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Paulina Núñez, presidenta del Senado: “Estoy convencida de que estoy haciendo lo correcto y que construir consensos es de valientes”

Tras desempeñar un rol clave en el acuerdo que permitió acercar posiciones entre el Gobierno y parte de la oposición por la megarreforma, la senadora reivindica la política de los acuerdos, defiende las gestiones que encabezó con el ministro de Hacienda -"si hay alguien hoy que está convencido en sumar más apoyos, es Jorge Quiroz", afirma- y cuestiona las críticas que recibió desde su propio sector. En esta entrevista, asegura que "la oposición ha sido letal" con quienes se abrieron al diálogo, sostiene que RN "ha sido un partido leal" con el Ejecutivo y, aunque afirma que "no es el minuto" para hablar de una candidatura presidencial, admite que estaría disponible si su partido la considera para una primaria.

Sigue a The Clinic en Google News Por 12 de Julio de 2026
Paulina Núñez
Paulina Núñez
La presidenta del Senado, Paulina Núñez (RN). Fotos: Francisco Paredes / The Clinic
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Paulina Núñez (RN) se llevó buena parte de la atención esta semana por lograr algo que no estaba en los planes de muchos: que el Gobierno cerrara un acuerdo con un partido de la oposición de manera de contar con su respaldo en la votación en particular de la megarreforma fijada para el próximo miércoles en la Sala del Senado.

La tarea, sin embargo, no fue fácil. La presidenta del Senado cuenta que fue necesario construir confianzas tanto con sectores de la oposición que se sentaron a una mesa de diálogo, como también con el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, quien en principio se resistió a crear instancias de diálogo transversal.

En conversación con The Clinic, la senadora por Antofagasta revela que para esto fue clave un encuentro que ella misma pidió con el jefe de la billetera fiscal y que se realizó en la casa del ministro luego de que el emblemático proyecto de Reconstrucción Nacional tuviera luz verde de la Cámara de Diputados. “Si hay alguien hoy que está convencido en sumar más apoyos, es el ministro Quiroz”, afirma Núñez.

—La acusaron de estar perdiendo el tiempo con esa mesa de diálogo.

—Lo de marcar matices y decir lo que pienso cuando a lo mejor no es lo de la mayoría lo hecho toda mi vida. En lo personal y en lo político. Y no tengo ningún problema en seguir haciéndolo. Siempre he dicho: no confundamos lealtad con no decir lo que uno piensa. Eso siempre trato de hacerlo primero a puertas cerradas y luego, si uno no ve resultados, y te dedicas a la política, hay que dejar por escrito de qué lado estuvo uno. 

Si yo estoy en RN no es de casualidad, es porque me formé al alero de la política y de los acuerdos. Y si hay algo que me gustaría dejar en este año de presidencia es reeditar que se puede dialogar y que el diálogo siempre tiene que ganar a la imposición. 

—¿Qué tanto costó lograr esta mesa de diálogo?

—Sabía que esta mesa dependía de varios factores. Primero había que convencer al ministro, porque no sacaba nada con formar una mesa con mis pares si al final del día no contábamos con el Ejecutivo. 

Estoy muy agradecida de su disposición. Ahora que han pasado los días, puedo contar lo siguiente. Cuando el proyecto llega al Senado, hubo un fin de semana largo y decido llamarlo para preguntarle si lo podía ir a ver. Me dijo que sí, ningún problema. Y hubo una grata y genuina conversación. Ahí fuimos develando que al final del día teníamos el mismo objetivo: que el país vuelva a crecer y que al Gobierno le vaya bien.

—¿Estaba el gobierno en una trinchera hasta antes de eso?

—Diría que el ministro tenía una posición tomada para la votación en general, que era avanzar con los apoyos del oficialismo, es decir, 26 votos. Yo estaba en una posición distinta y creía que en ese momento había que acercar posiciones. Pero como eso ya es historia, y no quiero catalogar una decisión como buena y mala, solo recordé una vez que se produjo la votación en general que él mismo me dijo que íbamos a tender puentes para la discusión en particular.

