Johannes Kaiser tras la conformación del gabinete de Kast: “Me da lata que me quemé y que nos hayan hecho perder el tiempo”
El excandidato presidencial profundiza en su decisión de restarse del gabinete del líder republicano. "No creo que haya habido una voluntad de tenernos dentro del Ejecutivo", sostiene el diputado, que enfatiza que su partido "no es vagón de cola" y descarta que esta fuera una decisión predeterminada de los libertarios, ni que esta se inspire en el camino de Kast durante el segundo mandato de Sebastián Piñera. Aquí también advierte de los riesgos de un gabinete con un alto número de independientes y avisa que si un militante de sus filas ingresa a la futura administración, arriesga ser expulsado del partido.
Por Eduardo Monrroy 25 de Enero de 2026
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Un tablero de ajedrez se encuentra en una de las mesas de la sede del Partido Nacional Libertario, ubicada en Providencia. Nadie sabe desde cuándo está ahí. Tampoco lo sabe el diputado y presidente de la colectividad, Johannes Kaiser, quien se sienta a un costado y comienza a demostrar sus conocimientos en el juego.
¿Su pieza preferida? “El caballo, que debe cumplir ciertas reglas, pero no las de la física”. ¿Blanco o negro? “Porcentualmente es más fácil ganar con blancas que ganar con negras, porque tienes la iniciativa”, explica Kaiser con una sonrisa mientras es fotografiado por The Clinic.
Hace solo unos días Kaiser movió las piezas del tablero político luego de que su colectividad decidiera restarse de formar parte del gobierno de José Antonio Kast. El mismo al que apoyó decididamente en la segunda vuelta, luego de que el libertario no lograra su ticket al balotaje, pero sorprendiera con un 14% de los votos que lo ubicaron en el cuarto lugar de la presidencial, por sobre la carta de Chile Vamos, Evelyn Matthei.
La decisión no tiene vuelta atrás, ratifica en esta entrevista. Por lo mismo, explica, rechazó asistir a la ceremonia de presentación del gabinete de Kast, desarrollada el martes, pese a haber recibido una invitación la noche anterior. Al encuentro, de todos modos, llegó el diputado Cristián Labbé, su exjefe de campaña y crítico de la decisión de la directiva del PNL. “Fue a título personal”, dirá Kaiser, una vez que se ubique en su escritorio para conversar con The Clinic.

Decisión de restarse del gobierno de Kast: “Nosotros no somos un vagón de cola”
—¿Qué va a pasar si finalmente algún libertario ingresa al gobierno ahora que se están cerrando los nombres en subsecretarías y en cargos regionales?
—Supongo que de la mano de lo que son nuestros estatutos, y el sistema disciplinario del partido, van a tener que responder y eso significa que probablemente dejen de ser libertarios.
—¿Quedan fuera del partido?
—Si alguien entra al gabinete, está tomando una decisión en contra de la decisión estratégica de la directiva nacional que está facultada democráticamente por la militancia para tomar estas decisiones.
—¿El Partido Nacional Libertario va a ser oposición?
—El Partido Nacional Libertario es una alternativa al actual gobierno.
—Algunos lo asocian a la decisión de la DC durante el actual gobierno de Gabriel Boric, que no ingresó a la alianza, pero colaboró.
—No. La DC trató de tener el kuchen y comérselo también, como dicen los gringos. No puedes hacer eso. Nosotros, en cambio, estamos tomando una definición que es muy clara: no vamos a integrar las estructuras políticas del gobierno, lo cual no obsta que nuestros militantes puedan, por ejemplo, trabajar en cargos técnicos y cosas por el estilo, que son cosas de alta dirección pública.
Y no vamos a ser parte del gobierno, porque las condiciones de participación no nos daban garantías de poder influir políticamente en el devenir del gobierno. Nosotros no somos un vagón de cola y no somos un partido que no tenga vocación de gestión y de transformación.
Johannes Kaiser: “No hay ninguna inspiración en el camino que eligió Kast en 2018 frente a Sebastián Piñera”
—Varios recuerdan lo que fue el camino del propio José Antonio Kast en 2018 frente al segundo gobierno de Sebastián Piñera, quien siguió un camino propio junto a su proyecto republicano y luego se declaró opositor. ¿Hay una inspiración?
—Noo. No hay ninguna inspiración en ese camino. Porque a diferencia de José Antonio Kast, que se restó de manera voluntaria para perfilar su propia candidatura, nosotros estuvimos abiertos siempre a conversar e integrarnos dentro de la nueva administración. Lo que pasa es que la oferta que se nos hizo era una oferta que no podíamos aceptar.
