Francisco Undurraga (Evópoli): “El Partido Nacional Libertario aparentemente no quiere participar de un gobierno en el cual esté Chile Vamos”
El diputado Francisco Undurraga analiza el fracaso de su partido en las últimas elecciones parlamentarias, que lo dejaron fuera de un nuevo período en el Congreso, pese a sus más de 34 mil votos. Además, reflexiona sobre sus planes a futuro, en los que piensa seriamente en volver al mundo privado, aunque tampoco descarta unirse al próximo gobierno de José Antonio Kast de ser convocado. Es más, llama a apoyar "con todo" al presidente electo, sin líneas rojas y, en ese marco, es sumamente crítico con las condiciones que ha fijado el partido de Johannes Kaiser.
Por Martín Browne 4 de Enero de 2026
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El diputado Francisco Undurraga (Evópoli) obtuvo 34.368 votos en las últimas elecciones parlamentarias, más que dos diputados electos en el distrito 11 (una de su mismo pacto) y que gran parte de los nuevos congresistas electos en Chile. Pero perdió y no pudo ser reelecto para finalizar sus tres periodos en la Cámara Baja. De esta forma, puso fin a su paso por el Congreso, tras dos periodos legislativos en los que le tocó ser oficialista -en el gobierno de Piñera- y luego oposición -con Boric-.
“De la política nadie se retira hasta que se muere”, dice Undurraga en el cierre del año 2025, quien ya se encuentra buscando alternativas para su futuro: tiene planes en el mundo privado, pero también en Chile Vamos lo han promovido como una posible carta para el gabinete del presidente electo, José Antonio Kast.
“La conversación la lleva el presidente del partido, que es lo que corresponde institucionalmente. Y creo que más allá de correr a abrazar cargos, lo importante es gestionar el éxito del presidente Kast para que no solamente cambie la perspectiva de desarrollo de nuestro país en todos los ámbitos prioritarios, sino que además sea capaz, y así espero, de entregarle la banda presidencial a alguien del sector”, analiza Undurraga.
—Diputado, ya con un poco más de tiempo de la elección, de la derrota, ¿qué autocrítica ha hecho con respecto a lo que pasó?
—Bueno, indudablemente nosotros no logramos sintonizar con lo que la ciudadanía estaba pidiendo. No logramos hacer propias banderas que en la gestión parlamentaria, en mi caso y en el caso de todos los parlamentarios de Evópoli, no solamente concurrimos con la votación a favor de muchas leyes, de todas las leyes de seguridad, y fuimos responsables de nuestras votaciones. La gente quería una nitidez que nosotros no logramos transmitir. Y en el caso mío, del distrito 11, claramente, a pesar de la muy buena votación que tuve, no estaban dados los vientos para que esta derecha renovadora, liberal, con vocación social, tuviera representación parlamentaria en el distrito 11. Y en todo el país logramos solo sacar a dos diputados que yo espero que mantengan la línea en lo fundamental que ha distinguido a Evópoli sobre otras colectividades, como por ejemplo la responsabilidad en los temas económicos, el haber votado siempre en contra de todos los retiros, poner seriedad y no caer en la tentación del populismo.
—¿Existe o no existe la derecha liberal en Chile?
—Claramente se vio muy disminuida en esta elección. No solamente a nivel de distritos, sino a nivel del país. Y también nosotros tenemos que hacer un análisis de por qué no generamos una convocatoria mayor que no hubiese permitido incluso tener candidatos en más distritos, que yo creo que ahí nosotros como Evópoli quedamos en deuda con los liberales de derecha que se sentían y buscaban representación en Evópoli y que nosotros territorialmente tampoco se la pudimos ofrecer.
—¿Evópoli va a morir?
—Las ideas liberales nunca mueren, son parte inherente del ser humano, la democracia que nosotros vivimos, es una democracia liberal. El partido está tratando de reorganizarse, de mantenerse vigente, ahora el punto es para qué nos queremos mantener vigentes y es una respuesta que no solamente nos tenemos que dar en forma académica, sino por sobre todo que le haga sentido a la ciudadanía para que efectivamente se cumplan los objetivos que nosotros tenemos y teníamos cuando formamos el partido.
—¿Cree que está muy elitizado el partido en esta crítica que se le ha hecho?
—Lamentablemente en el mundo entero los proyectos liberales, los partidos políticos liberales hoy día no lo están pasando bien. Fracasó Albert Rivera con Ciudadanos en España, en Latinoamérica hay nueve partidos liberales que están en proceso de disolución. En fin, hoy día la gente siente que las respuestas no están en lo que nosotros estamos proponiendo. Y nosotros tenemos que no solamente tener buenas respuestas, sino que sean coherentes con las preguntas que la gente se está haciendo.
