Plan Sedini: el diseño de La Moneda para reposicionar a la vocera tras su cuestionado arranque
La ministra que brilló en la etapa de campaña de José Antonio Kast enfrenta ahora su prueba más exigente: consolidarse como la principal voz del Gobierno mientras La Moneda apuesta por pulir su relato, ampliar sus apoyos políticos y convertir sus tropiezos en aprendizaje. Aquí, un repaso a su mes y medio de gestión como la portavoz de Palacio y los intentos de Sedini por sacudirse de las críticas.
Por Eduardo Monrroy 26 de Abril de 2026
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Estudio, estudio y estudio. Esa es la manera como el entorno de Mara Sedini describe sus horas previas a una vocería o a responder a los medios de comunicación ante una actividad o una visita al Congreso. El método, explican algunos, es similar a la preparación de un examen, al someterse a preguntas de la actualidad con miembros de su equipo, quienes lanzan consultas que abarcan desde proyectos del Ejecutivo hasta improvisados datos de la coyuntura política.
El trabajo, aseguran fuentes del Ejecutivo, se ha reforzado en las últimas semanas. Lejos han quedado los primeros días en que se aterrizó en el Gobierno, se reconoce, ya que la situación es distinta. Hoy la ministra se convirtió en una de las principales fuentes de críticas para la oposición… pero también para el oficialismo. Por lo mismo es que en La Moneda se ha diseñado un plan para volver a posicionar a quien, recuerdan algunos, brilló con luz propia en la campaña y en la denominada Oficina del Presidente Electo (OPE).
La periodista y cantante, aseguran en el Ejecutivo, cuenta con el respaldo del Presidente José Antonio Kast, quien no ha dudado en destacar su labor tanto privada como públicamente, pese a que la ministra ha protagonizado distintos traspiés en vocerías y se le ha cuestionado por su falta de experiencia para un cargo de ese tipo, en el que antes estuvieron figuras como Francisco Vidal o Cecilia Pérez. Distintas encuestas, además, la posicionan como la peor evaluada por la ciudadanía. Pulso Ciudadano, por ejemplo, le dio un 49,7% de imagen negativa versus solo un 26,6% de respaldo.

Con el mandatario, de hecho, Sedini mantuvo una extensa conversación el lunes pasado al interior de La Moneda. Allí, Kast le encomendó jugar un papel clave para la difusión de su emblemático proyecto de Reconstrucción Nacional, ingresado el miércoles al Congreso y que se ha transformado en una prueba de fuego para esta administración.
Para ello, le solicitó reforzar su despliegue en regiones y explicar en simple algunas de las principales medidas de la reforma. Todo con un relato “ciudadano”, es decir, alejado de los detalles técnicos y enfocado más bien en cómo esta iniciativa mejoraría el empleo, los salarios y beneficiaría especialmente a ciertos grupos de la población, como serían las mujeres y los adultos mayores.
El análisis que hacen en La Moneda es que cuando la ministra ha entrado en detalles más técnico de algunas decisiones del Ejecutivo, se ha expuesto a abrir flancos. Así ocurrió cuando asistió a un matinal de televisión a los pocos días de que el Gobierno comunicara el alza histórica de las bencinas, en el cual Sedini sostuvo por error que el barril de petróleo en España estaba a 2 euros.
La tarea encomendada por Kast, en todo caso, fue puesta en marcha de inmediato por la ministra, quien se trasladó el viernes hasta la Región de O’Higgins para sostener encuentros con pymes, emprendedores y grupos de adultos mayores. Allí, por ejemplo, abordó la propuesta de eximir de contribuciones a la primera vivienda para mayores de 65 años.

Ronda de reuniones con partidos y la intención de expandir su red de apoyos en el Congreso
Fue en esa región, durante una actividad con vecinos de Rancagua, cuando el senador UDI Javier Macaya tomó el micrófono arriba de un escenario para hacer un gesto a la ministra.
“Cortito, cortito. En nombre de todos los parlamentarios y seremis, quiero agradecer a la ministra Mara Sedini por estar en la región. Sé que la pega de vocera es difícil, querida Mara. Pero acá en terreno es donde se va a empapar del cariño de este país. Esta región la quiere mucho. Vamos con todo, querida”, dijo el senador, quien además se encontraba con los diputados UDI Ricardo Neumann y Natalia Romero, y los republicanos Fernando Ugarte y Sebastián Cristoffanini.