—Muchos dicen que esto es para no quemarse, no pagar los costos.
—Yo me he jugado el pellejo en los últimos dos años tomando decisiones en que muchas veces la gente me decía que no eran en mi beneficio. Entonces, todo esto viene de gente que no es capaz de pensar en grande, ni de pensar en el país. Nosotros tomamos una definición política, con estrategia política detrás, que no tiene que ver con mi persona, sino con la posición del Partido Nacional Libertario en el sistema político.
—¿Usted descarta que haya sido una decisión predeterminada de los libertarios el estar fuera del gobierno?
—Lo descarto absolutamente. Y quien lo plantee, no entiende cómo funcionamos nosotros. Pero no es la primera vez. Son los mismos que andaban diciendo que yo iba a bajar mi candidatura presidencial para irme al Senado, que andan viendo en todos lados componendas y adelines para beneficio personal. No es eso. Esa no es la razón que motiva al Partido Nacional Libertario a funcionar como funciona.
Aunque no lo crean, somos un proyecto político, no un proyecto económico para las personas que están adentro. No somos un proyecto de desarrollo profesional para las personas que están adentro. No somos una universidad, no somos una bomba de bencina y no somos un restorán. Somos un proyecto político con una visión muy definida y clara de a dónde queremos llevar a nuestro país. Y sobre la base del objetivo final, es que nosotros tomamos nuestras decisiones sobre desde dónde podemos influir más y mejor para llevar a nuestro país al lugar a donde lo queremos ver. Ese es el eje y sobre esa base nosotros tomamos decisiones.

“Los republicanos son especialistas en pasarle la responsabilidad de sus propias decisiones a terceros”
—Su candidatura tuvo un 14% de votación en la primera vuelta, con muchas figuras que se escindieron del proyecto republicano…
—Nos escindieron. Los republicanos son especialistas en pasarle la responsabilidad de sus propias decisiones a terceros. Ellos hicieron inviable la convivencia.
—Pero provienen de un origen común e incluso tuvieron un pacto parlamentario. ¿Cómo se explica que finalmente no convergieran dentro del gobierno, habiendo apoyado a Kast desde la misma noche en que él pasó a segunda vuelta?
—¿Cree que íbamos a apoyar a Jara? Tan locos no estamos tampoco.
—Existía la opción del nulo…
—No, porque el nulo significaba apoyar a Jara. Existía solamente la opción José Antonio Kast y Jara. Y nosotros por responsabilidad apoyamos a José Antonio Kast. Por eso también dijimos lo siguiente, y no sé por qué nuestras palabras parecen caer en oídos sordos: apoyamos a José Antonio Kast sin condiciones. Hicimos todo lo que teníamos que hacer apoyando sin condiciones. Y después venían las conversaciones sobre una participación en un eventual gobierno y eventual.
La palabra “eventual” es superimportante. Nunca comprometimos nuestra participación en el gobierno de José Antonio Kast y menos en una situación en que diera lo mismo que condiciones. El apoyo incondicional no era para el gobierno, era para la elección.

“Para que el gobierno de Kast pudiera crecer tanto hacia la izquierda, tenían que separarse de algo hacia la derecha”
—El presidente electo llamó públicamente a conformar un gobierno de unidad. ¿A qué atribuye a que la oferta no diera garantías a quienes fueron sus socios?
—Porque no creo que haya habido una voluntad de tenernos dentro del Ejecutivo. Para poder crecer tanto hacia la izquierda, tenían que separarse de algo hacia la derecha. Es lo mismo que les pasó en el segundo proceso constitucional.
—¿Por qué no fue suficiente la oferta de encabezar el Ministerio de Minería?
—No es un ministerio político, y nosotros queremos hacer política.
—Ellos recalcan que la minería es el corazón de la economía de Chile, lo que mueve la economía.
—No, no es cierto que sea lo que mueve la economía. Eso mueve la caja fiscal, pero lo que mueve la economía en Chile es el libre mercado. Eso es lo que mueve la economía en Chile. Si usted quiere ser un país monoproductor, dedíquese solamente a la minería. Nosotros somos un país donde los servicios son mucho más importantes en este momento que la minería. Somos un país de servicio, que se ha diversificado mucho económicamente, aunque el actual gobierno haya tratado de destruir las capacidades productivas y económicas de las grandes empresas.
Además, el Ministerio de Minería no tiene prácticamente facultades de decisión propia.
—Varios recuerdan que en su campaña quería fiscalizar Codelco, combatir la corrupción…
—Sí, pero no es algo que pueda hacer el Ministerio de Minería por sí y ante sí. La fiscalización de Codelco y de las empresas públicas pasa por el Ministerio de Hacienda.
