Alejandro Puente, excoordinador del Mercado de Capitales: “Estamos eliminando el IVA a viviendas de 8.000, 10.000 UF que el 90% de la población no puede comprar”
El excoordinador de Mercado de Capitales de Hacienda, Alejandro Puente, cuestiona las medidas del gobierno para reactivar la construcción, advirtiendo que la rebaja del IVA a la vivienda puede ser regresiva y que flexibilizar normas podría afectar la calidad urbana. En medio de la incertidumbre financiera global, llama a equilibrar el impulso al mercado con la estabilidad del sistema y plantea reformas pendientes para fortalecer el mercado de capitales. "Uno nunca puede dejar de preguntarse por qué se le elimina el IVA a las viviendas y no a los medicamentos, a los pañales, al pan como proponen algunos políticos".
Sigue a The Clinic en Google News Por Miriam Leiva 19 de Abril de 2026
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Crítico de los efectos que ya están provocando sobre el sector de la construcción las medidas anunciadas por el gobierno, se muestra el excoordinador del Mercado de Capitales en el Ministerio de Hacienda, Alejandro Puente, durante la administración anterior.
Con su experiencia de haber generado, junto a los privados, el mecanismo de subsidio a la tasa de interés para impulsar la compra de viviendas, se refiere a los últimos anuncios del ministro de Hacienda Jorge Quiroz, y advierte que la rebaja del IVA es regresiva porque no se establece un techo para el beneficio y levanta una alerta respecto a los decretos para reducir los costos de construcción.
Ad portas de dejar Chile para radicarse en España, en esta entrevista aborda la instalación de las nuevas autoridades en el ámbito financiero y el instante actual del mercado de capitales.
—¿Cuál es el diagnóstico que tiene del mercado de capitales ahora en medio de las turbulencias con el conflicto en Medio Oriente?
—Es importante recordar la gran incertidumbre que existe respecto al desarrollo del conflicto y sus potenciales desenlaces. Hasta ahora, el mercado de capitales se ha afectado en varias dimensiones como tipo de cambio, expectativas de tasas de interés, inflación, valoración de las bolsas, y la principal preocupación es una posible reversión más fuerte en la valoración de los activos financieros.
—Considerando este nivel de incertidumbre, ¿es un buen momento para colocar deuda en Chile pues hay empresas que ya han salido con bonos en el mercado local?
—Claro que va a depender de cada empresa en particular y de la capacidad y alternativas reales de financiamiento, y de la evaluación sobre el futuro. Si uno está convencido que esta es una crisis transitoria, podrían haber buenas razones para esperar mejores momentos; si por el contrario, se es pesimista, tal vez sea un buen momento hacerlo ahora. Pensaría que sí, es bueno aprovechar la ventana de oportunidades actual, ya que probablemente en un futuro no muy lejano empeoren las condiciones financieras.
—Ya en el plano más político, ¿Qué le parecen los nombres de las nuevas autoridades financieras designadas pues a ambos se les señala como muy cercanos a los regulados? Partamos por Joaquín Cortez en la Superintendencia de Pensiones (SP)
—Él ha tenido una trayectoria tanto en el ámbito de la supervisión del mercado financiero general, porque fue presidente de la CMF, y un paso bastante largo en el ámbito de las AFP ya que fue presidente de Provida, es un conocedor del mercado. En realidad se requiere gente con mucha experiencia para hacerse cargo del desafío actual en la SP porque estamos en el periodo de implementación de la reforma previsional, que probablemente junto con la del 2008, es la mayor reforma al sistema de pensiones desde que se creó el sistema de capitalización individual.
—¿Le hace ruido que provenga de la misma industria?
—Efectivamente es percibido como más cercano a la industria y esto puede tener un lado positivo, aunque nunca debemos olvidar que no se busca un superintendente amigo de la industria, sino que sea el supervisor, la autoridad que se hace cargo cuando algo que no está funcionando bien. No podemos pensar que como es alguien que viene de este mundo puede de alguna manera tener cierta permisividad, falta de rigor. Yo esperaría que esto no ocurra y diría que Cortez entiende muy bien de qué se trata el trabajo porque ya fue supervisor en la CMF.
—Las AFP están pidiendo postergar ciertos aspectos de la reforma de pensiones como la licitación de stock ¿cómo ve usted este tema?