—Hubo una columna de Hugo Herrera, en El Mostrador, que causó harta molestia en su partido hace unos meses que apuntaba al elitismo.
—Bueno, evidentemente no hemos tenido esa vocación o esa ambición de generar mayoría que sean más relevantes. Si bien es cierto, todos quienes participamos en la política lo hicimos de forma honesta y creo que nadie podrá decir que los parlamentarios, los exministros o las personas que trabajaron en el gobierno del presidente Piñera, o como oposición al gobierno del Presidente Boric, hemos sido gente mediocre, o que hemos sido gente que hemos venido a utilizar los cargos en beneficio propio. La forma de hacer política a la cual nosotros fuimos convocados precisamente fue una fórmula que no solamente es propia de Evópoli, sino que debería ser propia de la política entera, que es oxigenar la política, renovar la misma. Piensa que nosotros incluso en las condiciones complicadas que estamos hoy, estamos empujando una reforma política que nos puede perjudicar. Nosotros no estamos en la política por el beneficio particular.
—Diputado, ¿usted cree que Chile Vamos como coalición debería reformarse o mantenerse en lo que está?
—No, indudablemente nosotros tenemos que replantear nuestra forma de ser socios, no solamente a nivel parlamentario en la gestión, en el impulso de proyectos de ley, sino adicionalmente para hacerle sentido a la ciudadanía. Esta es la segunda elección que nosotros perdemos presidencial, si bien a nivel parlamentario no nos fue mal, nos hubiese encantado que nos hubiese ido mejor, evidentemente, pero sí es importante el revitalizar, el repensar, el analizar el por qué tuvimos la participación en los votos que tuvimos a nivel presidencial y por qué tampoco, a pesar de que no fue tan bien la de gobernadores, alcaldes, concejales y jóvenes, no nos fue tan bien en la parlamentaria.

“En la política nadie se retira hasta que se muere”
Para Undurraga, trabajar en el mundo privado es una de las posibilidades que baraja tras la derrota electoral. En todo caso, no sería una novedad, ya que hasta 2016 estuvo involucado en el mundo empresarial.
De todas formas, no se quiere aventurar con sus planes aún. “Evidentemente que tengo varios proyectos en carpeta, pero lo importante aquí es que estos resulten más que declararlos. Así que, mientras no se concrete algo, en eso soy medio cabalero, no hay que anunciar cosas que no vayan a pasar”, dice Undurraga.
—¿Se ha planteado qué va a hacer después del 11 de marzo?
—Bueno, voy a tener que trabajar como todos los chilenos, porque al igual que he trabajado los últimos ocho años en el Parlamento, con mucha fuerza, con mucha energía, cuando se cierra una ventana se abren múltiples puertas, he tenido múltiples reuniones con mucha gente, y vamos a ver qué pasa, pero yo estoy concentrado a terminar bien mi periodo parlamentario.
—¿Qué le queda por hacer en el Congreso?
—Nos queda cerrar la mixta de inteligencia. Espero que podamos votar el proyecto completo en el mes de enero. Existen todavía múltiples discusiones que son muy relevantes para el país, como el tema de las propuestas en remuneraciones del empleo público, las leyes de amarre, que por cierto nosotros nos vamos a oponer. En fin, siempre este gobierno da trabajo a la oposición y nosotros siempre estaremos muy atentos para que el gobierno del Presidente Boric, que por cierto concluye el día 11 de marzo cuando le entregue la banda presencial al presidente Kast, termine de buena forma. No de acuerdo a los gustos o gustillos de algunos ministros, sino en buena forma del país.
—¿Lo han llamado de la Oficina del Presidente Electo?
—No, todo lo lleva el presidente del partido.
—Por lo que entiendo entonces usted está dispuesto a participar del gobierno, no es que se está retirando de la política.
—Insisto, en la política nadie se retira hasta que se muere. Es una hermosa labor que a mí me ha permitido ayudar a mucha gente, participar de procesos complejos y salir bien parados los mismos para el país, como por ejemplo todo el intento de derrocar al presidente Piñera en octubre de 2019. Yo creo que todos los chilenos hoy día se merecen el colaborar para que al gobierno le vaya bien. Si al presidente Kast le va bien, a todos nosotros nos va a ir bien. Si al presidente Kast le va mal, al país le irá mal. Nosotros no nos merecemos eso. Y nadie se puede restar, no solamente las personas que estuvimos trabajando desde el Parlamento, sino que también la gente del mundo privado. Sería mezquino, no solamente de mi parte, sino yo creo que la mayoría de los chilenos, aunque piensen distinto al presidente Kast, restarse de hacer crecer al país. Llegó el momento de dejar de lado las diferencias y poner y buscar los puntos en común para así construir el país que todos nos merecemos.