—¿Se les menospreció en esta oferta?
—No se nos tomó en cuenta. Punto. No se tomó al Partido Nacional Libertario en cuenta y se dejó el Partido Nacional Libertario fuera de aquellos ámbitos en los cuales sí tenemos un expertise. El ministerio ni siquiera lo ofrecieron al Partido Nacional Libertario, no nos equivoquemos. El Ministerio de Minería se ofreció a un militante del Partido Libertario.
—¿Sin haber hablado con usted?
—Me preguntaron si podían hablar con él. Dije, perfecto, hablen con él. Pero no es una oferta al Partido Nacional Libertario. Fue una oferta a un militante.

“Va a ser José Antonio Kast el que va a tener que comprometer su propio capital político para defender a los ministros, al revés de lo que normalmente es usual”
—En un audio enviado a la militancia decía que este gobierno será más bien tecnócrata y dominado por empresarios. ¿Eso es un error?
—No, es su definición. Ahora, si lo va a hacer así, eso tiene ventajas y desventajas. La ventaja es que José Antonio Kast tiene el control absoluto sobre su gabinete. No tienen poder político propio los independientes, por definición. El problema es que va a ser José Antonio Kast el que va a tener que comprometer su propio capital político para defender a los ministros, al revés de lo que normalmente es usual, que son los ministros los que defienden al presidente.
—¿Se desdeñó a los partidos?
—Mire, los partidos están creados para gestionar tanto gobierno como oposición. Son todos parte del sistema político. Si usted quiere dejar afuera los partidos, puede hacerlo, pero usted está generando un escenario en el cual los partidos se van a ver menos comprometidos en lo que es la gestión política de su Ejecutivo. Si usted dice “no quiero los partidos políticos”, no le puedes pedir a los partidos políticos que se sientan 100% comprometidos con usted. Le pasó a Sebastián Sichel, ¿se acordarán?
—La UDI y RN sí están en el comité político con Claudio Alvarado y José García Ruminot…
—El presidente electo tiene sus decisiones políticas y ha colocado su eje en otras figuras. En particular, ellos no me molestan de ninguna manera. Encuentro que Alvarado es una persona razonable con la cual conversar. Encuentro que García es una buena persona, pero aparte de eso, bueno, el presidente sabrá por qué lo hace. Es posible que incluso haya tomado esta decisión, como lo hizo en nuestro caso, en razón de una definición personal.
Cuando tú haces las cosas de manera personal, tienes un problema, porque entonces no es institucional. Las cosas personales no son institucionales, las cosas institucionales no son personales, y ahí va a tener que ver hasta qué punto va a requerir de institucionalidad, y hasta cuándo y hasta dónde son lealtad personal.

Inclusión de ministros que pertenecen a partidos en proceso de extinción: “Me parece que es una ironía del destino”
—¿Por qué los libertarios estaban dispuestos a ingresar un gobierno en el que se les advirtió que también estaban convocados partidos como Evópoli o Demócratas, o personas ligadas a la centroizquierda?
—Porque dependía 100% de si nosotros podíamos avanzar, en un gobierno de emergencia, con la agenda que habíamos identificado que era imprescindible para superar la emergencia. Dentro de esto estaba la reforma al sistema judicial, al no tener un sistema judicial que sea confiable y que sea probo. Con eso el Estado completo no funciona y por eso nosotros teníamos un ojo tan puesto en esa cartera.
—Se incluyó a partidos que quedaron en proceso de extinción…
—Me parece que es una ironía del destino. El presidente sabrá por qué hace las cosas y por qué define las cosas que definió. Nosotros lo observamos y vamos a definir todas nuestras decisiones en razón de lo que sea el contenido de esos proyectos y no en razón de las personas. No pretendemos ensuciar la pelota. Pero sí queremos decir que como partido, institucionalmente hablando, cuando a usted se le habla de la integración del gabinete de un gobierno, y la presencia que se le abre es menor a la de partidos que no existen, entenderá que eso no tiene buena recepción en ninguna parte del mundo.
—¿Habló con José Antonio Kast en estas semanas de negociación?
—No, no he hablado con él.
—¿Nunca hubo comunicación directa con él?
—No, fue con (Claudio) Alvarado o el señor (Alejandro) Irarrázabal. Yo tengo claro que el presidente de la República participa en el diseño de su gabinete.
—Ustedes se habían abierto a ingresar al gobierno si llegaba una oferta distinta. ¿La hubo?
—Nada, no hubo mayor conversación ni nada. Ni un mensaje, ni un WhatsApp, ni un correo, ni una paloma mensajera. Nada. Eso reflejó que no existió el interés desde un principio. Y lo vuelvo a decir: me da lata que me quemé y nos hagan hecho perder el tiempo.
