Miembros del team de Camila Vallejo, viejas amistades comunistas y cuadros del PS: el núcleo de confianza de Jeannette Jara en la campaña
A siete días de la elección presidencial, la candidata del oficialismo ya tiene definido su círculo de confianza. Aunque no todos participan en las decisiones más relevantes de campaña, esta lista incluye a las figuras en quienes la candidata tiene sus lealtades política y personal. Muchos de ellos provienen del que fuera el núcleo duro de la ministra vocera de Gobierno, Camila Vallejo, mientras que otros llegaron con Jara desde el Partido Comunista, como viejos amigos y colaboradores de su trayectoria en el mundo sindical y gubernamental. Con el paso del tiempo, sin embargo, la candidata ha abierto espacio a nuevas alianzas: durante los últimos meses, ha incorporado a figuras del Partido Socialista que hoy ocupan cargos estratégicos dentro del comando. Un equipo híbrido, donde conviven la lealtad partidaria, la amistad política y la apuesta por ampliar su base de apoyo.
Por Rodrigo Córdova 7 de Diciembre de 2025
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En el sexto piso de Londres 76 —el edificio que arrienda el comando de Jeannette Jara para su campaña presidencial— se encuentran las oficinas de las figuras clave del equipo de la abanderada del oficialismo. Allí están los despachos de la propia candidata, del encargado del comité estratégico, del área de contenidos y del equipo de comunicaciones.
Más de una vez, durante la primera vuelta, los miembros más cercanos a la candidata se reunieron en la oficina de Darío Quiroga —entonces jefe del equipo estratégico— hasta altas horas de la noche, afinando detalles de hitos relevantes, como anuncios importantes o debates presidenciales.
En esa oficina, que apenas cuenta con un escritorio, un par de estanterías y dos sillas frente al mesón, los jefes de área del comando solían mover los muebles, traer sillas de otras dependencias y acomodarse como fuera para planificar el próximo paso de la candidata.
Allí se concentra el núcleo más estrecho de colaboradores de Jara: personas de su total confianza, cuyas orientaciones políticas y operativas escucha con atención, y que conforman su círculo más cercano.
A ese equipo Jara lo ha defendido con garras ante las críticas. “Soy de las que no cambia a los cercanos, más allá de las presiones”, había dicho la candidata hasta que la presión no aguantó y se vio obligada a hacer cambios.
A lo largo de la campaña, ese equipo ha ido mutando. Durante las primarias, el comando estaba compuesto mayoritariamente por cuadros del Partido Comunista, como su presidente, Lautaro Carmona; su hijo, Fernando Carmona, a cargo del área económica; y la secretaria general del partido, Bárbara Figueroa.
Hoy, aunque la presencia comunista sigue siendo importante, el reordenamiento del círculo de confianza de Jara ha respondido más a la dinámica interna del comando y a las relaciones que ha cultivado durante la campaña que a una lógica estrictamente partidaria, sostienen fuentes cercanas a la candidata.
González: la consejera más cercana de Jara
Entre las figuras más influyentes del comando, pocas tienen un rol tan protagónico como Susana González: administradora pública, magíster en Ciencia Política y exjefa de gabinete de la ministra vocera, Camila Vallejo. En agosto, tras el triunfo de Jara en las primarias del oficialismo, González dejó La Moneda para asumir como jefa de comunicaciones de la campaña.
Su cercanía con Jara no comenzó en el comando. Ya formaba parte de un grupo privado de WhatsApp en el que se analizaba el rumbo de la campaña, incluso antes de asumir un rol formal. Una vez integrada, su influencia creció rápidamente. En los debates televisivos, por ejemplo, solo dos personas tenían autorización para ingresar al camarín de la candidata y comentar su desempeño: González y Darío Quiroga.
Durante la evaluación posterior a la primera vuelta —que arrojó resultados por debajo de lo esperado— Jara valoró especialmente el trabajo de González. Su ascendencia política, formación técnica y capacidad estratégica la han consolidado como una de las voces más escuchadas dentro del equipo.

