Tiempo Libre
19 de Marzo de 2026Museo Artequin postula a programa extranjero para ser restaurado: “Queremos convertir al museo en un edificio que cumpla con condiciones internacionales”
El museo ubicado en el histórico Pabellón París busca integrarse a la red del World Monuments Fund para avanzar en su restauración. Una iniciativa que se da en medio del progresivo deterioro en sus estructuras, que ya acumulan más de un siglo de antiguedad desde su construcción en París.
Compartir
Suscríbete al newsletter
Hace menos de una semana, la delegación de World Monuments Fund (WMF) aterrizó en Chile a propósito del trabajo de cuidado que sostiene hace ya más de seis décadas en Rapa Nui. Sin embargo, antes de dirigirse a la isla, la ONG internacional pasó por el Museo Artequin de Santiago, que ya se encuentra postulando a su programa de preservación, a recomendación misma de WMF.
Y es que el edificio de nombre Pabellon París, que hoy acoge al espacio cultural, tiene 136 años de antiguedad —siendo incluso más antiguo que el Bellas Artes— y necesita de una renovación debido al quiebre de yesos que lo sostienen y el debilitado estado de sus icónicas cúpulas.
Pero, ¿qué es el World Monuments Fund y por qué podría ayudar? Se trata de una organización privada y sin fines de lucro dedicada a salvaguardar y conservar patrimonio cultural en riesgo alrededor del mundo, hace ya más de 60 años. Esta vez, su ojo se posó sobre el museo de Quinta Normal gracias a la encomendación de Juan Pablo Molyneaux, arquitecto con origen chileno y vicepresidente de la sede en París de WMF.
Así, los 18 delegados internacionales de VMF fueron a conocer el Museo Artequin, donde finalmente demostraron mucho entusiamo por avanzar en un proyecto conjunto, según constata Carmen Vergara, presidenta del directorio en Artequin. “Se impresionaron muchísimo de ver esta joya en Avenida Portales”, asegura.
¿Qué entrega el programa de World Monuments Fund?
Con la inclusión en el programa de VMF, el directorio podrá ser asesorado para el manejo, restauración y puesta en valor del patrimonio que supone el Museo Artequin.
“Incluso después te dan un fondo, pero por supuesto no es el fondo total porque hay que poner la parte local”, explica Carmen Vergara a The Clinic. “Nosotros tenemos que entrar a convocar a empresas locales que nos ayuden y nos financien las partes de la gestión previa y la gestión futura”.
Sobre ello, Yennyferth Becerra, directora ejecutiva en Artequin, agrega que si bien se persigue una restauración arquitectónica en el Pabellón París con la postulación al fondo, también se busca cumplir con los estándares internacionales y generar mejoras en la función misma del espacio cultural, que ya está recibiendo a alrededor de 120.000 visitantes al año.
Un flujo que ya empieza a pesar en una infraestructura que no fue precisamente hecha para convertirse en museo y que, por tanto, la ha hecho en parte susceptible a las condiciones del parque, entre los cambios de temperatura y la invasión de palomas.

Más de un siglo de historia
El Pabellón París fue construido en 1889 por el arquitecto Henri Picq y a pedido del entonces presidente José Manuel Balmaceda, con el fin de representar a Chile en la Feria Universal de la capital francesa —instancia en la que justamente se inauguró la Torre Eiffel—. “Había varios países latinoamericanos que presentaron pabellones, pero este es uno de los pocos que aún se conserva”, eleva Becerra sobre el Artequin.
Asimismo, menciona que se diseñó siempre con la intención de que fuera un mecano y que, por tanto, se pudiera armar y desarmar. “Es igual que un gran lego y eso permite una flexibilidad que ayuda a una mejor resistencia ante terremotos”, agrega Becerra acerca de la estructura de hierro, acero, zinc y vidrio.
En la actualidad, es un espacio interactivo dedicado a la educación artística y la difusión cultural, enfocado principalmente en niños y jóvenes. Al respecto, Becerra menciona que a los delegados de WMF no solo les gustó el edificio, sino que también la labor en su interior: “Entendieron esta búsqueda nuestra de educar en el arte y cómo llegamos al público general y, en especial, al escolar”.
La respuesta final sobre si efectivamente entrarán al programa de WMF se dará en aproximadamente cuatro a cinco meses más.




