Vanessa Kaiser: “¿Yo terraplanista? ¿Una persona que representa el sentido común y que cree que no se puede destruir la igualdad ante la ley?”
Como una pulga en el oído. Así se describe la senadora libertario en su primer mes en el Parlamento. Esta semana causó controversia al sostener que el Ministerio de la Mujer y la Equidad de Género era innecesario y que, de otro modo, debía existir uno del hombre. Aquí profundiza en su visión: asegura ser la voz de los sin voz, dice no estar preocupada de las "fieras de las redes sociales" y sostiene que el ministerio "ha sido usado para implementar una política odiosa de los hombres contra las mujeres". También le contesta a Beatriz Sánchez y dice tener una positiva evaluación del Gobierno de Kast: "Hemos sido una oposición constructiva, con todo lo que hubiéramos podido decir...".
Sigue a The Clinic en Google News Por Eduardo Monrroy 12 de Abril de 2026
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Ha dicho que la política, o lo político, le repugna. Quizás por eso Vanessa Kaiser reconoce que su primer mes como senadora de La Araucanía ha sido más bien en la soledad. “No me gusta que me integren”, dice de forma directa y seca, en el habitual estilo que la llevó a entrar al Congreso con más de 58 mil votos como representante del Partido Nacional Libertario, fundado por su hermano Johannes, excandidato presidencial en 2025.
La periodista y filósofa cuenta que aún no se adapta del todo al Parlamento. Que aún se pierde entre esos laberínticos pasillos. Y que todavía sigue en una etapa más bien observadora. Aunque siempre con la tarea, dice, de cumplir su promesa: “Ser la voz de los sin voz”.
Ese papel sostiene que cumplió cuando esta semana sus dichos en la comisión de Mujer y Equidad de Género del Senado causaron controversia. En medio de la exposición de los objetivos de esa cartera para este año, Kaiser dijo no estar de acuerdo con la existencia de ese ministerio. “Tendría que haber entonces uno del hombre”, señaló.
“Voy a ser como una pulga en el oído”, dice al respecto la senadora.

“No estoy preocupada de las fieras de las redes. Muchos están de acuerdo conmigo”
—¿Se ha hecho cercana con algún senador?
—Buena opinión tengo de Andrés Longton, de Enrique Lee, de Andrea Balladares. De todas maneras de Paulina Nuñez, porque es muy profesional y sensata, no digo que comparta ideas políticas. Tengo buena opinión de Arturo Squella. Hay muchos que aún estoy conociendo…
—¿Y de la oposición?
—Lo que pasa es que no se ha dado una situación. Armar una máquina de gabinete es como tener una pyme, es una locura.
—¿Pudo ver los memes que se hicieron por sus dichos sobre el Ministerio de la Mujer?
—No quiero ni verlos, ni me interesa. No estoy preocupada de las fieras de las redes, me dan exactamente lo mismo. Tengo muy el resultado de la encuesta de opinión que hizo La Segunda, donde casi el 70% está de acuerdo conmigo. ¡Listo!
—La senadora Beatriz Sánchez (Frente Amplio) la calificó de terraplanista…
—Esta gente tiene una inspiración totalitaria. Cuando no compartes los axiomas y sus premisas, ellos te dicen que tú eres terraplanistas y te descalifican. Pero esto sería lo mismo que si yo a un senador comunista que está en la comisión de Hacienda le dijese que no puede participar por no creer en el capitalismo.
Por otra parte, yo represento a todo el mundo cristiano que no cree en el patriarcado. O sea, perdón, casi el 70% de los chilenos se identifica cristiano. ¿Okey? Y yo tengo a mi haber más de dos mil años de existencia en mis ideas. Y la señora Beatriz Sánchez es la que cree que un hombre se puede autopercibir mujer y por eso tiene que usar los espacios de las mujeres, competir con mujeres… Eso es lo que ella promueve.