Eso se produjo, y lo agradezco. Porque si hay alguien hoy que está convencido de sumar más apoyos, es el ministro Quiroz. Llegó el momento de dejar de lado las caricaturas.

“No tuve nunca como objetivo quebrar a la oposición”

Núñez estuvo presente la noche del miércoles en el Senado cuando el ministro de Hacienda, Jorge Quirpz, y los senadores PPD Ricardo Celis y Loreto Carvajal un acuerdo en torno a la denominada Ley de Reconstrucción. Este consistió en reducir de 25 a 10 años el plazo general de invariabilidad tributaria para proyectos de inversión de hasta US$ 100 millones, con un régimen distinto para iniciativas de mayor monto.

La imagen provocó de inmediato un revuelo en el resto de la oposición, que rechazó el acuerdo y anunció al día siguiente que recurriría al Tribunal Constitucional (TC) para impugar la megarreforma. El viernes, de todos modos, los senadores PPD se retractaron del pacto alcanzado tras una modificación de último minuto de Quiroz, de la cual finalmente La Moneda retrocedió, lo que dejó en el aire el pacto.

—¿Estaba en el objetivo quebrar a la oposición?

—No. Si alguien entiende que quebrar a la oposición era que algunos estuvieron disponibles a influir y mejorar determinadas medidas, se iba a producir un quiebre por sí mismo. Pero no tuve nunca como objetivo quebrar a la oposición. mi objetivo era que entre todos pudiéramos construir un entendimiento, mejorar el proyecto y despachar el proyecto del Senado con más votos de los que cuenta el oficialismo.

No voy a opinar de lo que está pasando en la oposición, pero la situación es bien compleja. Pero sí quiero decir: en qué momento se abandonó la capacidad de mejorar propuestas del gobierno de turno. Nosotros como Chile Vamos nunca dejamos de tratar de influir en el proyecto previsional del presidente Boric, o nunca abandonamos la posibilidad de mejorar la reforma tributaria de la presidenta Bachelet. Y nunca abandonamos la posibilidad de influir y mejorar lo que tenía pensado el presidente Lagos en materia de justicia. 

Yo al menos voy a insistir hasta el último minuto antes de la votación en sala para que sigamos acercando posiciones. No me rindo a que podamos tener determinados consensos. 

—¿Basta con tener a tres senadores PPD en el acuerdo?

—No, no. Siempre he sido muy clara: sin duda basta con los votos del oficialismo para aprobar el proyecto. Luego, es evidente que se le puede dar una especie de legitimidad social al proyecto con más votos que los del oficialismo, sobre todo para un proyecto que busca atraer inversión. Eso deja de ser un proyecto del gobierno de turno y se transforma en una mayoría más allá del oficialismo, y eso es vital en una discusión.

Por otra parte, yo sí considero que sí está la bancada del PPD presente en el acuerdo, porque además de los senadores Araya, Celis y Carvajal, la senadora Órdenes puede estar arriba una vez que revise la indicación y entienda que esto va de la mano con el objetivo de volver a crecer. Porque lo que vamos a votar en la Sala no es la propuesta de invariabilidad del Gobierno, es la propuesta de invariabilidad de los senadores del PPD. No sé si el resto del Socialismo Democrático va a estar dispuesto a rechazarla.  

“La oposición ha sido letal en contra de quienes osaron levantar la mano para decir que estaban disponibles a conversar” 

—¿Dónde más podría haber espacio para llegar a acuerdos de la oposición?

—A lo mejor en la baja de impuestos, a propósito de la compensación. Me imagino que algunos senadores del Socialismo Democrático que dijeron que si es esto se compensa de buena manera, estarían disponibles a votarlo, espero que lo reflexionen. O, por ejemplo, en el acuerdo que llegamos en el Sence, espero que haya apoyos. También en el crédito formal al empleo dado que ya no es de US$1.500 millones.

