Política
21 de Abril de 2026La trastienda de Bachelet ante su “interrogatorio” en la ONU: el rol clave de Paula Narváez y el silencioso equipo que la preparó
En una jornada clave de su candidatura a Secretaria General de las Naciones Unidad, la expresidenta contestó durante tres horas las preguntas de los miembros de la Asamblea General. Su preparación estuvo respaldada por un equipo diplomático liderado por la exembajadora ante la ONU Paula Narváez. De hecho, a la socialista se le vio en el salón donde la expresidenta respondió las interrogantes junto a figuras como Cristián Barros, Claudio Garrido y Jimena Prada, nombres clave para su exposición.
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En inglés, chino, ruso, árabe y portugués saludó la expresidenta Michelle Bachelet al comenzar su discurso frente a los 193 miembros de la Asamblea General de las Naciones Unidas, que durante esta jornada escuchan a los cuatro candidatos que buscan liderar la organización a fin de año. El candidato argentino Rafael Grossi se presentará después de la exmandataria; luego lo hará la costarricense Rebeca Grynspan y, posteriormente, el expresidente de Senegal, Macky Sall.
En el salón, tras una introducción de casi nueve minutos, los representantes de los países miembros comenzaron a formular sus preguntas a la expresidenta y candidata. Cambio climático, seguridad mundial, multilateralismo, crisis financiera, multilingüismo, arquitectura de paz y ciberseguridad fueron algunos de los temas abordados.
Bachelet, recurriendo en ocasiones a sus fichas y anotaciones, respondía mirando al público, apoyándose en gestos y movimientos de manos. Luego de cada respuesta, volvía a sus apuntes, subrayaba ideas y descartaba otras.
Esos movimientos reflejaban la preparación que la expresidenta realizó junto al equipo que la acompañó desde el viernes en Nueva York y que se ubicó en la primera fila, observando cómo respondía lo que ella misma ha denominado —en tono de broma— como un “interrogatorio”.
Entre quienes la acompañaron estuvieron la exembajadora de Chile ante las Naciones Unidas durante el gobierno anterior y cercana colaboradora de Bachelet, Paula Narváez; el exembajador de Chile en la ONU durante su administración, Cristián Barros; Claudio Garrido, actual representante nacional en Nueva York antes de la llegada de Roberto Ampuero, y quien ha acompañado discretamente la candidatura de Bachelet; y Jimena Prada, analista de asuntos internacionales de la misión de Chile en Estados Unidos.
Fuentes del mundo diplomático señalan que estas figuras han estado cerca de Bachelet durante su candidatura, pero especialmente para este hito, que consideran clave, ya que podría generar una masa crítica entre los miembros de la Asamblea que influya en el Consejo de Seguridad para evitar el uso del poder de veto.
Entre esos países está Estados Unidos y, si bien desde el Gobierno han explicado que retiraron su respaldo a Bachelet porque “la probabilidad de éxito era muy baja”, según señaló el canciller Francisco Pérez Mackenna, en La Moneda hay quienes creen que es probable que EE.UU. utilice su poder de veto en contra de la candidatura de la expresidenta.
En ese contexto, las mismas fuentes destacan que Narváez arribó el viernes a Nueva York —tras haber asumido el 17 de enero como directora regional del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) en Panamá— para acompañar a Bachelet y apoyarla en la preparación de su presentación.
En esa misma línea, Barros y Garrido también han cumplido un rol activo. De hecho, este último habría solicitado al Ministerio de Relaciones Exteriores mantenerse en la misión hasta la Asamblea General de octubre, lo que podría favorecer a Bachelet al contar con un cercano al interior del organismo.
Este equipo también se activó ante la ausencia del excanciller Heraldo Muñoz en Nueva York. El socialista ha sido identificado como uno de los principales articuladores del grupo que asesora a la expresidenta en su carrera por la Secretaría General de la ONU, pero se ausentó debido a su participación en el encuentro de líderes progresistas realizado en Barcelona el fin de semana.
Con todo, Muñoz ha seguido de cerca el desempeño de Bachelet y, según comentó a The Clinic, la exmandataria realizó “una presentación sólida, que enfatizó la necesidad del diálogo, la esperanza y recuperar la credibilidad de la ONU. Fundamentó su visión de futuro en su propia trayectoria y destacó los principios de la Carta de la ONU, una diplomacia silenciosa y alertas tempranas para impedir el estallido de conflictos”.
En esa línea, también relevó la mención que hizo Bachelet al expresidente sudafricano y activista contra el apartheid, Nelson Mandela, sobre la importancia de “los sueños realizables, para que las políticas estén fundamentadas en la realidad”.



