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Agencia Uno

Ciudad

15 de Enero de 2026

La noche en que mataron a Julia Chuñil: el robo a un adulto mayor, el forcejeo en la casa familiar en presencia de niños y la asfixia contra una pared

La Fiscalía reconstruyó una secuencia de hechos ocurridos la noche del 8 de noviembre de 2024, cuando Julia Chuñil Catricura (73) fue asesinada al interior de su casa en un sector rural de Máfil. Según la acusación, todo comenzó con el intento de robo de la pensión a un adulto mayor de 90 años, seguido de un forcejeo dentro de la vivienda, donde se encontraban otros familiares y dos niños. La intervención de Julia para defender al anciano habría desatado el ataque final: el Ministerio Público sostiene que su hijo, Javier Troncoso Chuñil, la sacó al exterior del inmueble y la asfixió contra una pared, mientras el resto de los imputados presenciaba los hechos o no intervino para impedirlos.

Por Sebastián Palma y Marianne Mathieu
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En la audiencia de formalización contra los cuatro imputados por el caso de la muerte y desaparición de Julia Chuñil, a más de un año del crimen, finalmente se pudo conocer qué es lo que ocurrió.

Los tres hijos Pablo San Martín Chuñil, Javier Troncoso Chuñil y Jeannette Troncoso Chuñil, junto al ex yerno B.F.B.B., fueron detenidos por supuesto parricidio, pero finalmente el yerno quedó en libertad tras otorgar un testimonio clave que permitió esclarecer el crimen.

Según los detalles que maneja la Fiscalía, a los cuales pudo acceder The Clinic, la noche del viernes 8 de noviembre de 2024, cerca de las 23:00 horas, el imputado Javier Omar Troncoso Chuñil, en estado de ebriedad y “visiblemente ofuscado”, llegó al domicilio que compartía con su madre, Julia del Carmen Chuñil Catricura, de 73 años, ubicado en el sector rural y despoblado de Huichaco, en la comuna de Máfil.

La vivienda era habitada además por su hermana Jeanette del Carmen Troncoso Chuñil, su ex yerno, dos nietos menores de edad, y, en una dependencia contigua, por un adulto mayor de 90 años, conocido del grupo familiar.

Esa noche, según la acusación de la Fiscalía, todos los ocupantes del inmueble se encontraban despiertos y reunidos en el living comedor cuando Javier Troncoso se abalanzó sobre el adulto mayor con la intención de sustraerle el dinero en efectivo correspondiente a su pensión, que ascendía a aproximadamente $212 mil, monto que el adulto mayor cobraba mensualmente y cuyo retiro era conocido por los imputados.

Para concretar el robo, Javier lo golpeó en el rostro y le puso un cuchillo en el cuello, amenazándolo de muerte.

Fue en ese momento cuando Julia Chuñil intervino para defender al adulto mayor, produciéndose un forcejeo entre madre e hijo. Durante la confrontación, la mujer logró arrebatarle el cuchillo y lanzarlo al exterior de la vivienda, frustrando así la sustracción del dinero. Sin embargo, lejos de detenerse, la situación escaló rápidamente.

Según el Ministerio Público, Javier Troncoso amenazó también con matar a su madre y continuó ejerciendo violencia en su contra.

La Fiscalía sostiene que, aprovechando la condición de indefensión de Julia Chuñil —quien padecía artrosis de cadera, obesidad y diabetes— y actuando a traición y sobreseguro, el imputado la golpeó y la sacó al exterior de la casa. Allí, contra una pared de una bodega contigua, la ahorcó con ambas manos, provocándole la muerte en el mismo lugar. El ataque ocurrió en presencia de otros familiares, lo que, según la acusación, contribuyó a la imposibilidad de que la víctima pudiera repeler la agresión.

Mientras se cometían tanto el intento de robo como el ataque letal, los otros tres imputados se encontraban presentes en el domicilio.

La Fiscalía sostiene que Jeanette y Pablo, hijos de la víctima, tuvieron en todo momento la posibilidad de impedir los hechos o prestar ayuda, pero acordaron no intervenir, asegurando con su inacción la ejecución de ambos crímenes. En el caso del ex yerno, su participación habría sido posterior, encubriendo los hechos e impidiendo su descubrimiento.

Tras consumarse el homicidio, Javier Troncoso y su hermano Pablo tomaron el cuerpo de Julia Chuñil —uno sujetando los brazos y el otro las piernas— y lo trasladaron a un sector del mismo predio, donde lo ocultaron.

Posteriormente, los cuatro imputados habrían acordado quemar las vestimentas de la víctima, guardar silencio y mentir a las autoridades, decisión que se materializó el domingo 10 de noviembre, cuando Jeanette Troncoso presentó una denuncia falsa por presunta desgracia ante Carabineros.

En las semanas posteriores a la denuncia, los hijos de Julia Chuñil comenzaron a comportarse como herederos, apropiándose de bienes de su madre. Según la Fiscalía, vendieron ganado y un carretón de bueyes, repartiéndose el dinero obtenido. Incluso, el 8 de diciembre de 2024, Javier Troncoso realizó una cotización para adquirir una sepultura familiar en el Parque Los Laureles de Valdivia, pese a que el cuerpo de su madre permanecía oculto.

La acusación también releva un historial previo de violencia. Tanto Julia Chuñil como el pensionado de 90 años se encontraban en situación de vulnerabilidad por su edad, aislamiento rural y estado de salud.

El adulto mayor habría sido víctima de maltratos físicos y psicológicos reiterados durante 2024, mientras que Julia Chuñil sufrió violencia habitual entre 2022 y 2024, hechos que incluso fueron expresados por la propia víctima semanas antes de su muerte en un culto religioso, donde advirtió que su vida estaba en peligro a manos de uno de sus hijos.

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