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14 de Enero de 2026Pamela Ehrenfeld, la académica que busca promover la detección temprana del cáncer de mama gracias a un examen de sangre
La académica de la Universidad Austral participará este jueves del Congreso Futuro y entregará detalles sobre la investigación que lidera desde el sur de Chile. Se trata de biomarcadores que podrían complementar la detección temprana del cáncer de mama, apoyando el trabajo de la mamografía y la ecografía mamaria.
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Pamela Ehrenfeld, investigadora y académica de la Universidad Austral, lidera los proyectos de Biomarcadores para la detección temprana del cáncer de mama y este jueves participará de Congreso Futuro.
En conversación con The Clinic, adelantó que durante se ponencia se “dará a conocer lo que se está investigando desde la Universidad Austral, particularmente en colaboración con varios investigadores e investigadoras acá en el sur, y que tiene dos aristas. Una es la alimentación como eje central, no solamente de prevención, sino que también desde una mirada desde el tratamiento para pacientes oncológicos y la búsqueda y validación de biomarcadores que complementen la detección temprana de enfermedades, particularmente por el tiempo voy a presentar la del cáncer de mama“.
Con respecto a los biomarcadores, detalló que “son moléculas que pueden estar presentes o en la sangre o en los fluidos o en los tejidos y que cuando sus valores se alteran, ya sea que aumenten o disminuyen, te orientan a un determinado diagnóstico o incluso seguimiento de muchas enfermedades“.
Trabajando para la detección temprana del cáncer de mama
“Una de las complicaciones que tienen los biomarcadores es que nunca son muy tejido específico. El único biomarcador tejido específico que tenemos es el antígeno prostático y que se utiliza para la pesquisa temprana del cáncer de próstata para los hombres. Este antígeno prostático es una proteína que pertenece a las familias que se llaman Calicreínas, que es una familia que tiene 15 miembros. Lo que nosotros hemos hecho como equipo de investigación es estudiar si alguno de esos 15 miembros pudiese ser nuestro antígeno femenino. Es decir, un antígeno que contribuya en la detección temprana del cáncer de mama“, detalla la académica.
En ese sentido, comenta que “después de seis años que llevamos estudiándolo, pensamos que tenemos un buen candidato que pudiese ser ese antígeno femenino que ayudaría a complementar, no reemplazaría la mamografía ni la ecografía mamaria, pero sí pudiese complementar una alerta temprana, una detección temprana como es el antígeno prostático, pero como un antígeno femenino para la detección del cáncer de mama”.
Pero no todo es fácil, Ehrenfeld contó que “una de las principales dificultades son las fuentes de financiamiento porque la mayoría son fondos concursables. Los criterios de esos fondos concursables no son necesariamente atingentes a las necesidades en términos de políticas públicas que debiésemos enfrentar como país. Luego también el desconocimiento muchas veces de la población, y por lo tanto, la adherencia a este tipo de investigaciones”.
“Por darte un ejemplo concreto, nosotros hemos tenido dos fases del proyecto, y en la primera yo siempre pensé que lo más difícil iba a ser conseguir que una mujer recién diagnosticada con cáncer de mama, nos quisiera donar una muestra de sangre. Antes que le hicieran ningún tipo de tratamiento, porque eso es un requisito. Sin embargo, prácticamente el noventa y tanto por ciento de las pacientes diagnosticadas participaron y lo que más me costó fue conseguir la muestra de la población sana, con su mamografía al día. Ahí tuve que recurrir a las colegas, a los contactos, el familiar del familiar. Por más que hicimos muchas campañas, fue súper difícil“, recordó la investigadora. “Esta segunda etapa, nosotros comprometimos analizar 200 muestras de mujeres de la región de Los Ríos, de distintas comunas, y de hecho terminamos analizando más de 200”.
Trabajando desde el sur del mundo
Consultada sobre cómo fue realizar la investigación desde la región de Los Ríos, Pamela Ehrenfeld asevera que “si uno analiza las tasas de adjudicación de proyectos, se las dan mayoritariamente a hombres. Todavía hay un sesgo de género importante a pesar de que han habido avances y que no se pueden dejar de reconocer en el país. Han habido mejoras, pero como son en el último tiempo, yo creo que todavía no tributan lo suficiente a la igualdad de oportunidades. Entonces tú no tienes el mismo tipo de equipamiento avanzado, ni el capital humano tan avanzado fuera de la Región Metropolitana”.
Pese a eso, prefiere enfocarse en lo positivo de la investigación y cómo esto puede ayudar a cientos de mujeres. “Lo que nosotros vemos es que uno podría tener un dispositivo que no necesite equipamiento para realizar el test, que sea como el test del Covid. En el fondo, esto no va a reemplazar a la mamografía y a la ecografía, pero sí, si sus valores están alterados, es una primera señal de alerta para que tú te acerques a un profesional“.
“Podrías priorizar y optimizar también el recurso económico, que es el que nos falta, porque hoy en día la mamografía en el sistema público está cubierto solo para mujeres entre 50 y 59 años y tenemos a mujeres afectadas con cáncer de mama de 20 años y tenemos un segundo aumento importante en la incidencia de cáncer en mujeres mayores de 59”, indica la académica.



