varios que tienen sus agendas propias. Me haré cargo de algunos de los casos: a Carlos Larraín nunca le gustó Evelyn Matthei, incluso cuando ella era parte del partido en los noventa. Su caso es distinto al de otros nombres, que es por ejemplo con Codina o con Kusanovic, porque, sobre todo en el caso de Codina, cuando a ti no te tratan bien, no te convocan ni invitan, no te contestan el teléfono, uno tiene la completa libertad de irse donde lo quieran o inviten. Cuando se te van cerrando puertas, tienes que abrir en otros lados.
“(En Chile Vamos) no han sido capaces de transmitir que nuestra forma de gobernar es a través de los grandes acuerdos y que eso es un gran valor agregado”
No han sido pocas las veces en que a Matthei se le ha preguntado si apoyaría a José Antonio Kast si es que el republicano pasa a segunda vuelta. La respuesta de la candidata de Chile Vamos ha sido evasiva y contundente: que ella será quien llegue a ese lugar.
Sin embargo, desde el partido en el que milita no han mostrado esa ambigüedad en la respuesta. Durante la última semana tanto el presidente de la UDI como representantes del partido señalaron que apoyarían a la carta que le toque enfrentar a Jeannette Jara, la abanderada del oficialismo.
—¿No hay una incongruencia desde las directivas de los partidos con la candidata?
—No creo que le afecte. Pero sí como José Antonio Kast dijo hace bastante tiempo que apoyaría a Matthei en segunda vuelta, yo no veo nada de malo en que Matthei diga que apoyará a Kast en segunda vuelta si es que el pasa. No entiendo por qué no lo ha dicho, no creo que le quite votos. Al contrario, nuestro electorado lo que está esperando es que actuemos unidos, que pongamos adelante el futuro del país.
Una cosa es que Matthei sea nuestra líder de la coalición, y una muy distinta es qué pasará con los partidos políticos y con sus parlamentarios electos después de la primera vuelta. La fuerza de los partidos, si nuestra candidata no gana, estará en el Congreso. Y Kast puede comenzar a llamar nombres de manera individual. Eso le puede resultar en campaña, pero si pasa a segunda vuelta y gana la elección, no le servirá llamar a personas uno por uno para decirle a sus adherentes que cuenta con un ministro de RN, de la UDI… No. Él va a tener que hacer un acuerdo institucional con los partidos, porque lo que va a necesitar, más que ministros y subsecretarios, son los votos en el Congreso.
—¿La candidatura de Matthei ha desaprovechado el discurso de alcanzar acuerdos? Su sector se ha mostrado orgulloso por ello, sobre todo luego de los dos procesos constitucionales fallidos.
—No han sido capaces de transmitir que nuestra forma de gobernar es a través de los grandes acuerdos y que eso es un gran valor agregado. Tener una política cercana, que no imponga, que logre avanzar donde todos ganen es un valor agregado y no una debilidad. Si uno realmente cree en la democracia, en la libertad, en que esto se avanza a través de reformas y no revoluciones, evidentemente y con mayor razón tenemos que hacer el esfuerzo para poder dialogar y que las mayorías imperen. Uno de los grandes valores en la campaña de Matthei y de la coalición es la garantía de que gobernaremos con acuerdos.
—Con los antecedentes que hay sobre la mesa, ¿Chile Vamos debiera comenzar a preguntarse si integrarían un gobierno de republicanos?
—Lo que tiene que hacer Chile Vamos es tratar de salir a la calle, remontar el escenario que tenemos. Por supuesto que es importante que cada uno haga el esfuerzo para poder tener esas mayorías, junto con que cada candidato se preocupe de sacar su candidatura adelante y ganar sus propias elecciones. Si Chile Vamos no tiene un resultado importante en la parlamentaria, aunque Matthei gane, no va a tener la misma influencia ni peso que debería tener en el Congreso si ganamos la mayoría. Tener un buen resultado en la parlamentaria es vital.

—¿Y van a estar todos dispuestos de armar una alianza electoral? ¿Desde Demócratas hasta libertarios?
