Ciudad
20 de Abril de 2026Gritos como “india desclasada” y patadas al auto de la Armada: los detalles revelados en la formalización contra los estudiantes por la agresión a la ministra Lincolao
Los tres estudiantes de la Universidad Austral quedaron con las medidas cautelares de arraigo nacional y firma quincenal por las agresiones contra la ministra Ximena Lincolao en Valdivia. En la audiencia de formalización se detallaron los ataques que se le atribuyen a María Jesús Madariaga, Joaquín Monje y Pablo Vásquez, los tres detenidos por atentado a la autoridad.
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Con las medidas cautelares de prohibición de acercarse a la víctima, arraigo nacional y firma quincenal quedaron María Jesús Madariaga, Joaquín Monje y Pablo Vásquez, los tres estudiantes de la Universidad Austral que fueron formalizados esta tarde por la agresión a la ministra de Ciencia, Ximena Lincolao.
Si bien el violento episodio que sufrió la secretaria de Estado el pasado 8 de abril involucró a una masa de estudiantes de la casa de estudios mencionada, solo estos tres fueron identificados por las autoridades como responsables de los ataques directos.
En esa línea, el informe expuesto durante la audiencia de formalización detalla los motivos que llevaron a Madariaga, Monje y Vásquez a ser detenidos durante la madrugada de este lunes y más tarde formalizados.
Entre las agresiones se identifican amenazas verbales contra la ministra Lincolao, intentos de agresiones directas y golpes al auto en el que se trasladaba la secretaria de Estado, que era propiedad de la Armada de Chile.
Así, a cada uno de los estudiantes formalizados se atribuye una responsabilidad distinta en la agresión.
El intento de escape ministra Lincolao
El informe relata que la ministra asistió al aula magna de la universidad, instancia que ya se enfrentó a un escenario hostil, en el que se encontraban estudiantes manifestándose, gritando consignas y portando pancartas. Si bien hubo manifestaciones, en un principio la ministra Lincolao no recibió agresiones.
Sin embargo, pasado el mediodía, después de que expuso, un grupo de personas intentaron ingresar a la sala donde estaba la secretaria de Estado. Finalmente no lograron el cometido, pero se identificaron amenazas.
La titular de Ciencia quedó la interior del aula con otras autoridades sin poder salir. Ahí enfrentó las primeras agresiones verbales. Así, se escucharon gritos como “sal weona cobarde”; “no nos vamos ni cagando”, “Kast escucha ándate a la chucha“; “india desclasada”; “vendida”, entre otros improperios. Esto, acompañado de golpes a las puertas del aula e intentos de ingreso forzado.
La ministra Lincolao intentó salir por un subterráneo del aula magna, lo que no logró, ya que estudiantes bloquearon los accesos. “Hubo varios intentos de salir del lugar, los que no se concretaron, situación que se prolongó durante aproximadamente dos horas”, se lee en el informe.

Entre los manifestantes identificados están los tres detenidos. Autoridades, incluida la ministra, sostuvieron un diálogo con estudiantes de 25 minutos intentando deponer las manifestaciones para que Lincolao pudiera retirarse del lugar.
Al disminuir los gritos contra la ministra, su escolta de la PDI determinó que era seguro abandonar el lugar. Sin embargo, ahí se concretaron las agresiones. Al salir del aula, la titular de Ciencia recibió más insultos, gritos que incitaban a que la agredieron, le lanzaron objetos y fue agredida directamente con un golpe en la cabeza y forcejeos. Además, hubo más intentos de agresión fallidos.
La participación de los formalizados
A cada uno de los estudiantes se le atribuyó una responsabilidad distinta en la agresión a la ministra Lincolao.
María Madriaga, estudiante de antropología y expresidenta de la Federación de Estudiantes fue sindicada como la responsable de arrojarle líquido de una botella a la secretaria de Estado. Esto había provocado que se desencadenara otras agresiones a la ministra. En esta instancia participa Joaquín Monje, estudiante de pedagogía en historia, quien, describe el informe, se abalanzó sobre la víctima con intenciones de agredirla. A él se le atribuyen dos intentos de agresión, uno frenado por un capitán de la Armada y otro por un subsecretario de la PDI. Ahí agredió al primero.
El tercer involucrado, Pablo Vásquez, estudiante de bioquímica, estaba afuera de la sala. Luego de la retirada de la ministra Lincolao, la habría seguido hasta el auto Hyundai Tucson en el que se trasladaba la secretaria de Estado, que es propiedad de la Armada. El estudiante fue acusado de golpear el vehículo con patadas y su mochila, generando daños a este.
El informe detalla que la ministra registró lesiones. Entre estas se lee “aumento de volumen a nivel parietal izquierdo de 3×3 cm sin lesiones de cuero cabelludo”, “aumento de volumen a nivel del maléolo lateral de tobillo izquierdo, con limitación en el rango de movimiento global en 50 %”, aumento de volumen en eminencia tenar mano derecha”. También constató dolores en su mano.
Las agresiones fueron consideradas como atentado a la autoridad.



