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10 de Diciembre de 2025Trabajadores del telescopio más grande del mundo en Atacama paralizan las obras: “Esto no es un proyecto científico, es una esclavitud con vista a las estrellas”
Los trabajadores de la obra de telescopio más grande del mundo que se instalará en pleno desierto de Atacama paralizaron las obras denunciando malas condiciones laborales. Los obreros reclaman que "ya no aguantan más humillaciones" de Cimolai, la empresa italiana a cargo del proyecto.
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Los trabajadores de la obra de telescopio más grande del mundo que se está construyendo en la Región de Antofagasta se mantienen en paro por malas condiciones laborales. “Esto no es un proyecto científico, esto es una esclavitud con vista a las estrellas. Hoy paramos la obra completa” expresaron a través de redes sociales.
El E-ELT (European Extremely Large Telescope), ubicado en el Cerro Armazones del desierto de Atacama, está siendo construido por un consorcio italiano que integra a las empresas constructoras Astaldi y Cimolai. Su emplazado contempla una altitud de 3.000 metros por encima del nivel del mar y tendrá una definición “100.000.000 de veces superior a la del ojo humano”.
El telescopio será instalado en nuestro país para el Observatorio Europeo Austral (ESO) y tendrá un espejo primario de 39 metros de diámetro, permitiendo captar alrededor de 15 veces más luz que los telescopios ópticos más grandes que hoy funcionan. El ambicioso proyecto de 400 millones de euros que hace un año destacaba por su veloz construcción hoy se encuentra paralizado.
Las malas condiciones laborales que denuncian los trabajadores
Los obreros apuntan directamente a la empresa Cimolai y aseguran que “ya no aguantan más humillaciones”, según expresan en un video publicado en TikTok. Denuncian que los baños no cuentan con agua ni jabón, que reciben sueldos bajos a pesar de “arriesgar su vida” y que realizan “trabajos en altura a 3.000 metros sin ningún bono”.
Además, afirman que la empresa no les proporciona las medidas de seguridad necesarias, lo cual se evidencia en “cascos rotos, arneses vencidos y caídas constantes”. Sostienen también que se han producido accidentes graves que “la empresa oculta y no reporta”. A esto se suma, según denuncian, que solo disponen de “30 minutos para almorzar en jornadas de sol a sol”.
Los trabajadores hacen un llamado a través de las mismas redes para visibilizar el caso. “Comparte si te da vergüenza ajena que el telescopio más avanzado del planeta se construya con sangre obrera”, sentencian.