—Particularmente ese aspecto que han cuestionado las AFPs, se debe implementar. A nivel técnico no hay mayor discusión porque efectivamente las rentabilidades de la AFP han sido muy elevadas, excesivas, y en la discusión se plantearon varias medidas para hacerle frente como la separación en la industria. Se determinó que la forma de buscar una mayor competencia y menores costos de administración para los afiliados era precisamente la licitación de stock de afiliados. Se podría, quizás, discutir la gradualidad de la implementación debido a aspectos técnicos como el traspaso de los activos, pero se debe hacer.
—¿Y sobre Catherine Tornel como presidenta de la Comisión para el Mercado Financiero (CMF)?
—Ella también tiene una experiencia amplia en el mercado de capitales, estuvo en el puesto que me tocó a mí tener el honor de ocupar en el Ministerio de Hacienda como Coordinadora de Mercado de Capitales, fue designada comisionada en la CMF. Es importante mencionar que ella tuvo una posición disidente en temas bien relevantes por ejemplo, con sanciones, a actores del mercado que de acuerdo a la mayoría de los comisionados no tuvieron el comportamiento que se espera de una industria que administra recursos de terceros. Entonces se ha discutido mucho si es que ella viene a mejorar el trabajo desde una óptica muy de la industria, poco conforme con la forma como se venía realizando la supervisión del mercado de capitales.
—¿Usted qué piensa al respecto?
—Creo que es algo a lo cual debemos estar atentos. Tiendo a pensar que la institucionalidad que se ha creado en la CMF ha sido muy importante para conseguir un buen funcionamiento del mercado capitales resguardando a las personas que aportan sus recursos.
—¿Qué señal envió con haber solicitado la renuncia a tres personas que formaban parte de la plana más ejecutiva?
—Esa es una señal preocupante en el sentido de que pareciera que se está buscando una forma de supervisar los mercados distinta a lo que se hizo. Aquí es muy importante recordar la institucionalidad que tenemos: la CMF es una comisión compuesta por cinco comisionados, donde las decisiones deben ser tomadas por mayoría producto de un análisis riguroso. Precisamente tener una institución cuyo gobierno es colegiado busca evitar el riesgo que una visión muy particular se imponga. Uno puede entender que haya un nuevo gobierno con una visión distinta respecto a la regulación y supervisión del mercado de capitales, pero tenemos una institucionalidad que resguarda que las decisiones sean unilaterales.
Critica el IVA a la vivienda
—Usted fue uno de los conductores de toda la política para impulsar la venta de viviendas en un mercado que venía muy deprimido. ¿Qué le parecen las medidas anunciadas por esta administración?
—Puedo decir que una de estas políticas, el subsidio a la tasa de interés junto con una garantía fiscal al saldo insoluto del crédito, fue muy exitosa en reactivar el sector, pero claramente todavía falta mucho que avanzar y es bienvenido un conjunto de medidas que busquen precisamente alcanzar ese objetivo. Dicho esto, es importante que cada una de las cosas que se plantean sean analizadas por separado y en sus particulares méritos, costos y beneficios.

— Partamos por los decretos anunciados para influir sobre los costos de construcción que buscan por ejemplo reducir exigencias de números de estacionamientos o la cantidad de habitantes
—Obviamente que si uno es más flexible respecto a estas exigencias, puede reducir el costo de la construcción, con efectos que pueden ser no deseados. Para ilustrarlo en términos muy gráficos y sencillos: puedo reducir el costo de las marraquetas haciendo unas que sean la mitad del tamaño de las habituales y voy a conseguir el objetivo de reducir el costo, pero el bien que voy a estar entregando va a ser la mitad del original. Esto ilustra bastante bien de qué se trata la idea de rebajar costos.
—¿Cree que eso va a suceder en el mercado de viviendas?
—Está bien rebajar costos por excesiva burocracia, y mitigadores que no son relevantes, pero hay muchos que tienen que ver con la vialidad, con lo que se debe construir alrededor de determinadas edificaciones, áreas verdes, características particulares de las viviendas definidas en distintos programas públicos, para no replicar lo que en algún momento ocurrió en Bajos de Mena, respecto a la calidad de las viviendas de interés social. Es importante preservar ese equilibrio. No podemos abusar con las alturas de los edificios, sin preocuparnos de la accesibilidad y vialidad, y luego caer en lo que son guetos verticales. Es válido hacer esta discusión y buscar aquellos aspectos donde efectivamente hay sobrecostos innecesarios, pero si vamos a eliminar por completo las normas que se exigen para la construcción, vamos a tener baja en los costos, con efectos indeseables sobre el espacio urbano y las viviendas. Ello es algo que debe preocuparnos y discutirlo en su mérito.