—Esto es pragmatismo total en el caso del Congreso. Si en el Congreso somos capaces de entender que esa mayoría nos permitirá tener presidencias de comisiones, control de las mesas de la Cámara y del Senado, me imagino que nadie se querrá restar. Cuando te invitan y te dejan abajo, no a ser parte, lógicamente que lo más probable es que digas que no. Las confianzas se construyen y como se construyen también se derriban.
El foco tiene que estar en cómo vamos a gobernar a partir de marzo más allá de qué va a ocurrir hoy en la campaña, porque siento que la suerte está echada, que evidentemente nosotros vamos a seguir haciendo los esfuerzos, sobre todo la candidatura de Evelyn Matthei, para poder pasar a segunda vuelta, pero en el caso de qué va a ocurrir con nuestra coalición y con la gobernabilidad del país a partir de marzo es la gran pregunta que tenemos que comenzar a hacernos. Está más resuelto poder construir esas mayorías en el Congreso que si vamos a ser parte del Ejecutivo propiamente tal.
—¿Sería el fin de Chile Vamos si es que un candidato del sector de nuevo no pasara a segunda vuelta?
—No. Lo que sí hay que revisar son las decisiones erradas que llevaron a aquello. La falta de primarias fue letal. No estar dispuestos a entender que eso nos permitía incluso meterle más músculo a la campaña, estar en campaña, no poner a una persona a recibir todos los dardos, y tener a la gente nuestra desplegada en terreno hubiese sido un buen ejercicio que nos hubiese permitido salir con más fuerza.
—¿Teme que el Partido Republicano reemplace a Chile Vamos?
—Hay dos fuerzas políticas de este lado de la mesa y hay ejemplos, fuera de nuestra frontera, en Europa o en nuestra región, de líderes que han logrado gobernar con el resto de la derecha y otros ejemplos donde eso no ha ocurrido: Meloni en Italia y Milei con Argentina. Una cosa es ganar la elección, llegar a gobernar y una muy distinta es cómo será tu gobierno. En eso nos necesitamos si queremos que el país avance.
Núñez y el deseo de liderar RN: “Hay ganas de que las cosas se hagan distinto”
—Para nadie es un secreto sus intenciones de ser la presidenta de RN. ¿Cómo va ese proceso?
—En razón de que vamos a ser gobierno es un momento propicio para que RN se instale con fuerza, que influya y que logre que su gente tome roles importantes para poder llevar al país por la senda que nosotros defendemos. Por supuesto que, liderando ese equipo, voy a asumir una candidatura en RN. La vez anterior, en 2023, me faltó muy poco. Hubo errores que se cometieron y acuerdos que no se cumplieron, pero creo que al levantar esta candidatura con este equipo es muestra de que hay ganas dentro de RN de que las cosas se hagan distinto.
—La directiva actual ya cumplió su mandato. ¿Las elecciones internas debieran ocurrir después de la presidencial?
—La directiva ha guardado silencio respecto de una cuestión básica y democrática, que es fijar un calendario. Es importante entender que el consejo general del partido es el que tiene que decir qué vamos a hacer. Uno como presidente solo conduce. Debemos tener claridad y transparencia de cuándo serán esas elecciones. No es momento para discutirlo ahora porque estamos cada uno con la candidatura presidencial y con las candidaturas parlamentarias, pero sí es vital actuar de manera transparente.
—¿Cómo evalúa la gestión de Rodrigo Galilea?
—Él ha tratado de hacer lo que puede. Siento que ha escuchado poco. Al final del día termina tomando decisiones sin considerar que el partido tiene una institucionalidad, como el fijar la fecha de las elecciones internas. Creo que en las negociaciones fue evidente que pasaron una cuenta para aquellos que no lo apoyaron. Eso es muy malo dentro de un partido.
También cuando uno aspira a que lo representen con fuerza en una negociación dentro de una coalición, o que RN esté más representado dentro de un comando, son cosas que dependen de la directiva, de tu representante. Si te de la mismo, si no importa mucho, si consideras que está el descueve, entonces bueno, tenemos los resultados que hoy tenemos.