Daniel Núñez: años de confianza y estrategia
Otro de los asesores clave en el círculo cercano de la candidata es el senador comunista Daniel Núñez, quien integró el equipo estratégico desde el inicio de la campaña. Jara confía especialmente en él, sobre todo en momentos en que ha debido tomar distancia de ciertas definiciones del Partido Comunista.
Ambos se conocieron en su etapa universitaria, cuando militaban en las Juventudes Comunistas. Luego se reencontraron cuando Jara era dirigente sindical en el Servicio de Impuestos Internos. Pero fue durante el segundo gobierno de Michelle Bachelet, cuando Jara ejercía como subsecretaria de Previsión Social, que el vínculo se estrechó.
Su estilo reservado, dicen en el comando, le otorga peso interno sin necesidad de exposición pública. Ese es un rasgo que la candidata valora profundamente. Núñez también fue uno de los principales aliados de Jara en su paso por el Ministerio del Trabajo, durante la tramitación de la reforma previsional.
En lo partidario, Núñez representa al sector del PC que impulsó la candidatura presidencial de Jara, diferenciándose del bloque liderado por Carmona, que apostaba por Daniel Jadue como abanderado.
Aunque finalmente no asumió un rol central tras la salida de Quiroga del comando, su presencia estratégica sigue siendo clave.

Darío Quiroga: el primer asesor íntimo y hoy marginado del núcleo
El tercer nombre del círculo cercano de Jara fue, hasta hace poco, el sociólogo Darío Quiroga, conocido por su participación como analista en el programa La Cosa Nostra y su trabajo en encuestas y análisis político.
Desde las primarias, Quiroga acompañó a Jara como uno de sus asesores más influyentes. Encabezó el comité estratégico y estaba presente en reuniones clave, debates y decisiones importantes. Su oficina era el centro de operaciones cuando la candidata estaba en terreno.
Sin embargo, su salida del comando se produjo hace tres semanas, tras la reaparición de un video en el que se burlaba de Franco Parisi, el Partido de la Gente y de Zandra Parisi, hermana del excandidato. En el comando sabían que ese electorado sería clave en segunda vuelta, y la presión fue inmediata. La cercanía entre Jara y Quiroga era tan conocida que, para marcar distancia, la candidata optó por removerlo del equipo.
Aunque hoy no tiene un rol formal, varios miembros del comando aseguran que mantiene contacto informal con algunos integrantes y sigue influenciando, desde fuera, en ciertas decisiones.

Sebastián Fierro: la diáspora de Vallejo y La Moneda en el comando
Sebastián Fierro, militante comunista y magíster en Ciencia Política, fue subdirector de la Secretaría General de Gobierno (Segegob), donde trabajó bajo la coordinación de Pablo Paredes. Tras la primera vuelta, ingresó formalmente al comando de Jeannette Jara, aunque su participación venía gestándose desde antes.
Fierro ya era parte de un grupo de coordinación en WhatsApp en el que se compartían lineamientos y se comentaban estrategias del comando. Su rol articulador fue clave para mantener a La Moneda informada del desarrollo interno de la campaña.
Con el tiempo, Fierro se consolidó como miembro estable del núcleo político. Quienes trabajan con la candidata afirman que Jara escucha atentamente sus recomendaciones en bajadas comunicacionales, tácticas para debates y definiciones estratégicas. Hoy, hay quienes lo sitúan dentro del anillo político más directo de la abanderada.
Marcos Barraza: de la Feusach a la campaña
Dentro de los aliados históricos de Jara en el Partido Comunista, destaca Marcos Barraza. Psicólogo, exministro de Desarrollo Social en el segundo gobierno de Michelle Bachelet y exconvencional, Barraza es amigo de Jara desde hace más de 30 años.
Se conocieron en la Universidad de Santiago, donde ambos fueron dirigentes estudiantiles y presidieron la Federación de Estudiantes (Feusach) en períodos consecutivos: primero Jara, luego Barraza. En 2015, cuando él fue nombrado ministro, Jara se desempeñó como su jefa de gabinete. Luego, durante el gobierno de Boric, Barraza se convirtió en uno de los asesores más cercanos de Jara en el Ministerio del Trabajo.
Aunque actualmente no tiene un rol estratégico formal dentro del comando, mantiene contacto frecuente con la candidata y participa de conversaciones políticas clave.
En esa misma línea generacional, aparece la diputada Alejandra Placencia, también expresidenta de la Feusach y cercana a Jara. Aunque sus conversaciones son de carácter personal, también se abordan temas políticos de campaña.

Camila Vallejo: engranaje clave en el ascenso de Jara
La ministra vocera, Camila Vallejo, ha sido una figura clave en el ascenso político de Jeannette Jara. Aunque no participa activamente del comando ni entrega lineamientos directos, su rol articulador fue fundamental desde el principio.
Jara no tenía vínculos estrechos con el Frente Amplio ni con el círculo más cercano al Presidente Boric, debido a su paso por la administración de Bachelet. Sin embargo, fue Vallejo quien puso su nombre sobre la mesa y respaldó su ingreso al gabinete, generando las condiciones para que se posicionara como ministra del Trabajo y, posteriormente, como carta presidencial del PC.
Ambas provienen del mismo sector del Partido Comunista, pero su relación se fortaleció durante el trabajo conjunto en el comité político y en la tramitación de la ley de 40 horas, proyecto impulsado por Vallejo y defendido por Jara en el Congreso.
Tras la victoria en las primarias, Vallejo liberó a miembros de su círculo en el Ministerio para sumarse al comando, entre ellos Susana González y Sebastián Fierro, quienes hoy son figuras centrales en la campaña.

