“Me decían punky, yo les decía que andaban acoplados de todos los nazis”: Las desconocidas declaraciones del imputado por la muerte de Hugo Dark, guardia de Blondie
El principal sospechoso por la muerte de Hugo Dark —histórico guardia de Blondie— entregó a Carabineros una declaración extensa donde admite haber ingresado armado al local, robado botellas desde la barra y enfrentado a varios guardias antes del ataque con cuchillo en el pasaje Esperanza. "Como yo estaba picado saqué el cuchillo y le tiré unos cortes", relató el imputado, hoy en prisión preventiva.
Carabineros tardó, pero finalmente dio con él. El principal sospechoso del asesinato de Hugo Dark, histórico guardia de Blondie, fue detenido días después del crimen y prestó una declaración que, para los investigadores, resulta clave para reconstruir lo que ocurrió la madrugada en que el recinto perdió a uno de sus trabajadores más reconocidos.
El imputado — quien quedó en prisión preventiva tras la formalización del pasado martes– fue identificado como un joven de 28 años, de estética punk— afirmó que llegó al local “sin ningún plan claro”, acompañado de dos amigos. Dijo que caminaban por avenida Matta sin destino fijo, hasta que decidieron tomar un Uber hacia Blondie.
Su testimonio, recogido en el parte policial, comenzó con la primera gran contradicción respecto de la versión de la discoteque: según él, ingresó armado con un cuchillo.
“Yo andaba cargado con un cuchillo, pero no me lo encontraron en la revisión, lo tenía guardado en mi ropa entre la cadera. Lo tenía porque muchas veces me han pegado en la calle a la maleta”, declaró el hombre cuya identidad se reserva en este artículo por orden del tribunal.
Botellas robadas, alcohol y una sensación de impunidad
En su relato, el imputado describió una noche marcada por el consumo de alcohol y una seguidilla de decisiones que, según su versión, fueron escalando hasta descontrolarse.
Reconoció que robó una botella de pisco desde la barra “sin que la chica se diera cuenta”. Luego bebió directamente de ella. Minutos después, intentó repetir la maniobra:
“Me embalentoné porque vi que estaba tirado el chancho, entonces hice la misma jugada. Pero ahora se dieron cuenta. Subí la escalera corriendo y me agarró una guardia, me puso un bastón en el cuello y me hizo un mata león para empezar a salir”.
Según su versión, la expulsión del local estuvo marcada por golpes de varios guardias:
“Me pegaron a la maleta entre varios guardias. Ahí me enojé y me empecé a defender. Se me cayó una botella de la chaqueta”.
El pasaje Esperanza y la pelea que terminó en homicidio
Ya en la calle Esperanza, relató que siguió siendo increpado por personal de seguridad. Dice que un guardia lo acusó de haber golpeado mujeres al interior del local, y que otro sujeto —que, según él, “no tenía pinta de guardia”— se sumó a las recriminaciones.
Fue allí cuando, según su propia declaración, tomó la decisión que definiría el caso:
“El guardia se tiró a pegarme, entonces como yo estaba picado saqué el cuchillo y le tiré unos cortes. Le puse como cuatro. Se acercó el otro, también le puse un tajo. Ahí me puse a correr”.
Minutos después, Hugo Dark —el guardia histórico del recinto, figura conocida entre los asistentes de la discoteca Blondie y parte del personal de seguridad por años— caería gravemente herido y moriría días después en la casa de su pareja en Puente Alto, luego de ser atendido (y dado de alta) en la Posta Central.
Las agresiones posteriores y el cierre de su relato
El imputado aseguró que, tras huir, fue alcanzado por más guardias y golpeado mientras se escondía bajo un auto:
“Se turnaban para pegarme, yo me la estaba comiendo solo. Me tapé con las piernas y los brazos, por eso me lo rompieron. Si no, me hubiesen roto toda la cabeza”.
También añadió un intercambio verbal que, según él, ocurrió en medio de la golpiza:
“Me decían punky culiao, yo les decía que andaban acoplados de todos los nazis culiaos”.