Ciudad
6 de Marzo de 2026“¿Un gueto más en la comuna?”: La batalla vecinal de Ñuñoa contra millonario proyecto inmobiliario de casi 700 departamentos
Vecinos de Ñuñoa manifiestan su preocupación por proyecto inmobiliario de Fundamenta. La obra contempla casi 700 departamentos, lo que tiene a los residentes preguntándose por los efectos relevantes en la movilidad del sector, la carga urbana, los servicios disponibles y la convivencia barrial
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La junta de vecinos Irarrázabal en Ñuñoa manifestó su preocupación por un proyecto inmobiliario, actualmente en evaluación ante el Servicio de Evaluación Ambiental (SEA), impulsado por la congregación de los Padres Pasionistas –vinculada a la Iglesia Santa Gema– junto a la inmobiliaria Fundamenta.
La empresa inició a finales del 2025 la tramitación de la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) en el Servicio de Evaluación Ambiental (SEA) de un proyecto habitacional avaluado en US$101,9 millones.
Este contempla la construcción de cinco edificios habitacionales, dos torres de 13 pisos y tres edificios de seis pisos, que en conjunto sumarían 693 departamentos. Según los antecedentes, la mayoría de las unidades tendría superficies que varían entre los 35 y 54 metros cuadrados, además de una dotación de 738 estacionamientos subterráneos para vehículos.
De acuerdo con la organización vecinal, el proyecto ya cuenta con un anteproyecto aprobado por la Dirección de Obras Municipales (DOM) de Ñuñoa, lo que deja la actual evaluación ambiental como una de las instancias formales en las que la comunidad puede presentar observaciones respecto de sus impactos.
Alertas por cómo puede afectar una construcción de este tamaño al barrio
Desde la junta de vecinos señalan que la magnitud del desarrollo podría generar efectos relevantes en la movilidad del sector, la carga urbana, los servicios disponibles y la convivencia barrial, a lo que se suma que la construcción total del proyecto se extendería por más de seis años.
El proyecto utiliza casi toda la manzana entre las calles Simón Bolívar, Suecia, José Artigas y Sucre. En la zona quedaría la parroquia y una propiedad en la esquina de Simón Bolívar con Suecia, que es un lavadero de autos.
“Como Junta de Vecinos no estamos en contra del desarrollo urbano en abstracto. Sin embargo, consideramos que este proyecto, tal como está planteado, no dialoga adecuadamente con la escala ni con las necesidades reales del sector”, señalaron desde la organización.
Desde la comunidad advierten que el barrio ya enfrenta una presión urbana significativa, por lo que exigen que las medidas de mitigación sean proporcionales a los impactos reales que podría generar la iniciativa.
Una conversación entre la inmobiliaria y los vecinos
En ese contexto, desde la junta indicaron que han solicitado reuniones con autoridades comunales para exponer formalmente sus preocupaciones. Sin embargo, afirman que hasta ahora no han tenido el mismo nivel de acceso que, sí han mantenido representantes de la inmobiliaria Fundamenta y de la congregación de los Padres Pasionistas –a través del padre Germán– en reuniones registradas bajo la ley de Lobby.
La junta de vecinos realizó una convocatoria, a la que llegaron más de 300 residentes de la zona, en la que la inmobiliaria presentó el proyecto y sus impactos, al igual que el SEA explicó cómo realizar observaciones dentro del plazo legal.
“Creemos que el estándar de transparencia y acceso debiera ser equivalente para la comunidad organizada”, señalaron. El grupo señala que su postura es que la evaluación ambiental debe realizarse con el máximo rigor técnico y considerando seriamente las observaciones ciudadanas.