Para algunos, el mensaje entregado por Macaya -que luego se replicó en otra actividad en Rengo- tuvo relación con el despliegue político que Sedini comenzó hace un par de semanas, con el objetivo de ampliar su red parlamentaria y contener el “fuego amigo” dentro del sector, dado las críticas que ha recibido en particular por parte de dirigentes de RN.
La idea, explican en su entorno, es no quedarse solo con la base de apoyo con la que la ministra ya cuenta, producto de su amistad previa con un grupo de diputados de su misma generación, como son -entre otros- Javiera Rodriguez (republicana), Francisco Orrego (RN) y Eduardo Cretton (UDI).
Por lo mismo, el lunes sostuvo un encuentro en La Moneda con los RN Claudia Mora, Daniel Valenzuela, Rodrigo Ramírez y Juan Carlos Beltrán, junto a la presidenta del Senado, Paulina Núñez. En su oficina también ha estado Luis Pardo, político de larga trayectoria en la tienda ubicada en Antonio Varas.

Al día siguiente, además, almorzó en el Congreso con los diputados de la UDI, mientras que la semana pasada había hecho lo propio con los senadores. En los días previos, asimismo, estuvo con nombres republicanos e incluso con miembros del PDG, entre ellos, Zandra Parisi, la hermana del excandidato presidencial, Franco Parisi, con quien Sedini mantiene una positiva relación y con quien abordó la posibilidad de llegar a un entendimiento para que el partido se plegara al proyecto de reconstrucción, tal como finalmente ocurrió.
En su entorno no descartan que Sedini también extienda lazos con los libertarios de Johannes Kaiser, sobre todo luego de que estos se quejaran por los gestos de La Moneda con el PDG, aunque algunos recuerdan que mantiene vínculos con quienes coincidía en el programa Sin Filtros.
¿En la toma de decisiones?
Dentro de La Moneda, el análisis es que los ministros están en una constante “evolución” al tiempo que avanza el proceso de instalación del Gobierno de Kast. Eso, afirman algunos, es lo que ha ido ocurriendo con Mara Sedini, que para algunos ha debido aprender “sobre la marcha” dada su poca experiencia política para el cargo y las constantes comparaciones con la vocera anterior, Camila Vallejo.
Uno de los máximos defensores de la vocera es el director de contenidos y comunicaciones del Segundo Piso, Cristián Valenzuela, a quien se le asocia con su llegada al comando de campaña de Kast, a mediados del año pasado. Es justamente el abogado quien la asesora diariamente a la hora de preparar actividades y vocerías, y con quien discute muchas decisiones.
Si bien algunos consideran que existe un “exceso de control” por parte del Segundo Piso con el ministerio, en La Moneda descartan esas versiones y sostienen que hay una relación fluida y equilibrada entre Valenzuela, Sedini y la Secom, liderada por Felipe Costabal, algo que proviene desde la época de campaña, cuando todos -junto a la ahora directora de comunicaciones, María Paz Fadel- trabajaban en conjunto y se veían día a día.
En el oficialismo, de todos modos, se ha extendido la idea de que Sedini no sería parte de las reuniones clave de La Moneda a la hora de tomar decisiones. “Tengo entendido que no está participando en el día a día de las grandes decisiones, entonces es muy difícil comunicar las grandes decisiones cuando no eres parte de la discusión”, comentó la diputada y vicepresidenta de RN Ximena Ossandón, en Tolerancia Cero.
Al interior del Gobierno descartan tajantemente esas versiones: afirman que Sedini participa de cada instancia clave del comité político y que mantiene diálogo fluido con el Presidente.
En ese contexto, para algunos llamó la atención un episodio del pasado 17 de abril, que reveló una descoordinación dentro del gabinete cuando la ministra Sedini se encontraba en Arica. Al mediodía, durante un punto de prensa, la vocera dio por hecho que dentro del proyecto de reconstrucción se restringiría el acceso a la gratuidad universitaria. Sus dichos quedaron en nada solo una hora después cuando el titular de la Segpres, José García Ruminot, reveló que tras una reunión que sostuvo la noche previa con Claudio Alvarado (Interior) y Jorge Quiroz (Hacienda), se decidió dejar fuera esa idea, criticada por el oficialismo y la oposición.
En el Gobierno descartan que esto diera cuenta de que Sedini quedara a un lado de la toma de decisiones. Y afirman que la ministra no participó de esa cita debido a su viaje al norte del país. Además, distintas fuentes sostienen que García se adelantó en entregar una noticia que se planeaba comunicar el mismo día en que se ingresara el proyecto, es decir, el miércoles.
Por otro lado, dentro de La Moneda exhiben otro ejemplo de que Sedini ha sido parte de las conversaciones clave del Ejecutivo, al atribuir a ella la puesta en escena que llevó adelante el Presidente Kast junto a las ministras de su gabinete para salir a condenar el ataque que recibió la titular de Ciencia, Ximena Lincolao, en la Universidad Austral. Sin decirlo explícitamente, con ello se buscó de dar una fuerte señal femenina ante el hecho, en un gobierno al que se le suele acusar de estar en contra del “feminismo”.

