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7 de Abril de 2026Gildemeister toma las riendas de GAC Motor en Chile y apuesta por la electromovilidad china
El segundo importador de automóviles más grande de Chile suma a la marca china GAC Motor a su portafolio justo cuando cumple cuatro décadas en el mercado. Un movimiento que revela tanto la consolidación de las marcas chinas en el país como la apuesta de Gildemeister por diversificar antes de que el mercado eléctrico termine de definirse.
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GAC Motor en Chile con Gildemeister es, antes que nada, una señal de persistencia. La marca china no llega por primera vez al mercado local. Su historia aquí es larga, discontinua y reveladora de cuánto cuesta consolidarse en uno de los mercados automotrices más competitivos de la región.
GAC tuvo su estreno nacional en el Salón del Automóvil de 2012. En marzo de 2014 aterrizó oficialmente de la mano del Grupo Indumotora. Ese primer año se registraron 154 ventas. Sin embargo, el proyecto fracasó: la marca salió del mercado en 2017 tras colocar apenas 59 unidades en tres años, según datos de la Asociación Nacional Automotriz de Chile.
El segundo intento llegó en noviembre de 2020, con SKBergé —luego rebautizada Astara— como socia. La empresa ingresó al mercado chileno en plena pandemia, con restricciones aún activas. Los primeros meses mostraron tracción: al cabo de doce meses, GAC ascendió al puesto 37 del mercado automotriz con una participación de 0,4%. El impulso no fue suficiente. Astara soltó la marca a inicios de 2026, tras no obtener la rentabilidad esperada ni en Chile ni en Perú.
Lo que Gildemeister trae que los anteriores no tenían
El cambio de distribuidor no es un trámite administrativo. Es una apuesta estructural. Gildemeister es el segundo importador de automóviles más grande de Chile. Tiene red propia, cobertura nacional y décadas de experiencia operando marcas con exigencias distintas. Eso marca una diferencia concreta respecto de lo que GAC tuvo antes.
SKBergé y luego Astara son operadores con trayectoria, pero su modelo de negocio es distinto. Gildemeister, en cambio, opera con una lógica de integración vertical: vende, financia y da servicio postventa bajo el mismo paraguas. Para una marca que necesita construir confianza en el comprador chileno, ese respaldo no es un detalle menor. Es la columna sobre la que se sostiene la promesa de largo plazo.
Cuarenta años mirando hacia adelante
Gildemeister celebra en 2026 su aniversario 40 en Chile. La incorporación de GAC Motor en Chile con Gildemeister parece pensada también como declaración de intenciones para la próxima década. En cuatro décadas, la compañía mutó desde la importación de vehículos hasta un operador integral: distribución nacional, servicios financieros y red de postventa con presencia territorial.
GAC, por su parte, no es una marca sin historia de ingeniería. Construyó su cultura productiva a través de joint ventures con Toyota y Honda. Esa escuela de calidad se nota en sus procesos. Hoy circulan en el país más de 11.000 vehículos de la marca: un parque instalado que Gildemeister hereda como punto de partida y que obliga a sostener una red de servicio técnico competente desde el primer día.
SUV y electromovilidad como eje
El catálogo que trae GAC Motor refleja hacia dónde apunta la industria. Los SUV son la columna vertebral de su oferta. Ese segmento domina las preferencias del comprador chileno desde hace varios años. Pero lo que distingue la propuesta actual es su apuesta por las nuevas energías: modelos 100% eléctricos, híbridos y PHEV conviven en un mismo catálogo.
La electromovilidad en Chile sigue siendo un segmento nicho. La infraestructura de carga aún resulta insuficiente fuera de Santiago. Pero las condiciones estructurales apuntan a una aceleración en el mediano plazo: incentivos tributarios, expansión de puntos de carga y presión regulatoria empujan en esa dirección. Estar posicionado antes de ese quiebre puede marcar la diferencia entre liderar una categoría o llegar tarde a ella.
La tercera vez como apuesta de fondo
Los dos intentos anteriores de GAC en Chile dejaron lecciones claras. El producto no era el problema. Lo que falló, en ambos casos, fue el soporte comercial y la escala de la operación. Gildemeister apunta a resolver precisamente eso.
La alianza tiene vigencia desde el 1 de julio de 2026. La empresa prometió entregar pronto los detalles de su plan de desarrollo. Lo que ya está claro es la dirección: GAC Motor en Chile con Gildemeister no es un experimento. Es una apuesta calculada de dos compañías que leyeron el mismo mercado y decidieron jugársela juntas.