Política
30 de Abril de 2026El cambio de tono en la oposición con la ministra Mara Sedini que gatilló el dictamen de Contraloría en contra de su ministerio
La presión política sobre la ministra vocera ha ido en aumento tras el dictamen de Contraloría y las críticas desde la oposición, que cuestionan su rol en la conducción comunicacional del Gobierno. Sin embargo, en el propio sector opositor persiste la duda sobre si conviene convertirla en blanco principal, considerando que sus errores han facilitado —dicen desde la oposición— la pérdida de agenda del Ejecutivo. A su vez, fuera de la izquierda hay quienes han comenzado a proponer nombres como reemplazo. La exdiputada María Luisa Cordero, que representó a RN, propuso a la republicana Ruth Hurtado.
Compartir
Suscríbete al newsletter
Han pasado ya 50 días desde que asumió el Presidente José Antonio Kast y la ministra vocera, Mara Sedini, se convirtió en la peor evaluada de su gabinete, según encuestas como Cadem. Detrás, comentan analistas, está un desempeño que ha provocado críticas de la oposición como también del oficialismo dada sus vocerías, que se evalúan como poco seguras, y algunos traspiés que han abierto flancos al Ejecutivo.
Con esto, La Moneda ha desplegado un plan para reposicionar a la ministra vocera luego de una compleja evaluación. Así, actualmente se encuentra de gira nacional en encuentros con autoridades desde donde se ha referido al acontecer nacional y ha recibido el respaldo de los parlamentarios.
A pesar de su delicado momento, la oposición había decidido no apuntar directamente contra la gestión de Mara Sedini a través de declaraciones o con solicitudes de renuncia, como sí lo hizo, por ejemplo, la senadora socialista Daniella Cicardini respecto al ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, cuando el Gobierno decidió suspender el Mecanismo de Estabilización de Precios de los Combustibles (MEPCO), generando el alza de combustibles.
La oposición incluso ha apuntado contra el ministro de Vivienda, Iván Poduje, por protagonizar momentos “destemplados” con parlamentarios del sector, pero no contra Sedini.
No tocar a Sedini
Y es que desde la oposición, hasta ahora, veían una ventaja en los traspiés que protagonizaba la ministra vocera, pues, según comentan altos dirigentes, sus intervenciones provocaban que el Gobierno perdiera la agenda constantemente.
El ejemplo más claro de ello, comentan estas fuentes, fue cuando la ministra de Ciencias, Ximena Lincolao, sufrió el ataque de estudiantes tras la inauguración del año académico en la Universidad Austral.
Antes de ese hecho, el Gobierno enfrentaba distintos flancos en diversas materias: recorte presupuestario, críticas a la ministra de Seguridad, Trinidad Steinert, por el oficio reservado que solicitó previo a la remoción de la exjefa de inteligencia de la PDI, Consuelo Peña, y por el retiro del apoyo a la candidatura de Michelle Bachelet para la Secretaría General de la ONU.
Tras el ataque, Lincolao tuvo un amplio despliegue en medios y el Gobierno logró instalar en la agenda la idea de que los estudiantes involucrados en actos violentos de este tipo podrían perder los beneficios del Estado en materia de educación superior. Es decir, el Ejecutivo volvió a tener el control de la agenda por ese momento.
Sin embargo, el lunes siguiente al evento, la vocera de Gobierno no logró cerrar la polémica por el almuerzo que realizó el Presidente José Antonio Kast con sus compañeros de universidad en el Palacio de La Moneda. En el Patio de los Naranjos, Sedini no respondió consultas y se limitó a señalar que “vamos a responder en tiempo y forma, dando todos los antecedentes necesarios. Vamos a usar los canales institucionales para poder responder”.
“Tenían la agenda y, por no cerrar la polémica, se habló de eso toda la semana”, comenta un miembro de la directiva de un partido opositor. En esa línea, se comentaba que “es mejor no quitarle piso si va a perder la agenda”.
Sin embargo, este criterio cambió una vez que la Contraloría General de la República emanó un dictamen que apuntó directamente contra el Ministerio Secretaría General de Gobierno, liderado por Sedini, por haber publicado en redes sociales información señalando que el Estado estaba “en quiebra”, y solicitó abrir procesos disciplinarios.
“La CGR indica que, si bien el Ministerio Secretaría General de Gobierno puede informar a través de redes sociales y, en tales comunicaciones, puede emplear términos cotidianos para una mayor o mejor comprensión, ello debe ceñirse a una serie de principios”, declaró la Contraloría ayer en un comunicado.
Sobre eso, la Contraloría reconoció que el Gobierno no pudo “sustentar fáctica y técnicamente los términos específicos que fueron empleados en la publicación de que se trata”. Además, planteó que la Segegob “reconoció que las expresiones empleadas no cumplieron con los estándares de moderación exigidos, lo que pudo generar confusión en la ciudadanía, motivo por el cual el contenido fue retirado”.
El cambio y la ofensiva opositora
Tras el dictamen de la Contraloría, fue la presidenta del Partido Socialista, Paulina Vodanovic, quien apuntó directamente contra la ministra vocera de Gobierno en conversación con Emol TV. “La vocería es muy importante porque es quien va fijando la ruta política, quien va mostrando un camino, pero lo que hemos visto, aparte de los chascarros lingüísticos, es una ministra que no está incorporada en la toma de decisiones”.
Sobre eso, Vodanovic agregó que Sedini “no conoce los temas, no está preparada para poder señalar cuál es la ruta política”. Así, la senadora comentó que “la ministra Sedini está viviendo un exilio dorado, que la mandaron a recorrer el país en un ambiente confortable (…) haciendo un trabajo de posicionamiento sin enfrentar la realidad que le toca: que es pararse en el patio de La Moneda y enfrentar a la prensa”.
Sedini, ante las críticas que ha sufrido por su mala evaluación y por su desempeño en el ministerio, ha acusado de “bullying” a algunos sectores de izquierda.
A esa justificación se refirió la diputada y jefa de bancada del Frente Amplio, Gael Yeomans, quien a través de sus redes sociales indicó que “es que ella misma ocupaba el bullying como forma de hacer política”, mientras compartió videos en donde criticaba las vocerías de la exministra Camila Vallejo. “Un poco de autocrítica no estaría mal”, agregó Yeomans.
Con todo, desde las directivas de la oposición descartan que haya una acción coordinada en contra de la vocera e incluso hay quienes aún creen que no se debería poner el foco en Sedini, pues sus errores pueden resultar útiles para la agenda progresista, comentan bajo reserva.
Sin embargo, otros creen que como oposición se está dando mucho espacio a los errores no forzados y, previo a la negociación del Plan de Reconstrucción Nacional en el Congreso, es importante poner el foco en las autoridades que están debilitadas.
Algunos sectores fuera de la izquierda, por lo demás, ya han comenzado a hablar directamente de un camboi de gabinete. Así lo hizo la diputada del PDG Pamela Jiles, quien impulsa como reemplazo los nombres de las exministras Isabel Plá o Karla Rubilar, además del exdiputado José Miguel Castro.
Por su parte, la exdiputada María Luisa Cordero, quien representó a RN, durante esta jornada pidió al Presidente Kast remover a la vocera y sugirió como opción a la exsecretaria general del Partdi Republicano Ruth Hurtado.