La hora de las vocerías y el ambivalente desempeño
Para algunos en La Moneda era “natural” que Sedini estuviera en sus primeras semanas en la mira de la oposición, al ser un rostro nuevo en política. Por lo mismo, se daba por hecho que en las primeras semanas se podría cometer errores, los que se intentan reducir cada vez más.
En el mundo político, de igual forma, comentan que la hora de las vocerías de la ministra Sedini se ha convertido casi en un “deporte nacional”, debido a la cantidad de ojos pendientes de su desempeño. En La Moneda, por ejemplo, distintos funcionarios se asoman al Patio de los Naranjos para escuchar sus intervenciones, mientras que el equipo que tiene en la Segegob se despliega en los puntos de prensa y evalúa cada palabra emitida por la vocera. En los últimos días, ha sido usual ver rostros más satisfechos y oír mensajes positivos. “Salió bien”, se han dicho algunos, respirando aliviados.

Y si bien a inicios de abril se había hecho una evaluación positiva respecto de las vocerías, la semana pasada todo se complicó luego de que en un punto de prensa la ministra evitara responder sobre el financiamiento del polémico almuerzo que sostuvo el Presidente Kast en La Moneda junto a sus excompañeros de universidad. Horas más tarde, se hizo viral un video donde Sedini optó por no contestar una pregunta en el Congreso sobre por qué la comida no se desarrolló en la casa del mandatario. Mientras que al día siguiente hubo otro momento complejo al no contestar inmediatamente a un periodista si el Estrecho de Magallanes era chileno o no, lo que para fuentes del oficialismo se convirtió en otro traspié de su corta gestión.
La cantidad de momentos polémicos ha elevado la preocupación al interior de los partidos que sustentan al Gobierno. Si bien algunos dirigentes son optimistas y esperan que la ministra dé por superado su complejo inicio, otros derechamente creen que será difícil sobreponerse y consideran que se debe esperar a un cambio de gabinete, lo cual solo podría ocurrir durante el segundo semestre del año, como estiman dentro de La Moneda.
De todos modos, cercanos a la ministra sostienen que las críticas se deben a los intentos de algunos partidos por lograr mayores espacios de poder dentro del Gobierno.
Por otra parte, en los últimos días se ha valorado el apoyo recibido por un grupo de dirigentes transversales luego de los ataques que Sedini ha recibido en redes sociales, los cuales se han tildado de misóginos. Uno que llamó la atención fue el de la exministra de la Mujer del gobierno de Gabriel Boric, Antonia Orellana. “Cualquier persona mínimamente progresista entiende que cuestionar la vida privada de las mujeres en política ha sido un mecanismo histórico para excluir y además mostrarle a las demás cómo les va en el espacio público, disciplinando y desincentivando su participación”, comentó la militante del Frente Amplio.
En el Gobierno, por ahora, creen que la ministra logrará sacudirse de las críticas y afianzarse como el principal rostro comunicacional de La Moneda. Sedini, por lo demás, continuará con su despliegue y una agenda cargada de simbolismo. Mañana, por ejemplo, recibirá en su despacho a la Fundación Unidas Por Siempre, de mártires de carabineros, grupo que, acusa, nunca fue recibido por la administración de Gabriel Boric.