Kaiser: “Está lleno de hombres cuya remuneración es baja y tampoco han tenido oportunidades. Los hombres no son todos CEO”
—¿Considera que las desigualdades históricas entre hombres y mujeres en Chile son equivalentes?
—Creo que hay una desigualdad tremenda en el hecho de que los hombres siempre han ido a la guerra y han dado su vida, porque después de la vida no hay nada. Las mujeres estamos en una deuda gigantesca con los hombres. O sea, el que hagan los trabajos más repugnantes de la sociedad…
—Pero llevémoslo a los problemas actuales en Chile. Las mujeres tienen un menor sueldo que los hombres, por ejemplo.
—Te lo doy altiro. Imagínate un paro de los camioneros de la basura. ¿Cómo sobrevive nuestra sociedad? Esos son los problemas de ahora.
—Le mencioné la brecha de sueldos.
—Acá está absolutamente probado que las brechas de sueldo no tienen que ver con una discriminación producto de que alguien se autoperciba tener genitales femeninos. Ponlo tal cual en la entrevista, me da lo mismo. Acá está probado -y mi hermano Axel tiene todas las referencias, que no me las sé de memoria, pero que se pueden buscar- que los estudios demuestran que no existe tal cosa como una brecha de ingresos producto de que haya una discriminación porque te autopercibas que tus genitales son femeninos.
Yo misma soy ejemplo de que no he querido dejar a mis hijos solos y, por lo tanto, siempre he tomado trabajos mucho peor remunerados. Hay una situación en que normalmente las mujeres estaban peor preparadas académicamente y, por lo tanto, a peor preparación, trabajos más básicos, y al ser más básicos, tener peor remuneración. Eso no tiene que ver con hombres. Está lleno de hombres cuya remuneración es baja y tampoco han tenido oportunidades. Los hombres no son todos CEO ni gerentes de grandes empresas.
—Pero es innegable que hay casos en los que hay arbitrariedad a la hora de asignar sueldos.
—Puedes ir por aquellos casos en los que efectivamente hay arbitrariedad. Pero, a ver, si las mujeres gerentas que hacemos el mismo trabajo que un hombre fuésemos más baratas, ¿qué haría el empresario “explotador que maximiza su utilidad”? Contratar puras mujeres. ¿No es obvio?
—Hay diversos indicadores que muestran brechas en violencia de género, participación laboral y salarios.
—Todos esos indicadores, sobre todo en las brechas salariales, han sido absolutamente desmontados por economistas que por supuesto que tienen silenciados. Y por supuesto que va a haber una diferencia, que no es inducida sino que natural, en el tipo de elección de trabajo que hace una mujer respecto del que hace un hombre.
Quiero ver a mujeres pidiéndole a mujeres que cuando se esté quemándose un edificio, las rescaten ellas. Por qué no lo hacen. Porque para bomberos, carabineros y todo eso quieren que las proteja un hombre, y un hombre masculino, con la masculinidad tóxica.

“El Ministerio de la Mujer lo han usado para implementar una política odiosa de los hombres contra las mujeres”
—¿En qué le afecta el Ministerio de la Mujer?
—Lo han usado permanentemente para implementar una política odiosa de los hombres contra las mujeres. Poner todo el rato como al hombre como el opresor contra la mujer que es la víctima. Y esto viene desde una perspectiva ideológica, posmoderna, que nos sitúa como si fuéramos átomos. Mira, anda a ver las denuncias falsas, el caso de Cristián Campos, el de Tocornal. Está lleno de eso.
—Pero también hay muchos casos donde las denuncias son ciertas y las mujeres son víctimas.
—Eso da absolutamente lo mismo. Aquí lo que se está discutiendo no es la casuística, lo que se está discutiendo es la perspectiva de género que se introdujo de forma antidemocrática en nuestra legislatura. De hecho, fue rechazada en los dos proyectos de nueva Constitución. A nosotros nos están cambiando la igualdad ante la ley por una interseccionalidad, al incorporar la perspectiva de género que nadie de nosotros ha elegido ni querido.
Se destruye la igualdad ante la ley cuando dices que por ser hombres, lo tengo que castigar a priori, porque él ya es culpable. Así se destruye la presunción de inocencia de los hombres. No creo que Chile haya votado nunca a favor de eso.
—¿Dice que eso promueven las mujeres feministas?
—Habrá un 20% de feministas, de las cuales muchas no saben estas consecuencias, que se les entiende, se les respeta y están representadas por la señora Beatriz Sánchez. Pero yo no descalifico a la señora Beatriz Sánchez, a pesar de que ella es tan terraplanista, que dijo que en Baquedano se torturaba. ¡Sí, pues! Pongamos eso también.
Entonces, ¿yo terraplanista? ¿Una persona como yo que representa a las personas con sentido común, que entienden que no se puede destruir el Estado de derecho y la igualdad ante la ley? Cuando destruyes la presunción de inocencia de un hombre, se acabó el Estado de Derecho, tú tienes totalitarismo.
Soy la voz de los sin voz, si esto es lo que piensa todo el mundo. Hay varias feministas que dicen lo mismo que te digo yo, hay todo un mundo feminista que no comparte la ideología de género, que no comparte que seamos unas víctimas de los hombres.
—¿No cree que su argumento puede relativizar fenómenos como la violencia contra la mujer, que ha sido reconocida como un problema estructural por organismos internacionales?
—No hay problemas estructurales. Y no me vale de nada los organismos internacionales que están capturados por toda la izquierda que se quedó sin trabajo después de la caída del muro de Berlín. ¿Tú sabes que la ONU reconoce la fiesta anual más importante de los chinos como patrimonio cultural abstracto y no reconoce la Navidad? Este es un ataque contra el cristianismo, esto es lo que se llama la batalla cultural. Y se está usando a las mujeres para destruir a los hombres, a partir de la convicción de que ellas son víctimas de cualquier hombre que esté al lado de ellas.
—¿Y por qué dice que se necesita un ministerio del hombre?
—Porque hay una herida en el tejido social que es tan profunda, a raíz de este odio que han engendrado desde el Ministerio de la Mujer, que no compartimos la mayoría que que sentimos una herida tan profunda de injusticia del trato que se le está dando a los hombres.
—¿Pero cuál es la problemática que hoy están desatendidas desde el Estado hacia los hombres?
—Primero que todo, tú no puedes tener funcionando en una judicatura una perspectiva totalitaria, como es la perspectiva de género. Si he mandado históricamente a los hombres a morir, no me vengan con esto.

