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2 de Diciembre de 2025Martina Reisenegger Lillo, la hockista chilena que representa a Alemania en el Mundial Femenino Juvenil: “Yo doy todo por el hockey, sin hockey no sería Martina”
La joven hockista nacida en Santiago y formada en el Club Manquehue, vuelve a Chile como figura de la selección Sub 21 de Alemania en el Mundial Femenino Juvenil de Hockey Césped, que se disputa en el Centro Claudia Schüler del Estadio Nacional. En conversación con The Clinic, Reisenegger Lillo repasa su llegada a Europa, su vínculo con Chile, su vida en Hamburgo y su sueño de llegar a la selección adulta de Alemania. "He pensado muchas veces en cómo hubiera sido todo si nos quedábamos, y si estaría jugando por Chile. Pero en realidad estoy demasiado feliz por cómo pasó todo y por representar a Alemania", cuenta.
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“Es muy chistoso, ahora estoy en un hotel a cinco minutos de la casa donde viví mis primeros 12 años“, dice Martina Reisenegger Lillo sobre su vuelta a Chile para disputar el Mundial Femenino Juvenil, que actualmente se disputa en el Centro de Hockey Césped Claudia Schüler del Estadio Nacional. Aunque la joven hockista de 20 años nació en Santiago, vive desde el 2016 en Alemania y representa a las europeas en la cita planetaria. “He pensado muchas veces en cómo hubiera sido todo si nos quedábamos, y si estaría jugando por Chile. Pero en realidad estoy demasiado feliz por cómo pasó todo y por representar a Alemania”, cuenta.
Ayer, en la primera fecha, “Martu”, como le dicen sus cercanos, marcó un tanto en la victoria de las alemanas por 7-1 frente a Irlanda. Fue el sexto gol. Es más, esta no es la primera vez que Reisenegger Lillo disputa un Mundial Sub 21 en Chile: hace dos años también representó a Alemania con 18 años, pero ese evento se disputó en el Club Manquehue, el club que la vio crecer.

En palabras de la joven jugadora, es sumamente especial jugar en el Estadio Nacional y en la cancha lleva el nombre de Claudia Schüler. “Yo conocí a Claudia cuando era chica. Mi papá fue entrenador de arqueros y ella también jugó en el club donde juego en Hamburgo. Fue una persona y una jugadora excelente. Jugar en una cancha que lleva su nombre es increíble. Yo siempre la admiré porque sé que fue una de las primeras que fue a jugar en Europa. Que el estadio lleve su nombre es algo muy lindo”, destaca.
Un amor por el hockey que nació en Chile
Martina Reisenegger Lillo creció en Santiago, y recalca que el deporte siempre estuvo presente en su vida desde que tiene memoria. Su madre era tenista profesional y su padre es entrenador de hockey. “Era difícil no hacer deporte“, subraya. Empezó con gimnasia a los cuatro años y hasta los diez años practicó diversos deportes como básquetbol, faustball y atletismo.
Recién a los nueve años comenzó a jugar hockey, pero reconoce que siempre tuvo un palo cerca por el vínculo de su papá con la disciplina.
Cuando tenía 12 años llegó un momento decisivo en su vida: elegir a qué deporte dedicarse. Ya no podía estar corriendo de entrenamiento a entrenamiento. Y fue en ese entonces que decidió inclinarse por el hockey por sobre la gimnasia. “Mi papá en esos años era mi entrenador. Era chica y la verdad quería verlo todo el rato. Además, mi hermana era arquera y como mi papá estaba tan ligado al hockey siempre entrenábamos juntos. Me encantaba“, remarca.
Sin embargo, ese mismo año su padre aceptó un trabajo en Alemania y la familia se mudó al viejo continente. “Vendimos todo; viajamos sin muebles. Cada uno viajó con una maleta. Fue súper heavy el cambio, porque pasamos de una casa a un departamento y dejamos a mi perro acá. También a mi tía y a mi abuela que las veíamos todos los fines de semana”, asegura “Martu”.