—También se anunció la rebaja del IVA para la compra de viviendas, ¿qué le parece la medida?
—Podemos considerar que es buena desde el punto de vista de quienes tienen que pagar ese impuesto, pero al mismo tiempo no podemos olvidar la situación de estrechez fiscal en la que estamos. Esta medida tiene un impacto fiscal relativamente importante, algunas estimaciones lo ubican en torno a US$600 millones. En consecuencia, tiene que haber muy buenas razones para adelantar políticas que impliquen reducir los ingresos fiscales.
—¿Y el efecto de reactivación del sector no es suficiente argumento?
—Normalmente se dice que va a reactivar una industria que es muy empleadora, y que va a permitir compensar el costo fiscal de esta política. Ello hay que analizarlo con mucho cuidado: se ha anticipado que los precios de las viviendas podrían bajar entre 10 y 15% , pero muchos actores de la misma industria han señalado que no es así porque, entre otras cosas, el IVA no se aplica al valor total de una vivienda, y se excluyen cosas tan importantes como el precio de la tierra.
—¿Duda que la eliminación del IVA tenga un impacto en el precio de la vivienda?
—El cuánto se traslada de la reducción del IVA al precio final no es algo tan directo, está relacionado con la elasticidad precio de la demanda, y muchas veces rebajas de IVA no son trasladadas a los consumidores y es capturada por los propios oferentes. Otro problema con estas políticas es que cuando se anuncian provocan un efecto en el corto plazo de reducción de la demanda, porque mucha gente dice: ¿Por qué voy a comprar ahora si va a venir una reducción del IVA? Y si la tramitación tarda mucho se tienen todos los efectos adversos y ningún efecto positivo; eso es lo que estamos viendo ahora.
—¿Anticipa menores ventas por estos anuncios?
—Es muy probable que tengamos una desaceleración en las ventas. Ese es un riesgo de este tipo de políticas. Lo otro es que podemos entender que la construcción es una industria que requiere apoyo, que es muy empleadora, pero por otro lado, uno nunca puede dejar de preguntarse por qué se le elimina el IVA a las viviendas y no a los medicamentos, a los pañales, al pan como proponen algunos políticos. En general los subsidios deben considerar costos y beneficios y evitar que sean regresivos.
—¿Esta política es regresiva?
—Una política que no considera topes en el precio de las viviendas puede ser muy regresiva. Estamos eliminando el IVA a viviendas de 8.000, 10.000 UF, que el 90% de la población no puede comprar. En ese sentido, como estimamos que el subsidio a la tasa de interés se estaría terminando en junio, recomendaría hacer un subsidio con garantía 2.0, como en algún momento solicitó buena parte de la industria porque el costo fiscal es más acotado, no es regresiva porque tiene un techo de 4.000 UF y ha reactivado las ventas.
—El presidente del Banco Estado señaló que están analizando con Hacienda, flexibilizar el tope de 80% que existe para financiamiento de los créditos hipotecarios, ¿qué le parece la idea considerando que para las personas encontrar el financiamiento para el pie es bastante difícil, pero al mismo tiempo hay bastante incertidumbre en el mercado?
—Lo primero es que el subsidio a la tasa y la garantía hipotecaria permitieron subir el porcentaje hasta 90%.Por supuesto que uno puede ir más allá de eso, considerando el riesgo latente de no pago si el comprador no tiene que hacer ningún ahorro para comprar la vivienda. Pienso que es conveniente fijar algunos límites. A los reguladores y supervisores del sistema financiero no solamente les debe preocupar el desarrollo del mercado, sino que también la estabilidad del mercado. Muchas de estas cosas, a veces, ponen en riesgo la estabilidad por buscar precisamente mayor actividad.
—Después de cuatro años a cargo de analizar el mercado financiero, ¿qué le recomendaría a las nuevas autoridades pensando en profundizar el mercado de capitales?
—Hay dos proyectos que lamentablemente por problemas de espacio y tiempo, se nos quedaron en carpeta. Uno de ellos es el proyecto de ley de resolución bancaria y seguro de depósitos para hacer frente y resolver en tiempo real una posible quiebra bancaria; y el proyecto de supervisión basada en riesgo para compañías de seguros porque estamos rezagados en cuanto al estándar que actualmente existe en los países más desarrollados e incluso en algunos de la región.