—Varios creen que usted puede quedar en reserva para ingresar más adelante al gobierno de José Antonio Kast. ¿Existe esa posibilidad?
—Mire, ese tipo de especulaciones no debieran hacerlas, porque me obligan a mí a tomar una definición, y quizás no quieren escuchar mi definición.
—¿Qué significa eso? ¿Que no estaría disponible?
—Eso, nada más. No me obliguen a definirme en este momento. Punto.

“La ministra Steinert (Seguridad) es una persona valiente y espero que tenga el respaldo político para hacer lo necesario”
—¿El gobierno de Kast va a poder contar con los votos libertarios para impulsar su programa?
—Depende para qué. Si quiere bajar los impuestos corporativos, va a contar con nuestros votos. Si quiere compensar la baja de impuestos a las empresas con aumento de impuestos a las personas, probablemente no tenga nuestros votos.
—¿Y en materia de seguridad o migración?
—Depende, porque si su respuesta a la inmigración masiva va a ser la regulación masiva, entonces no. Si su respuesta a la inmigración masiva es hacer algo parecido a lo que nosotros propusimos para expulsar a la gente que no debe estar en Chile, entonces sí. No vamos a respaldar un proyecto de ley que vaya en línea con lo que ha propuesto la Sociedad Nacional de Agricultura, por ejemplo, que vamos a criticar con toda la fuerza de ser necesario.
—¿La nominación de Trinidad Steinert en el Ministerio de Seguridad la considera un acierto?
—Me parece que es una persona valiente, espero que tenga el respaldo político para hacer lo necesario. Nosotros le vamos a dar el respaldo en todo lo que consideremos correcto. Es una persona que le ha hecho frente al Tren de Aragua y tiene más pantalones que la inmensa mayoría de quienes se han encargado de la seguridad de Chile en los últimos 20 años.
“Vamos a ver si Evópoli respalda a la ministra de la Mujer”
—La futura ministra de la Mujer, Judith Marín, ha recibido tempranas críticas…
—¿Por qué? ¿Por ser mujer?
—Por haber deslizado que el ministerio debía terminar en la forma en la que está, por las posiciones conservadoras que ha tenido en la denominada agenda valórica, por sus definiciones sobre la homosexualidad y que esta no se debe fomentar…
—¿Debiera promoverse la homosexualidad? ¿En los niños por ejemplo? Si yo fuese ella, daría vuelta la pregunta: ¿Por qué están promoviendo cierto tipo de actividad sexual en los niños? No se metan con la sexualidad de los niños. Punto. El Estado no tiene nada que hacer ahí.
—¿No fue una provocación?
—No creo que haya sido una provocación. Creo que fue el intento de consolidar una cierta parte de la base de apoyo. Vamos a ver si la ministra va a tener el respaldo que va a requerir en su gestión y cuánto tiempo soporta la presión. Y vamos a ver si Evópoli la respalda.
—Pero Evópoli tiene un ministro en el gabinete.
—Ah, mire. Son supercompatibles las dos cosas (ríe).
—¿Cree que esto podría generar que para el 8M haya mayores movilizaciones?
—Mire, no ha habido protestas ni marchas por Monsalve. No hubo marchas porque Jadue tenga un programa en un canal iraní, y ya sabe lo que hacen en Irán con las mujeres. No veo marchas.
Entonces, da lo mismo. Va a haber marchas el 8M de todas maneras, porque lo que van a hacer los comunistas y la extrema izquierda es sacar todo lo que tuvieron escondido durante todo este tiempo. Para lo único que son buenos es parar marchar, y eso cuando es después de las 11 de la mañana, porque si no es demasiado temprano levantarse.
—¿Cómo se proyecta usted?
—Me toca consolidar el partido, con el cual cumpliremos un año el 6 de marzo. Tendremos elecciones comunales, vamos a tener los tribunales regionales y toda su estructura funcionando. Eso va a ir de la mano de una depuración de la forma de hacer las cosas. Tenemos que echar a andar el centro de estudios que va a estar asociado al tema legislativo. Tenemos mucho que hacer y más encima fiscalizar al nuevo gobierno.
—En el balance, ¿el futuro gobierno comenzó con el pie izquierdo?
—Eso lo vamos a ver el 11 de marzo. Todo esto de andar estructurando y poniendo o sacando jugadores no tiene ningún impacto real en el mundo real. A partir del 11 de marzo vamos a ver si el equipo es capaz de jugar, si juega bien, mal, arratonado, y ahí vamos a poder tener una respuesta más concreta.



