Tiempo Libre
28 de Octubre de 2025Héctor Noguera, leyenda del teatro y la televisión chilena, fallece a los 88 años
El reconocido actor chileno Héctor Noguera murió a los 88 años, en un momento pleno de actividad artística. Protagonista de teleseries emblemáticas como “Romané” y “Sucupira”, y con una vasta carrera en teatro y cine, el intérprete seguía activo en la producción “Aguas de Oro” de Mega y en la obra “Caballo de feria”, que escribió y protagonizó.
Compartir
Héctor Noguera falleció a los 88 años. El actor dejó un inmenso legado en el teatro, el cine y la televisión, donde trabajó durante más de cuatro décadas y seguía participando activamente. En una de sus últimas entrevistas, declaró su intención de no dejar de trabajar, algo que solo se vio interrumpido por un delicado estado de salud.
Tito Noguera nació en Santiago el 8 de julio de 1937, hijo de Héctor Noguera Prieto y Yolanda Illanes Benítez. En su juventud estudió arquitectura, pero abandonó la carrera para dedicarse a la actuación, formándose en la Pontificia Universidad Católica de Chile.
Comenzó su carrera en la década de 1960 participando en fotonovelas publicadas en revistas chilenas como Cine-Amor y Ecran. Durante ese período, también formó parte de películas clave del cine chileno, como El Chacal de Nahueltoro y Deja que los perros ladren.
Gran parte de la trayectoria de Héctor Noguera estuvo vinculada al Teatro de la Universidad Católica, donde fue protagonista y director de numerosos montajes, además de ejercer roles docentes y directivos. En las tablas, destacó en obras esenciales como La vida es sueño, La pérgola de las flores, y Teo y Vicente cegados por el sol, entre muchas otras. Su compromiso con el teatro lo llevó a fundar, en la década de los 90, la compañía Teatro Camino.
En el año 2000 logró concretar el sueño de tener un teatro propio en las faldas de la precordillera, en la comuna de Peñalolén. Su último montaje fue Caballo de feria, estrenado en mayo de este año, obra que él mismo escribió y en la que también actuó. La pieza reflexiona sobre el poder de la ficción, la dinámica de los roles y la amistad que surge en el camino artístico.
Su primera teleserie fue Los días jóvenes en 1976, en Canal 13, marcando su debut televisivo. Desde entonces, construyó una carrera sólida con más de 20 teleseries, interpretando papeles inolvidables como Melquiades Antich en Romané o Federico Valdivieso en Sucupira, en la época dorada de TVN.
Su paso a Canal 13 causó revuelo a principio de siglo, donde inmediatamente marcó una época con su papel de Ángel Mercader, en Machos. Luego pasó por Chilevisión, para finalmente integrarse al área dramática de Mega, con Perdona Nuestros Pecados.
En 2023 participó en Como la vida misma, donde tuvo un rol co-protagónico. Inicialmente, el actor pensó que sería su última teleserie y que había cerrado un ciclo, pero desde el área dramática de Mega lo convocaron nuevamente para Aguas de Oro, donde interpretaba a Ernesto Ruiz-Tagle.
En conversación con The Clinic al inicio de las grabaciones, Noguera comentó que lo que más disfrutaba de este nuevo proyecto era reencontrarse con colegas y mantener el contacto con otros actores, algo que la televisión permite gracias a sus elencos numerosos. “A mí me gusta mucho esa convivencia, me es muy fácil. Encuentro que la gente es muy buena onda en general, y creo que eso es importante, porque ahora se toma en cuenta eso”, señaló.
Entre sus numerosos reconocimientos destacan el Premio APES de 1977 como Mejor Actor de Teatro; el de 1996 como Mejor Actor Principal por Sucupira; la Medalla de Santiago al año siguiente; la Medalla Honorífica del Senado de la República de Chile; y el Premio Nacional de Artes de la Representación y Audiovisuales de Chile en 2015. También fue reconocido por sus colegas a través de los Premios Caleuche por su trayectoria.
En sus últimos meses, Noguera tuvo que reducir su carga laboral y ausentarse de algunas grabaciones. Tampoco pudo participar activamente en la última temporada de La pérgola de las flores en el GAM, obra que él mismo dirigió. Sin embargo, siguió trabajando hasta sus últimos días, haciendo aún más grande su legado.



