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Diego Schalper
El diputado Diego Schalper continuará por cuatro años más como diputado, esta vez en el distrito 11. Foto: The Clinic

Política

19 de Noviembre de 2025

Schalper y debate sobre fin de Chile Vamos: “Algunos prefieren estar en una lógica de sepultureros en vez de construir futuro”

El diputado -que logró su reelección en el distrito 11 con mayoría nacional de la oposición- sostiene que la coalición se debe fortalecer y califica de "oportunismo" y "ansiedad" los llamados dentro de su partido a finalizar con el conglomerado, que el domingo se vio debilitado frente al Partido Republicano. "Todos los dirigentes de Chile Vamos deberíamos tener claridad en que el foco hoy es evitar controversias internas y ganar la segunda vuelta", dice.

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Una serie de voces apuntando al fin del pacto de Chile Vamos surgieron desde la noche del domingo luego de que la coalición volviera a vivir un fracaso electoral en una elección presidencial, con el quinto lugar obtenido con la candidatura de Evelyn Matthei.

El debate, en particular, se ha agudizado en RN donde algunos de sus expresidentes, como Cristián Monckeberg y Mario Desbordes, han cuestionado el desempeño del sector y han manifestado que este es el fin de Chile Vamos. Ambos además han responsabilizado por el resultado a la directiva de Rodrigo Galilea por el menor desempeño electoral del partido, que pasó de lograr 36 diputados en 2017 a solo 13 en esta elección, siendo superados incluso por el PDG.

En ese marco, una figura que ha tomado distancia de esas posturas ha sido Diego Schalper, quien el domingo se convirtió en el diputado más votado de la oposición al conseguir su reelección, esta vez en el distrito 11. El abogado, contrario a las voces de su partido, señala que a Chile Vamos se le debe fortalecer tras la pérdida de hegemonía y arremete contra los miembros de su partido que han levantado otras tesis.

—¿Con qué sensación quedó al conocer los resultados del domingo?

—En lo particular, muy agradecido por el respaldo obtenido en el distrito. No era una tarea fácil, para nosotros ha sido motivo de alegría el tener la primera mayoría. Y en lo general, es un hecho que a todos nos ha sorprendido lo ocurrido con el PDG, lo que obliga a revisar con mucha atención cuáles son los públicos que se están sintiendo interpretados por el proyecto político del Partido de la Gente.

—Su candidata terminó quinta en la elección presidencial. ¿Qué falló?

—Creo que la candidatura de Evelyn Matthei nos deja a todos con un sabor amargo. En tiempos donde daba la impresión de que lo que teníamos que construir era un espacio unitario de cara al futuro, no se logró instalar con suficiente fuerza ese mensaje. Es paradójico, pero eso es lo que va a tomar mucha fuerza de aquí para adelante.

Creo que esa reflexión de Evelyn Matthei tomará mucha más fuerza si nuestro sector llega al gobierno, donde construir espacios en común va a ser muy relevante para poder gobernar.

Foto: Agencia UNO

“Algunos están dedicados a comprar acciones en una funeraria”

—¿El resultado es un fracaso para Chile?

—A ver, tener 16 senadores en ningún caso puede ser calificado como algo que no permita influir. En diputados, en tanto, es claro que hemos tenido una baja que nos va a obligar a tener un trabajo mas cohesionado entre las distintas expresiones de la coalición.

Pero más que hacer un trabajo de análisis, los que estamos en la cancha tenemos el deber de leer lo que ha ocurrido y actuar en consecuencia. A diferencia de otros que están dedicados a comprar acciones en una funeraria, yo más bien estoy dedicado a comprar acciones en una aceleradora.

—Chile Vamos perdió la hegemonía en la Cámara frente a los republicanos e incluso Evópoli quedó en riesgo de extinción al no conseguir los requisitos mínimos. ¿Por qué no sería el fin de una coalición que cuatro años antes ya había quedado relegada al cuarto lugar en la prsidencial?

—Yo lo que veo es que cuando usted tiene 16 senadores y el Partido Republicanos tiene cinco… O que cuando usted tiene 33 diputados y los republicanos tienen 31, a mí me parece que hay un espacio de equilibrio entre ambas fuerzas. Pero en el plano de gobierno es distinto a cómo funciona en el plano de la oposición. Muchas veces posiciones que son más bien confrontacionales en contextos de oposición adquieren mucho valor, pero cuando se está en el gobierno son precisamente las posiciones constructivas las que adquieren mucho valor.

Por lo tanto, la tarea de Chile Vamos es desacomplejarse y a partir de ahí construir una alternativa constructiva con identidad y con carácter.

—Se ha dicho que han perdido trascendencia…

—Chile Vamos lejos de estar en una lógica autoflagelante, en lo que tiene que estar es en una lógica de vanguardia hacia el futuro y mirar cómo recuperamos ciertos espacios políticos que los hemos ido cediendo por no tener cohesión, no tener convicción y no tener profesionalismo.

Por lo mismo, más que estar comprando acciones en una funeraria, como les gusta a algunos, prefiero poner en movimiento a la derecha constructiva que Chile necesita.

—¿Cómo interpreta entonces los llamados que han hecho expresidentes de su partido?

—Lo interpreto como cuestiones que tienen que ver con expectativas personales. Pienso que los que somos actores políticos difícilmente nos podemos vestir de analistas. Por lo tanto, lo que creería es que todos los dirigentes de Chile Vamos deberíamos tener claridad en que el foco hoy es evitar controversias internas y ganar la segunda vuelta, y ya en el mediano plazo creo que el dilema de Chile Vamos no tiene que ver con despotenciarse, sino con no haberse potenciado lo suficiente.

Cuando observo que de cara al futuro, deberíamos tener más coordinación en lo programático, más coordinación en la formación de jóvenes y en las agendas políticas. Algunos prefieren estar en una lógica más de sepulturero que de construir futuro.

“Lo que menos necesita la candidatura de José Antonio Kast son disputas internas”

—¿Tiene sentido seguir en coalición?

—El que crea que la coyuntura que viene es posible no construirse sobre la base de coaliciones, la verdad es que está leyendo un país distinto al que yo creo. Cuando uno mira las expectativas de futuro, uno tiene que pensar en lógicas de coalición.

Además, tengo la sensación de que en este tipo de cosas se produce un contraste nítido entre ciertas personas que han tenido un liderazgo en el pasado y que tienen mucha experiencia que aportar a diferencia de aquellos que hemos competido en esta oportunidad. Pienso en Andrés Longton, en Andrea Balladares y en la nueva generación de liderazgos de la UDI. Y la verdad es que todos estamos en la sintonía de fortalecer el trabajo de futuro. 

—¿La directiva de RN no queda en entredicho con el resultado?

—Todas las mayorías tienen desafíos. Hace un año en las municipales todos tenían una buena valoración del resultado porque RN fue primera mayoría, y ahora nadie pudo anticipar lo que haría el PDG. Más bien creo que hay que mirar que cada directiva tiene sus dificultades. Cuando nosotros enfrentamos la senatorial o la campaña del Rechazo, tuvimos un excelente resultado. Preferiría ser más justo: todas las directivas tienen momentos políticos distintos. 

Entonces, invitaría a todos los dirigentes de la coalición a que pongamos el foco en lo que hay que hacer ahora y no en los que están preocupados por el futuro. Evitaría todo oportunismo, toda ansiedad, porque lo que menos necesita la candidatura de José Antonio Kast son disputas internas, sino que más bien todos tengamos el foco puesto en ganar la segunda vuelta. 

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