“Chile se merece un compromiso total, sin líneas rojas, ayudando a hacer cumplir al presidente Kast”
El diputado Undurraga no está de acuerdo en cómo se han dado las conversaciones de la última semana entre el Partido Nacional Libertario y la Oficina del Presidente Electo, José Antonio Kast. Está en contra de las líneas rojas y de poner condiciones.
“Creo que el diagnóstico compartido tanto por Johannes Kaiser, José Antonio Kast, Evelyn Matthei, y yo diría la inmensa mayoría de los candidatos a la presidencia, era que efectivamente aquí había que abocarse a ciertas cosas. Y estos puntos son seguridad, son crecimiento, son migración. El que lo ha definido muy bien, digamos, es el presidente electo. Y en ese contexto me parece que no es plausible el fijar condiciones para poder ayudar a Chile a salir adelante de la crisis que el propio Johannes Kaiser señaló que era una de las crisis más importantes que ha habido en Chile en los últimos 50 años”, analiza Undurraga.
—¿Usted tiene una línea roja?
—Aquí lo importante es ponerse a disposición para que le resulte el gobierno al presidente Kast, en el entorno, en los márgenes, que él mismo ha declarado que va a ser su propio gobierno. Porque finalmente si le va a ir bien al presidente Kast, le va a ir bien a Chile. Y este es un país que merece salir del estancamiento, no solamente económico, sino de la inercia que hemos tenido durante tanto tiempo para combatir de verdad la delincuencia, la narcodelincuencia, el narcoterrorismo en la Macrozona Sur. Y, desde luego, la migración y las bandas organizadas que han tirado a nuestro país y han generado delitos que nosotros ni siquiera conocíamos, ni estaban tipificados en nuestros códigos.
—Y en ese escenario, ¿ustedes están dispuestos a compartir gabinete, por ejemplo, con el Partido Nacional Libertario, aunque tenga estas líneas rojas? Porque se alejan bastante los principios de ustedes, por ejemplo.
—Evidentemente que no hace sentido para la convocatoria que está generando el presidente Kast. Ahora, es el presidente Kast quien forma su gabinete y sería una patudez pretender influir en quiénes son las personas que lo van a acompañar.
—¿Qué opina usted de estos conceptos como colaboración crítica, como los anillos concéntricos, como ese discurso que tenía el gobierno actual? En el principio me refiero a la forma en que ustedes, como Chile Vamos, van a ingresar al gobierno del presidente electo.
—No, yo creo que uno tiene que jugarse en todo proyecto, digamos, con todo, mirando todas las externalidades que existan. Pero, francamente, Chile se merece un compromiso total, sin líneas rojas, ayudando a hacer cumplir al presidente Kast la invitación que nos ha señalado.
—¿Usted cree que el apoyar la candidatura de la presidenta Bachelet es una línea roja como lo ha señalado el Partido Nacional Libertario? ¿Qué opina de todos los criterios que fijaron?
—Bueno, el Partido Nacional Libertario aparentemente no quiere formar coalición o formar gobierno o participar de un gobierno en el cual esté Chile Vamos, poniendo condiciones que yo creo que no haría ni siquiera la pena mencionarlas, dado que la realidad del país va por otro lado, las necesidades y las aspiraciones de las personas van por otro lado. Yo soy un orgulloso participante de la campaña de Evelyn Mathhei y uno no puede desconocer, cuando ya ha terminado, el proceso electoral en el que participó activamente. Al contrario, nosotros como coalición no fuimos capaces de transmitir a la gente lo que nosotros creíamos que era importante desde las cúpulas y ahí también tiene que hacer una reflexión Chile Vamos en tanto cuando nombre un candidato a la presidencia bueno tiene que jugársela. José Antonio Kast, y el Partido Republicano, vienen trabajando seriamente hace mucho tiempo, para haber terminado en la presidencia de la República. No le salió de chiripa, ahí hay un trabajo serio, hay un conocimiento de las comunas, de los municipios, de la gente, que le permitió tener más de siete millones y medio de votos en la segunda vuelta.
—¿Cuál es su opinión de José Antonio Kast como presidente electo? De sus primeras señales.
