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12 de Diciembre de 2025“Yo soy deforme”: Las inseguridades y preocupaciones de los hombres chilenos que enfrenta y desmitifica el urólogo Andrés Tapia
El urólogo Andrés Tapia se ha convertido en una referencia en redes al responder dudas de salud sexual. Con una comunidad de más de 57 mil seguidores en Instagram, busca derribar mitos y acercar la medicina desde su experiencia.
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“No sé cómo hacerme el tacto testicular y qué sentir“; “¿los condilomas por VPH desaparecen después de vacunarse?”; o “después de una vasectomía ¿Cuánto tiempo tienen que usar condón para que la mujer no se embarace?“. Esas son solo algunas de las preguntas que el urólogo Andrés Tapia responde casi diariamente en su cuenta de Instagram.
Su lema en redes sociales es: “Quiero acercar la medicina a las personas” y con más de 57,7 mil seguidores se ha encargado de llevar esa misión adelante contestando las cientos de preguntas que le llegan. “En general cuando uno entra a estudiar Medicina, como que uno no entra pensando en ser urólogo, la verdad. Salvo que tengas algún conocido o algún familiar. Uno se queda con la idea en la cabeza como del médico de Urgencia o del cardiólogo o del cirujano en general. Por último el pediatra o el ginecólogo, pero el urólogo es como más rebuscado”, relata Andrés en conversación con The Clinic.
Su decisión a ir por la urología tiene que ver con los profesores que tuvo en la universidad. “Tuve la oportunidad de acercarme mucho al sistema renal porque tuve una muy buena profesora que hacía investigación en renal. Entonces, ella me enseñó un montón, nos publicaron un montón y me enseñó a operar ratitas porque tenía que hacer unos modelos de nefrectomía. Los animalistas me van a matar, pero tenía que hacer la investigación en ratas y ahí me tocaba operar ratas y provocarles una insuficiencia renal para poder probar unos medicamentos especiales que estábamos usando, que son células madres”, recuerda.
“Después tuve un muy buen profesor en cuarto año, que era muy entretenido para explicar y se me abrió todo este mundo que es muy amplio. Desde todas las difusiones sexuales, toda la parte hormonal, más todo lo que es quirúrgico. Porque en urología tiene cirugía abierta, cirugía endoscópica, cirugía laparoscópica y son los pioneros en robots“, añade el urólogo.
Andrés Tapia, el urólogo que responde las dudas de Instagram
—¿En qué minuto decidiste comenzar a compartir contenido de tu especialidad en redes sociales?
—Partió cuando estaba estudiando para el examen de especialidad. Empecé mientras estudiaba datos, los empezaba a subir en mi Instagram personal. Cuando subí una historia decía ‘Oye el cáncer de testículo es súper frecuente en gente joven, por favor examínese’ o también contaba que la gonorrea también se transmite por la boca. Empecé a subir datos porque me gusta eso. Me empecé a fijar que cuando iba a carretear o cualquier cosa la gente me decía ‘que interesante lo que subiste’, ‘me parece mucho más interesante verte a ti que ver a alguien bailando’. Al mismo tiempo, mis amigos médicos me dijeron ‘ya pos Andrés, pasamos viendo medicina todo el día y me tengo que meter a tu Instagram y ver cosas médicas’.
Así que separé mis cosas y abrí un Instagram urológico. En un principio me desmotivó un poco porque era súper orgánico para mí. Como que lo subía en mis historias entre medio de mi vida y después empecé a subir cosas de cirugías, la gente se lo tomó bien. Por épocas me motivaba más, me motivaba menos. Tuve un par de malas vibras de otros colegas que les pareció que era un cabro chico, partiendo y hablando de urología como si fuera un prócer y estos decían ‘qué se cree este gallo’. Entonces, también me bajó un poco la onda.
Pero ahora me siento hiperapoyado. Fui a un congreso de urología y muchos urólogos viejos y jóvenes me decían ‘que buenas tus redes sociales, qué interesante lo que estás haciendo’. El feedback es positivo en todo ámbito, pero al principio estaba avergonzado porque es mostrarse como un hiper experto. Me costó un poco creerme el cuento y tirarme no más.
—Con respecto a abrir una cajita de preguntas para tus usuarios ¿Cómo se te ocurrió comenzar a usar ese formato y cómo se lo tomó la gente?
—Nacieron cuando creé el ‘Lunes de preguntas’. Puse un box de preguntas y las iba subiendo a mis historias, pero después de un tiempo me di cuenta que la gente que las veía eran solo las personas que me seguían. Mirando el ejemplo del abogado González, un amigo mío partió haciendo lo mismo en reels y le empezó a ir muy bien. Me dijo ‘Andrés, nos equivocamos. Había que hacerlo directo por reels igual que el abogado González’. Empecé hacerlo así y dentro de poco explotó.