Entonces, veo espacio para que no veamos un rechazo de todas las normas durante esa jornada en la Sala y se puedan ir sumando sin necesidad de firmar un protocolo de acuerdo o un punto de prensa.

—¿Ha habido conversaciones con otros senadores aparte del PPD?

—Así es.

—¿Corresponden a otros partidos del Socialismo Democrático?

—Sí. Pero no puedo decir quiénes, porque los van a atrincherar.

—¿Hay mucha funa?

–Uno puede no estar de acuerdo con lo que hagan sus pares. Hoy lo está viviendo la oposición y nosotros lo hemos vivido en varias oportunidades sobre todo desde RN. Pero hay críticas que han sido destempladas, que han sido desproporcionadas, que rayan en lo injurioso y calumnioso, dado que alguien acusó incluso de cohecho a los senadores PPD. 

Creo que las formas son tan importantes como el fondo y los asuntos. Así como espero siempre que el diálogo le gane a la imposición, he visto que la oposición ha sido letal en contra de aquellos que estuvieron disponibles a lograr un consenso en invariabilidad y aquellos que osaron a levantar la mano para decir que estaban disponibles a conversar. Espero que eso se corrija, se revierta, y no veamos ese tono en la Sala.

—¿Cuánto complica que los partidos de oposición anuncien que recurrirán de todas maneras al TC?

—Los senadores del PPD no van a recurrir, y si la oposición lo hace por la invariabilidad, van a recurrir por la propuesta que levantaron los senadores del PPD. Me parecería extraño que en esa medida la directiva del PPD recurra al TC. 

“RN ha sido un partido leal y hemos estado del lado correcto de cómo debemos gobernar”

—¿Cómo recogió las críticas en su contra que realizaron dirigentes de la UDI por haber convocado a esta mesa? Se dijo que fue una pérdida de tiempo, que hubo ingenuidad de su parte.

—Llevo más de la mitad de mi vida en política. Es una raya más al tigre. Si hay algo que me caracteriza es que estoy convencida de algo, como el construir consensos, voy a seguir adelante a pesar de todo y a pesar de algunos. 

Pero no me detengo en eso. Quiero valorar el trabajo que hemos hecho en conjunto con el senador Iván Moreira, con Javier Macaya y Gustavo Sanhueza, que fue uno de los que me alentó para que siguiéramos conversando. Entonces, no hay que generalizar con que es la UDI la que ha criticado, no solo porque tengo grandes amigos ahí, sino que también porque ellos mismos fueron actores relevantes para que la próxima semana tengamos más votos del oficialismo.

—Las críticas desde la UDI fueron después de una reunión que sostuvo el Presidente Kast con los timoneles del oficialismo donde pidió orden y evitar las tensiones.

—A lo mejor no todos los presidentes bajaron la conversación. O a lo mejor hay quienes creen que está bien marcar sus puntos y creen que con esto el proyecto se está retardando. Pero el proyecto del Senado va a salir antes incluso del tiempo que se tomó la Cámara en despacharlo.

—El senador Manuel José Ossandón (RN) dijo que el Presidente Kast tenía que ser más duro con su sector. 

—No puedes tratar de estar en un gobierno incluso en regiones con tu gente y por otro lado no aportar en una cuestión que para nosotros es de estrategia, como es contar con más apoyo en un proyecto que para el Gobierno es relevante. Porque eso daña la decisión del Ejecutivo y lo que cada uno de nosotros está haciendo en coordinación con ellos. 

Si hay un llamado que puedo hacer como presidenta del Senado es que cada vez que nosotros hablamos, eso repercute en el Presidente y en nuestro Gobierno. Y si nos queremos proyectar a un nuevo gobierno, nos tiene que ir bien ahora. 

—¿Le parece adecuada la idea de avanzar hacia una coalición?

