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20 de Abril de 2026Avaluada en $1.200 millones y en el corazón de “Sanhattan”: las razones de por qué no se vende la esquina más cara de Santiago
Ubicada en el cruce de Apoquindo con El Bosque, justo frente al Mercado Urbano Tobalaba (MUT), se encuentra una propiedad avaluada en más de $1.200 millones que se ha convertido en una especie de isla dentro de uno de los sectores más cotizados de la región Metropolitana, ya que no se encuentra en venta a pesar de su valor estratégico.
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En medio del desarrollo inmobiliario y económico del llamado “Sanhattan”, hay una esquina que se resiste a los cambios y avances. Es el cruce de Apoquindo con El Bosque, una de las ubicaciones más codiciadas de Santiago. Donde se esperaría que exista un nuevo proyecto, alrededor del gran auge del comercio y del flujo de gente en torno al MUT, hay una propiedad que escapa esa lógica: pertenece a la familia Sillano y no está en venta.
La millonaria esquina que resiste al boom inmobiliario en Santiago
El terreno pertenece a la inmobiliaria Vinova Limitada, ligada a la familia Sillano. Tras la muerte de su fundador, Juan Carlos Sillano, en 2010, la propiedad quedó en manos de sus hijas, quienes actualmente viven en el extranjero.
Hace más de dos décadas, ese terreno ya era estratégico y generaba interés comercial. Con el tiempo, el sector se transformó en uno de los centros financieros más importantes de Santiago.
Según registros del Servicio de Impuestos Internos (SII), el inmueble supera los $1.200 millones, mientras que el valor del suelo en esa esquina oscila entre 1,4 y 1,6 UF por metro cuadrado, de acuerdo con datos de la consultora Colliers. Esto la posiciona entre las ubicaciones más caras de la Región Metropolitana.
Un conflicto judicial, interés que no prosperó y motivos personales: las razones por las que el terreno no está en venta
Pese a su alto valor, el terreno ubicado en un codiciado sector de Santiago, enfrenta limitaciones que han frenado su desarrollo. Uno de los principales obstáculos es que, para levantar un proyecto de gran escala, sería necesario integrar el terreno colindante, donde funciona la dulcería Las Palmas perteneciente a la familia Rosetti, quienes tampoco estarían dispuestos a vender.
De todas maneras, el atractivo de esta esquina no pasó desapercibido para inversores. En su momento, el grupo Territoria -ligado al MUT- mostró interés en adquirir el terreno. Sin embargo, las negociaciones derivaron en un conflicto judicial. La empresa presentó una demanda para que se reconocieran supuestos derechos de compra, pero los tribunales descartaron la existencia de fundamentos suficientes, rechazando la acción.
A esto se suma otro factor: parte del terreno podría verse afectado por una eventual expropiación para el ensanche de las avenidas Apoquindo y El Bosque, lo que reduce su potencial de construcción de nuevos proyectos.
“Esta propiedad por sí sola no funciona; tiene que funcionar en conjunto con el terreno vecino”, explica el abogado Ernesto Protopsaltis, representante legal de la sociedad.
Más allá de los factores urbanísticos y legales, la negativa a vender responde también a razones personales. Según su representante, la familia Sillano nunca ha tenido interés en desprenderse del terreno: “Hay un factor sentimental importante. No creo que esta esquina se venda nunca”, asegura.



