El nuevo Mack Anthem llegó a Chile rediseñado de raíz para el transporte de larga distancia. Con una inversión global de más de 2.200 millones de dólares y la meta de duplicar su cuota de mercado en cuatro años, Mack Trucks consolida una apuesta estratégica de parte de Salfa.
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El nuevo Mack Anthem no llegó a Chile como una actualización cosmética, sino como la declaración de intenciones de una marca que quiere crecer con urgencia. Mack Trucks concretó el lanzamiento de este camión de carretera completamente rediseñado en el país, presentándolo como un salto generacional en eficiencia, seguridad, confort y conectividad para el transporte de larga distancia.
El contexto es tan relevante como el producto. Chile ocupa hoy el segundo lugar en importancia para Mack en Latinoamérica, detrás de México, y esa posición no es casual: es el resultado de décadas de operación en un mercado donde la minería impone estándares operacionales exigentes y la confiabilidad del camión no es una virtud, sino una condición de supervivencia del negocio. “Chile es uno de los mercados más relevantes para Mack en la región. Para nosotros es un mercado vital”, precisó Eduardo Herrera, vicepresidente de Mack Trucks en Latinoamérica para exportaciones.
El motor detrás de la ambición
La cifra que ancla la estrategia de la marca es concreta: de un 5% de participación actual, Mack apunta a llegar al 10% en los próximos tres a cuatro años. Para sostener esa proyección, la compañía no especula; respalda el plan con una inversión global de más de 2.200 millones de dólares destinados al desarrollo de nuevos productos, la ampliación de su capacidad productiva y la introducción de otros modelos que llegarán en los próximos meses. El nuevo Mack Anthem es, en ese esquema, la pieza inaugural de una ofensiva comercial de mayor alcance.
El corazón mecánico de esa ofensiva es el motor MP13, disponible en dos versiones. La variante estándar ofrece hasta 515 hp y 2.644 Newton-metro de torsión en ocho perfiles de potencia distintos. La versión MP13HE incorpora tecnología de turbo compuesto que convierte el calor de los gases de escape en potencia adicional sin incrementar el consumo de combustible, y alcanza hasta 505 hp con igual fuerza de torsión máxima. Ambas variantes se acoplan a la transmisión automatizada mDRIVE, rediseñada para ejecutar cambios un 30% más rápidos, con un nuevo sistema de embrague de mayor durabilidad y una electrónica actualizada con sensores y válvulas de última generación.

El nuevo Mack Anthem y la prueba del combustible
El dato que más pesa en la conversación con los transportistas chilenos no es la potencia máxima sino la eficiencia. El nuevo Mack Anthem mejora alrededor de un 8% el consumo de combustible respecto a generaciones anteriores, ganancia que resulta de la combinación del motor renovado y un rediseño aerodinámico integral que incluye un parabrisas Mack Aero de mayor superficie, deflectores optimizados y ajustes en la carrocería que reducen la resistencia al avance. Para una flota que recorre decenas de miles de kilómetros al año, ese margen se traduce en una diferencia operacional que los gerentes de logística miden en millones de pesos al cierre del ejercicio.
La transmisión mDRIVE gestiona esa eficiencia a través de un sobremultiplicador de velocidades dinámico de trece velocidades que alterna de forma inteligente entre los modos Economy+, Economy y Performance según las condiciones del terreno, priorizando el ahorro en ruta plana y entregando respuesta cuando la pendiente lo exige. El sistema también incorpora el freno motor PowerLeash con curva actualizada para maximizar el poder de retención sin desgastar los frenos de servicio.

Seguridad como argumento de venta
Si la eficiencia es el argumento económico del nuevo Mack Anthem, la seguridad es el argumento político. En un mercado donde los accidentes en ruta son noticia recurrente y donde los operadores mineros exigen estándares cada vez más estrictos, Mack estructura la protección en tres niveles escalonados: Mack Protect, Mack Protect Pro y Mack Protect Pro Premier, cada uno construido sobre la base del anterior.
El paquete de entrada ya incluye advertencia de colisión frontal, freno de emergencia automático, control de crucero adaptativo, detección de peatones al frente, advertencia de cambio de carril, parada y arrancada en tráfico e identificación de señales de tránsito. Los niveles superiores agregan airbags laterales de cortina, asistente de cambio de carril con cobertura en ambos lados y, en el escalón más alto, asistente de mantenimiento de carril y ayuda para combatir el sobreviraje. El sistema de espejos digitales disponible reemplaza los espejos convencionales con pantallas de alta resolución que amplían el campo visual y eliminan ángulos muertos críticos en maniobras urbanas o en zonas de faena.
El chasis también refleja esa lógica estructural. Los rieles ensanchados permiten un montaje del motor más bajo, facilitando que el conjunto mecánico se desplace bajo la cabina en caso de colisión frontal severa, reduciendo el impacto sobre el habitáculo. La cabina en acero galvanizado supera los requerimientos regulatorios de resistencia de techo.