“¿De qué desigualdad me están hablando?”
—¿Qué evidencia concreta respalda su postura de que el Ministerio de la Mujer genera desigualdad en lugar de corregirla?
—Lo que digo es que el Ministerio de la Mujer lo han usado para implementar una política odiosa. A mí me interesa que no existan acciones arbitrarias. No me interesa la desigualdad ni la equidad. La guerra de los sexos es el resultado en parte de la implementación de una ideología feminista radical que plantea que el hombre es un opresor y que la mujer es una víctima.
—¿No la podrían acusar de negacionismo a la desigualdad de género?
—Género es cuando me dices que eres hombre porque te percibes hombre. Género no es hombre. Género no es sinónimo de mujer. Por eso decir Ministerio de la Mujer y Equidad de Género no tiene nada que ver con mujer. Género es cómo yo me autopercibo. Me autopercibo más viejo, me autopercibo mujer, me autopercibo perro. ¿De qué desigualdad me están hablando? Se usa un concepto que si lo googleas, entenderás que no tiene nada que ver con mujer. Esto fue sacado de toda la judicatura en Inglaterra a pedido de las feministas.
—¿Eliminaría el Ministerio de la Mujer?
—Por supuesto. Lo primero que yo haría como libertaria es eliminar el Ministerio de las Culturas, las subsecretarías… Pero si nosotros tenemos más ministerios que la Unión Soviética. Tenemos 25 y ellos creo que tenían 18. ¡Me estás leseando! ¡Es una locura! Puede irse Hacienda, Economía, Transportes…

“Hemos sido una oposición constructiva, con todo lo que hubiéramos podido decir…”
—¿Ha sido una oposición constructiva?
—Absolutamente, con todo lo que hubiéramos podido decir… Nosotros no hemos participado de las críticas a Mara Sedini, ninguno de nosotros. No hemos participado en las críticas radicales al Mepco, al contrario, lo hemos apoyado. La crítica sí está en el caso de Pedro Marileo, haber puesto a un amigo de Llaitul es una olla a presión que va a explotar.
—¿Y el balance es positivo o negativo?
—Es muy positivo. El único problema es que les pasó la crisis de los combustibles. Creo que hay muchas cosas que arreglar, pero se van a ir mejorando en el camino. He defendido a la ministra de la Mujer, a la ministra de Desarrollo Social. Les he dado apoyo en las comisiones. Han elegido gente buena en general, tengo mis reparos con algunos…
—¿Cómo quién?
—Como Pancho Undurraga (Cultura), pero vamos a ver qué es lo que hacen desde el ministerio a ver si cambia el rumbo pornográfico que llevaba ese ministerio.
—¿Ve un problema en las comunicaciones?
—Hay una hipocresía en los medios que juegan a favor de la extrema izquierda. Lo hicieron el 18-O, lo hicieron con Boric, con los proyectos de nueva Constitución. Mientras Vallejo les mentía a todos y nadie le decía nada, acá critican a Mara Sedini o a Jorge Quiroz por no ser empático… Si esto no se llama de emotivismo político, si acá no queremos llorar. No se eligió a gente que ande llorando por el pueblo para después robarse la plata a través de las fundaciones.
—¿Cómo observa las críticas que han surgido dentro de la propia derecha al desempeño de los ministros de José Antonio Kast, en particular provenientes de partidos de Chile Vamos?
—Como una actitud poco coherente de quienes han aceptado ser parte del gobierno, abrirse los espacios para influir y luego llevar agua para su molino frente a una crisis internacional, la implementación de la agenda y algunos errores que son propios del aterrizaje de gobierno en un contexto de crisis y emergencia sin precedentes desde Salvador Allende.
—¿El Gobierno puede contar con su voto ante el proyecto de Plan de Reconstrucción Nacional a ingresar la próxima semana?
—No he revisado el proyecto, tengo que estudiarlo con detención.