“Siempre nos dijeron que algún día nos íbamos a ir. Como mi papá era mitad alemán y mi mamá también trabajó en el extranjero, para nosotras no fue tan difícil recibir la noticia porque siempre lo supimos”, sostiene.
Su nueva vida en Alemania
Cuando Martina Reisenegger Lillo llegó a Múnich, asistió a un colegio solo para mujeres. Pero resalta que como el hockey era prioridad en su adolescencia, se cambió a un colegio de deportistas. En paralelo, jugaba en el ESV, que fue su primer club en Alemania, y después de un año se cambió al MSC, donde estuvo hasta el 2023.

“Martu” comenta que su nuevo colegio hizo que pudiera dedicarle más tiempo a la disciplina que tanto ama. Y fue justo en esa época donde tuvo sus primeros acercamientos con las divisiones menores de la selección. Ella cuenta con pasaporte alemán, por lo que podía representar a la selección. “Con 14 años tuve mi primera concentración para entrar a la selección alemana. Un año después fui convocada oficialmente y pasé por todos los equipos: Sub 16, Sub 18 y ahora con la Sub 21. Estar en un colegio de deportistas hacía mucho más fácil entrenar con la selección“.
“La verdad es que Alemania me ha dado mucho. Me encanta jugar por Alemania y ojalá que pueda llegar en un futuro a la selección adulta. Obviamente sé que vengo de Chile, un país que también me dio muchas cosas. Me gusta venir a jugar acá porque mi abuela ya no puede viajar a Europa. Este año me puedo quedar más tiempo y voy a poder pasar la navidad en Chile. Para mí la navidad es con calor (se ríe). Estoy muy feliz de pasarla acá”.
Y agrega: “Cuando llegué a Chile tuve más emociones que hace dos años, que también vine a jugar el Mundial. Estoy con más entusiasmo; ya no hay tantos grupos, somos un equipo. Toda mi familia de Alemania va a venir. Mi mejor amiga también”.
Toda una vida ligada al hockey
La primera persona que conoció en Múnich hasta el día de hoy sigue siendo su mejor amiga. Vive con ella en Hamburgo, donde continúa su carrera en en Club an der Alster de Hamburgo, uno de los equipos más importantes de Alemania.
“Es uno de los Top 3 clubes alemanes. Tenemos mucha historia: fuimos campeonas nacionales, tenemos jugadoras internacionales con mucha experiencia. Fue difícil llegar acá porque los entrenamientos son más exigentes, y siempre tengo que estar al 100%. También es difícil estar lejos de mi familia y en especial de mi mamá, que me acompañó siempre a todos mis entrenamientos”.
En ese sentido, la destacada hockista recalca la importancia que ha tenido su familia en su carrera deportiva. Para ella, el apoyo de sus padres ha sido fundamental para llegar a lo más alto del deporte. “Mis papás fueron una gran ayuda. Tanto emocionalmente como en la parte mental, siempre estuvieron ahí para mí”.
Hace un año, “Martu” comenzó a estudiar ciencias del deporte. Cuenta que le gustaría trabajar con niños en el futuro. Hoy en día, trabaja como entrenadora de niños de dos a cuatro años. “Me gusta mucho. Sigo los pasos de mis papás”.
“Una no puede ser hockista toda su vida, aunque me encantaría. Con todos los entrenamientos, tu cuerpo no puede más en algún punto”, afirma.
Y es que actualmente, Martina Reisenegger Lillo entrena de ocho a diez veces por semana, más los partidos de fin de semana. Una pasión que lleva consigo todos los días de su vida. “El hockey siempre ha sido mi prioridad número 1. Mi familia y mi polola -que también juega conmigo en Hamburgo- también lo entienden. Eso me encanta, tengo apoyo de todas partes. Yo me fui a Hamburgo para jugar hockey y jugar en un mejor club. Yo doy todo por el hockey, sin hockey no sería Martina. No me imagino mi vida sin el deporte“, cierra la figura de la selección alemana Sub 21.