Javiera Milla: la influencia práctica
En el área operativa, una de las figuras clave es Javiera Milla, magíster en Comunicación Política y encargada de producción y avanzada de la campaña. Es quien organiza las actividades de la candidata en terreno y la acompaña durante gran parte de su despliegue nacional.
En los actos públicos, es Milla quien le indica a Jara cuándo acercarse a saludar a la gente o cuándo tomarse fotos. Según miembros del comando, la relación entre ambas es de confianza y se consolidó durante la gira nacional de agosto.
Aunque no tiene un perfil político marcado, su influencia se basa en el conocimiento operativo del territorio. Es ella quien plantea preguntas clave como: “¿Nos reunimos con sindicatos o con juntas de vecinos?”, “¿Visitamos gremios docentes o trabajadores?” Sus decisiones ayudan a definir la hoja de ruta diaria.
Conoció a Jara durante su paso por el Ministerio del Trabajo, donde ya se desempeñaba en producción y avanzada, especialmente durante el despliegue de la campaña de la reforma previsional. Desde entonces mantienen una relación laboral cercana que se ha trasladado al terreno presidencial.

La carta clave del PS en el comando: Jorge Millaquén
El Partido Socialista ha ganado peso en el equipo de Jara, especialmente después de la primera vuelta. Y uno de los nombres que articuló esa presencia fue Jorge Millaquén, administrador público y exjefe de gabinete de Jara en el Ministerio del Trabajo.
Por la confianza cultivada en ese rol, Millaquén fue convocado nuevamente para ocupar el mismo cargo dentro del comando. Su llegada reorganizó el espacio socialista en Londres 76, desplazando incluso la opción de que Marcos Barraza asumiera esa posición.
Su cercanía con la candidata le ha permitido abrir espacios para otros cuadros del PS en cargos estratégicos. De hecho, miembros del equipo comentan que Jara vio en Millaquén la oportunidad de darle transversalidad a su campaña al integrar a figuras cercanas al Socialismo Democrático.

Paulina Vodanovic: el peso de la conducción socialista
El nombramiento de la presidenta del Partido Socialista, Paulina Vodanovic, como jefa de campaña marcó un punto de inflexión: con ella, quedó claro que la conducción política estaba oficialmente en manos del PS.
Junto a Solari, Millaquén y Nicole Cardoch —jefa territorial de la campaña— se completó el núcleo socialista en el comando, consolidando un equipo con peso estratégico en la toma de decisiones.
Jara y Vodanovic se conocieron trabajando juntas en el comité político del Gobierno. Según fuentes del comando, su relación es de mutua confianza, marcada por una amistad política que ha crecido durante la campaña.
Durante la primera vuelta, Vodanovic se enfocó en su propia campaña senatorial en el Maule. Una vez electa, se integró de lleno al equipo y hoy es una figura habitual en las oficinas del sexto piso de Londres 76, donde se concentran las decisiones más relevantes de la campaña.

Diego Cornejo: el factor digital y pop en la campaña
Desde el equipo que migró desde La Moneda, destaca también Diego Cornejo, asesor comunicacional y responsable de la estrategia digital de la campaña.
Cornejo inició su trayectoria como asesor de la convencional Ingrid Villena durante el primer proceso constituyente. Posteriormente, trabajó con el diputado Boris Barrera (PC) y luego con el comisionado experto Alexis Cortés. Fue el primer funcionario del Gobierno en sumarse al comando, incluso antes de que Jara ganara las primarias. Luego se integró Fernando Carmona, exmiembro del Segundo Piso de La Moneda.
Fuentes cercanas indican que fue Susana González quien lo llevó al equipo. Desde entonces, se ha convertido en una pieza central en la estrategia digital, especialmente en redes sociales. Su estilo ha sido influenciado por campañas como la del concejal neoyorquino Zohran Mamdani, con una estética directa, audiovisual y juvenil.
Aunque no participa en decisiones políticas de alto nivel, su rol práctico ha sido fundamental para la campaña digital. De hecho, fuentes del equipo señalan que, hace poco más de un mes, Jara superó a José Antonio Kast en seguidores en Instagram, un logro impensado al inicio de la carrera presidencial.