La gente empezó a compartirlo, sobre todo gente del área de la salud, de la ginecología. Muchas matronas me han subido un montón y eso genera un espacio de conversación en base a ciertos temas y también que el público más femenino se de cuenta que también los hombres nos preocupamos. Hay una sensación, como que del hombre se preocupa poco de la salud y de la salud sexual mientras que la mujer se preocupa más.
Entre mitos y verdades
—¿Hay algún tema que se repita en las preguntas?
—Yo diría que el VPH es un temón, la vacunación del VPH es un gran tema. Todo lo que tiene que ver con el uso del PrEP se pregunta harto, de la vasectomía me preguntan harto también. También todo lo que tiene que ver con problemas del pene, balanitis, fimosis, cosas de ese estilo. Y las mujeres muchas veces me preguntan de cistitis, de infecciones urinarias.
Hoy en día, ya me están llegando muchas preguntas. Hago un box de preguntas y me están llegando, no sé, 100 ó 150 y no las alcanzo a responder todas. Entonces, trato de hacer videos que involucren varias preguntas, de un mismo tema que abarque hartas cosas. También trato de poner temas que me interesa que se sepan. Trato de meter algunos temas que me parecen que son interesantes y que me gustaría que la gente escuchara.
—Hay varios hombres que piensan que al hacerse la vasectomía, inmediatamente pueden mantener relaciones sexuales sin usar anticonceptivos ¿Hay errores como ese que se repitan? ¿Hay mitos que la gente crea ciegamente como ciertos?
—Sobre la vasectomía, muchas personas no se realizan el espermiograma de control con el que tienes que corroborar que tienes un paciente siendo infértil. Este espermiograma se realiza idealmente a los tres meses de la intervención. La otra confusión es que piensan que la vasectomía te sirve para las ITS, es súper frecuente esa creencia y no es así.
Otro mito frecuente es el uso del PrEp, que es un medicamento que se utiliza para la prevención de la transmisión de VIH, sirve para todas las ITS. También está la creencia que el VIH se puede transmitir por sexo oral, que es muy difícil. Podría pasar, pero es muy difícil. Otra confusión común es pensar que el urólogo es solo para los hombres y no para las mujeres. También está la creencia que si uno tiene frenillo corto, tiene que hacerse una circuncisión para solucionarlo cuando se puede seccionar el frenillo.
“Estamos viviendo donde hay que ser el más musculoso, el más mino, el más joven”
—Estuve mirando las preguntas y me llamó la atención que muchas estaban relacionadas con el largo del pene ¿Hay una preocupación excesiva con respecto a eso?
—Es una pregunta clásica que cuesta mucho que el paciente pregunte en la consulta. Recuerdo un caso de un paciente cercano a los 60 años que trabajaba en la construcción. Llegó a la consulta y necesitábamos hacer una cistoscopia porque estaba con sangre en el pipí. Justo yo estaba con alumnos de internado y al momento del procedimiento él se pone a llorar. Le pedí a los que estaban en la sala que salieran para conversar con él y me dice ‘yo soy deforme’ y era porque sentía que tenía el pene chico.
Le hacían bullying los compañeros del trabajo porque los trabajadores de la construcción generalmente se duchan después de su turno, pero también le hacía bullying la señora. Entonces, él estaba totalmente devastado y tenía un pene normal. Me ha pasado con otros pacientes, que tienen penes normales y dicen reiterativamente ‘es que lo tengo chico, lo tengo chico y me gustaría tenerlo más grande’. Sobre todo en la población LGTB+, esa población se siente más comprometida con eso y creo que tiene mucho que ver con la comparación en redes sociales, donde una ve a una persona que tiene que ser perfecta, satisfacer a todo el mundo y es por la pornografía.
Existen cosas que se pueden hacer. Se puede alargar un poco el pene con la sección del ligamento suspensorio del pene, por ejemplo. Se puede poner ácido hialurónico, pero también tiene su riesgo. Todo tiene su riesgo. Se pueden hacer algunas cosas, pero hay que aterrizar las expectativas y hay que tratar que el paciente se sienta cómodo con lo que tiene porque si tú le puedes aumentar un centímetro de longitud, por ejemplo, ¿Ese centímetro lo va a hacer sentir bien? Si el tenía 14 centímetros, que es más de lo normal, y aumenta a 15 puede que igual se sienta mal.
Creo que el problema es este vicio que estamos viviendo donde hay que ser el más musculoso, el más mino, el más joven. Hay que estar siempre con ganas, el hombre siempre tiene que estar con ganas de tener sexo, nunca puedes fallar, nunca puedes tener una disfunción eréctil. Llegan cabros de 20 años y me dicen ‘estoy con disfunción eréctil’, son sus primeras relaciones sexuales, están hiperansiosos es obvio que te pueda pasar. No es necesariamente el problema. Vienen buscando el remedio diciendo ‘qué puedo tomar, qué puedo tomar’ y cuando uno dice que muchas veces el manejo es largo porque significa ir al sexólogo, significa conversar, tener una relación con tu pareja que vaya más allá de la pura penetración y te miran con una cara.