—A mí me parece que el discurso inaugural, en términos de fraseo, puede no haber gustado a mucha gente, pero en términos de contenido, señaló cosas muy, muy importantes. Habló del respeto a las diferencias a las personas que hemos estado en política en distintas posiciones. Llamó a la unidad. Controló a su adherentes cuando le hizo, incluso, un reconocimiento a la candidata Jara. Me parece que es lo que la gente quiere. Chile no quiere un país de gritos, sino que quiere un país de encuentro y para eso se necesita hacer buena política. Lo que hizo reuniéndose con el presidente Frei, con la presidenta Bachelet, viajando a Argentina, Ecuador y próximamente a Perú, me parece que es lo correcto. Creo que ha actuado desde el minuto uno, una vez ratificada la elección, como presidente electo, no solamente creando una estupenda página web de OPE, sino generando acciones, convocando, y yo he visto a un presidente que está consciente que tiene que gobernar para todos los chilenos, incluso para los que no votaron por él.
Y luego, creo que lo que nos queda a nosotros que compartimos, si bien es cierto que no el 100% de los postulados anteriores de José Antonio Kast, pero sí creemos en un país de emprendimiento, un país que derrote las inseguridades que hoy día existen, que proponga un crecimiento y un desarrollo no solamente económico, sino intelectual, cultural, social para nuestra patria, tenemos que estar desde donde sea necesario, desde el mundo privado o desde el mundo público, ayudando a que esto suceda.
—¿Y qué le parecieron las declaraciones del Partido Comunista?
—Las declaraciones del Partido Comunista hablan de una izquierda, de un sector de la izquierda muy mezquina, que no ha entendido nada, que cree que las minorías son las que tienen que prevalecer. Y Chile le ha dado un contundente triunfo a José Antonio Kast, que no solamente hay que defenderlo, sino que hay que ocuparlo como la fuerza de ayuda en forma positiva para hacer de este un mejor país.
—¿Usted ve a la izquierda desde ya en una posición poco colaborativa o no constructiva?
—Yo espero que no toda la izquierda, yo espero que el mundo socialdemócrata finalmente no solamente declare tranquilidad en términos de ver cómo va a actuar el gobierno del presidente antes de confrontarlo. Yo espero que no caiga en la trampa del Partido Comunista, que con sus últimas declaraciones viene a ratificar declaraciones anteriores, en el fondo que ellos lo que esperan es tener un país comunista, marxista-leninista para Chile. Y eso es algo que no solamente está desterrado en el mundo entero, sino también está desechado en nuestro país.
—¿Cuál es su balance del gobierno actual? ¿Cree que el presidente Boric fue tan mal presidente como dicen en general la oposición? Ustedes han sido un poco más constructivos en la crítica.
—Bueno, yo creo que no fue un buen gobierno, la prueba está en que no se pudo reelegir. Y cuando habla la gente, habla la gente, el resto es música. Creo que fue un gobierno que tuvo que aprender a los coscachos a que su voluntarismo y su sueño país no le hacían sintonía a nadie y la verdad está, digamos, que quisieron amarrarse al primer proceso constituyente que afortunadamente fue rechazado en forma contundente por este país. Y desde ahí fue, como dice Pepe Auth, una administración. Fue un gobierno, como dice el propio Pepe Auth, uno de los más cortos que ha tenido en Chile. Duró hasta septiembre. De ahí en adelante lo único que ha hecho es tratar de implantar banderas que han sido rechazadas, lideradas por nosotros en Chile Vamos, por ejemplo, la reforma tributaria. El proyecto previsional que se nos presentó no tiene nada que ver con el proyecto que finalmente salió. En fin, prácticamente todas las materias que ellos quisieron modificar el país en forma estructural no lo pudieron hacer. Y creo que nosotros hicimos un buen trabajo. Tiene que anotar el Presidente Boric, que a pesar de que concurrió dos veces a acusar constitucionalmente al presidente Piñera, nosotros no lo hicimos. Y a lo mejor hubo espacio para poder haberlo hecho, pero la institucionalidad para nosotros es muy importante y finalmente para llegar al gobierno hay que hacerlo a través de las urnas. Y nosotros lo hicimos así, no fue nuestra candidata de Chile Vamos, pero fue un candidato a nuestro sector el que liderará Chile durante los próximos cuatro años.
—Diputado, ¿cree que es importante cuidar la reforma previsional a propósito de que los republicanos igual fueron más críticos de ella, la rechazaron la mayoría?
—Sí, pero nosotros creemos que una buena reforma, el tiempo así nos dará la razón. A partir de enero una gran mayoría de pensionados va a recibir una mejora sustancial en sus pensiones. Y ahí se irá viendo y se irá viviendo esta reforma en la cual incluso participaron actuales personeros del presidente Kast, como Bernardo Fontaine. Entonces, me parece que finalmente, terminada la batalla electoral, uno puede empezar a valorar de mejor forma esos proyectos que yo espero que no solamente se mantengan, sino que puedan cumplir el objetivo que era mejorar las pensiones a los chilenos.