—No. Nos enredamos de más. Somos mandamos a hacer para meter temas que no son oportunos. Porque no es momento de hablar de coalición. A nosotros nos invitaron a gobernar, aceptamos esa invitación y hemos sido muy leales, porque la lealtad se nota en los votos que das en el Congreso y en cuestiones como darlo todo para que proyectos vitales para el Ejecutivo salgan adelante.

En ese sentido, RN ha sido un partido leal y hemos estado del lado correcto de cómo debemos gobernar. Me atrevo a recordar lo que pasó con la acusación constitucional en contra de Nicolás Grau, donde yo misma argumenté y voté en contra de los cuatro capítulos, y luego el Presidente en una reunión en Cerro Castillo con los republicanos les pidió prudencia, reflexión cuando se tomen decisiones así. 

RN ya ha gobernado, aquí hay experiencia y esa experiencia la ponemos a disposición para que al Presidente le vaya bien.

—¿Le ha traído costos marcar estas diferencias en algunos casos dentro de su mismo sector? Mencionaba justamente su voto en contra de la AC contra Nicolás Grau. 

—Siempre hay críticas y algunas funas en redes. Pero estoy gratamente sorprendida de la valoración transversal de analistas, de los medios, de que esto es lo correcto. Estoy convencida que estoy haciendo lo correcto y que construir consensos es de valientes, a propósito de la crítica de “derechita cobarde”. 

Uno podrá tener legítimas diferencias y por eso militamos en partidos distintos, pero cuando uno pone el país por delante y entiende que las grandes reformas las debemos construir entre todos, esto deja un destello de esperanza en la ciudadanía respecto de dejar las peleas de lado y lograr consensos. 

Aquellos que creían que la política de los acuerdos estaba muerta y que las posiciones más extremas eran las más apoyadas electoralmente, yo voy a trabajar para que ese péndulo vuelva a un centro. Para que volvamos a construir diálogo. 

“Si el día de mañana RN considera que puedo ser un buen nombre para una primaria presidencial, hay que estar disponible”

—¿Ha conversado con el Presidente Kast sobre el acuerdo alcanzado con el PPD?

—Me tocó estar con el Presidente para el día del Juramento a la Bandera. Cuando me saludó, me tomó las manos y me dijo: “Gracias”. Eso es una inyección de energía, porque al final del día algunos quisieron instalar que esto era para que yo subiera en las encuestas.

—Algunos ven ambición presidencial en el papel que ha jugado.

—No. Siempre me he preocupado desempeñarme de la mejor manera posible en cada cargo. Y la mejor campaña es la pega bien hecha, eso es evidente. No peco de ingenua, si cuando uno toma buenas decisiones y las cosas resultan, se te valorará bien tu trabajo. Y si yo he actuado de esta manera, es porque es lo que somos en RN. 

—¿Su nombre estaría disponible para una candidatura?

—Trabajé mucho para ser senadora, pero nunca se me pasó por la mente que iba a llegar a presidir el Senado. Hoy, como presidente del Senado, haré lo mejor posible para que me vaya bien en este rol, le vaya bien al Senado. Y si el partido el día de mañana considera que puedo ser un buen nombre para competir por una primaria, obviamente tienes que estar disponible. Pero creo que sinceramente no es minuto de hablar de aquello. Y yo no tomo decisiones pensando en eso. 

—Algunos recuerdan que los liderazgos moderados no han tenido buen rendimiento electoral.

—A lo mejor estos liderazgos que buscan construir consensos se terminaron diluyendo por la imposición de otros y hasta a veces por el propio temor a continuar en este camino. El propio expresidente Piñera era uno de estos liderazgos. Y yo cada vez que tomo decisiones difíciles, me acuerdo del presidente, porque este es el camino más difícil. Lo que tenemos que hacer ahora es, de manera valiente y decidida, reeditar la política de los acuerdos.

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