
Negocios
24 de Octubre de 2025Premiada pastelera chilena anuncia cierre temporal de uno de sus locales por conflicto con socios: los acusa de cambiar candados y alarmas sin su permiso
Camila Fiol es la repostera y dueña de Fiol Dulcería. El problema, por el que ahora tiene que mantener cerrada la confitería, es que en medio de una disputa legal con sus socios, éstos habrían cambiado la alarma, las chapas y los candados del local contra su voluntad.
Compartir
Con dos sedes, Fiol Dulcería se caracteriza por sus productos de confitería elaborados por la dueña Camila Fiol, quien incluso en 2024 fue electa como la mejor pastelera de Latinoamérica, por los Latin America’s Best Pastry Chef Award 2024.
Estas últimas semanas, eso sí, la repostera ha atravesado una situación difícil en lo que respecta a sus negocios.
Y es que, según acusa en una publicación de Instagram, este miércoles sus socios del negocio “cerraron la tienda de Condell sin orden judicial para poder perjudicarme”.
Fiol Dulcería tiene solo dos ubicaciones: la original, en Condell, y otra que abrió recientemente en el MUT. Es la primera en la que, acusa, los dos socios con los que comparte sociedad han intentado perjudicarla.
“En septiembre, les interpuse una querella por administración desleal y otras cosas ilegales para poder hacer lo que quisieran sin mi autorización. Así que por el momento nos encontraremos cerrados ya que cambiaron los candados. Les pido mil disculpas”, lee la publicación.
Y es que los socios son José Sebastián Miño y Sebastián Neri Ogalde, habrían cambiado sin previo aviso las chapas, la alarma y los candados, dejando a la repostera sin acceso al inmueble.
Así, Fiol ya interpuso en septiembre una querella contra los socios.
Bloqueo de una tarjeta, un intento de quitarle todo y una fibromialgia: el “horrible” año de Camila Fiol
Según narra la propietaria, “para mí este año ha sido horrible, porque ellos abrieron un restaurante con un tipo que fue nuestro administrador en un principio, y yo lo encontré raro. Lo despedí porque se hacían transferencias de plata a su cuenta, y no sé, había transferencias de 500 lucas, y un día me puse a revisar y yo le dije en el grupo de socios ‘por qué te estás transfiriendo esas 500 lucas’ y él decía ‘no, porque me compré cosas con mi tarjeta y fue una devolución’ pero ¿Dónde está la factura y qué salió 500 lucas? Y no decía nada”.
“Después lo terminé echando y por debajo le dijo a mi socio que le teníamos que pagar no sé cuántos millones para que él no nos demandé y mi socio, Sebastián Miño, le pagó por debajo”, cuenta Fiol.
Fiol narra, entre otras cosas, que la situación vivida con sus socios le ha traído una serie de consecuencias no solo técnicas, como que le bloquearon el uso de la tarjeta de la empresa y ha tenido que ocupar la suya personal; si no que por estrés se le desencadenó fibromialgia.
Después se ha visto envuelta en una serie de problemas con sus socios por no haber accedido a firmar la compraventa del local, lo que desencadenó un intento por parte de ellos de llevarse todo lo que está al interior de la tienda y siendo detenidos por seguridad ciudadana.
Y el último capítulo que afectó a Fiol fue el de esta semana, en que se encontró con que el local estaba con candado, otra chapa y que habían cambiado la alarma.