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Maxus T90 diésel GLX 8AT E6

AUTO TEST

23 de Diciembre de 2025

Maxus T90 diésel GLX 8AT E6 a prueba: una pickup que apuesta por potencia, tecnología y uso real

Maxus T90 diésel GLX 8AT E6 en prueba de manejo: cómo se comporta esta pickup mediana en ciudad, carretera y fuera del asfalto, con foco en diseño, capacidades dinámicas, tecnología y experiencias de usuarios.

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La Maxus T90 diésel GLX 8AT E6 impone presencia física desde cualquier ángulo. Con casi 5,5 m de largo, 1,997 mm de ancho y 1,874 mm de alto, es hoy una de las camionetas medianas más grandes del mercado, aspecto que se traduce tanto en mayor espacio interior como en una postura dominante en la carretera.

El frontal adopta una gran parrilla cromada y grupos ópticos Full LED, lo que junto a las líneas rectas y musculosas de la carrocería reflejan una mezcla de robustez y modernidad sin excesos. 

Dentro de la cabina, el ambiente logra una ambición de acercarse a lo que se espera en pickups “premium”: materiales agradables al tacto, pantalla central generosa, conectividad moderna y buen nivel de ajuste general. 

Maxus T90 diésel GLX 8AT E6

Cómo se siente al volante la Maxus T90 diésel GLX 8AT E6

El motor turbodiésel SAIC D25 de 2.5 L, con 221 hp y 520 Nm de torque, acoplado a una caja automática ZF de 8 velocidades y tracción 4WD, es el corazón de la Maxus T90 diésel GLX 8AT E6.

En la práctica, esa combinación genera sensaciones consistentes y enfocadas al uso mixto. En ciudad, la respuesta del motor es progresiva, facilitando maniobras y adelantamientos sin exigencias excesivas, mientras que en carretera la camioneta se percibe estable, gracias a una puesta a punto que privilegia control y compostura.

La suspensión, con doble horquilla adelante y una estructura independiente atrás, mantiene un balance adecuado entre confort y rigidez. De hecho, en la marcha la sensación que ofrece la suspensión trasera es más de SUV que de una camioneta de trabajo. En general, la T90 se siente planteada y serena en asfalto, con respuesta segura en curvas y sin sobresaltos, aunque no busca sensaciones deportivas sino estabilidad y progresión suave.

Eso sí, algunos controles se operan de menara menos intuitiva de los que sería deseable —por ejemplo, luces y algunas funciones que quedan a merced de la pantalla multimedia en lugar de controles físicos— lo que puede representar una curva de aprendizaje en uso real más extensa de lo ideal.

Tecnología, comfort y seguridad activa

Uno de los puntos más destacados de la Maxus T90 diésel GLX 8AT E6 es su paquete tecnológico y de seguridad. Certificada con 5 estrellas ANCAP, equipa sistemas como control crucero adaptativo, frenado autónomo de emergencia, alerta de punto ciego y detector de fatiga, junto con siete airbags, cámara 360° y sensores.

Durante pruebas, los sistemas ADAS demostraron precisión, aunque tienen cierta sensibilidad elevada de algunas asistencias, lo que obliga a familiarizarse con su actuación en el día a día. Por su lado, el control crucero adaptativo funciona bastante bien. Sin embargo, en la vida real su única “debilidad” es que reacciona un poco lento cuando hay que recuperar la velocidad establecida, luego de que el vehículo que antecede se aparta.

La ergonomía interior refuerza una sensación moderna, con buen espacio para cuatro adultos y materiales que, si bien no son de lujo, generan una percepción de calidad superior a lo que se espera en el segmento tradicional de pickups diésel. 

Maxus T90 diésel GLX 8AT E6

Rendimiento, consumo y uso práctico

Los aspectos dinámicos de la Maxus T90 diésel GLX 8AT E6 no se quedan solo en cifras: la capacidad máxima de arrastre aproximada de 3.500 kg y una carga útil alrededor de 800 kg la colocan en la zona alta de prestaciones dentro de su clase.

En términos de consumo, pruebas recientes registran un promedio de ~10,5 km/l, lo cual es positivo para un vehículo de este tamaño y rendimiento.

También es valorable el despeje generoso y la estabilidad en terrenos irregulares, lo que se traduce en un comportamiento sólido fuera del asfalto, aunque no reemplaza un verdadero vehículo off-road de propósito específico.

Una pickup con propuestas claras y áreas a pulir

La Maxus T90 diésel GLX 8AT E6 emerge como una propuesta bien equipada y competitiva dentro de un segmento donde la mayoría de las marcas tradicionales han dominado históricamente. Su combinación de potencia, tecnología de seguridad y presencia moderna la sitúan como una alternativa poderosa para quienes buscan capacidades de uso mixto—desde trabajo hasta viajes familiares—sin renunciar al confort.

Sin embargo, esta ambición también implica desafíos: el ajuste fino de algunas asistencias, ergonomía de controles y percepción de calidad en detalles menores son elementos que invitan a que futuros rediseños sigan elevando el nivel. Al final, la T90 ofrece beneficios reales equilibrados con aspectos prácticos cotidianos, lo que la convierte en una opción digna de consideración en el competido mercado de pickups medianas.

Maxus T90 diésel GLX 8AT E6

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