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Busto de Mozart con besos
Foto: Instituto de Música UC

Ciudad

5 de Mayo de 2026

“En cada prueba paso a darle un beso”: La historia detrás del besuqueado Mozart de Campus Oriente que los estudiantes de la UC usan de cábala

Desde hace más de diez años que estudiantes del Campus Oriente de la Pontificia Universidad Católica tienen una singular tradición: besar el busto de Mozart ubicado en el Instituto de Música para atraer suerte antes de rendir un examen y dejar marcado el beso. Según cuentan alumnas de esta facultad sirve para "un empujón de confianza", y el ritual se ha traspasado entre las nuevas generaciones de estudiantes.

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En periodos de exámenes universitarios o importantes evaluaciones académicas, es común que entre estudiantes se repitan ciertos gestos que buscan aumentar la confianza, y por qué no, pedir un poco de suerte, antes de rendir una evaluación.

En cada grupo de amigos, universidades o ciudades, los estudiantes tiene sus propias cábalas. Entre estas destacan hay ejemplos como usar la misma ropa o lápiz; pasar por —o evitar— un lugar específico del campus; o pedir por el éxito en las pruebas, tal como si de un santo se tratara, a un objeto o lugar que represente a una persona.

Uno de los casos más simbólicos es la tumba del expresidente José Manuel Balmaceda en el Cementerio General. Año a año, cientos de estudiantes escolares y universitarios depositan su confianza en su mausoleo, algo que ya se volvió una tradición. Y así como muchos confían en el féretro del difunto mandatario, los estudiantes del Campus Oriente de la Pontificia Universidad Católica también tienen su propia cábala: darle un beso al busto de Mozart, ubicado en los pasillos del Instituto de Música, para poder aprobar las evaluaciones.

Se trata de un ritual relativamente nuevo en la centenaria historia del campus. Según comentan estudiantes de la PUC, es una tradición que se ha replicado, al menos, en los últimos 10 años.

Cómo el busto de Mozart se convirtió en el amuleto de los estudiantes del Campus Oriente

Cuando el estudio ya está hecho, todos los apuntes repasados, pero la ansiedad aún no baja entre los estudiantes del campus UC ubicado en el límite entre Ñuñoa y Providencia, muchos de ellos recurren a una cábala que no tiene un origen definido ni en fecha ni en significado.

Besar el busto de Mozart, y dejar la marca de labial en él, es una acción que se repite desde hace al menos diez años, según cuentan estudiantes de las facultades de artes y filosofía de la universidad y la periodista del Instituto de Música, Isidora Pinochet.

Nadie parece saber cómo surgió, pero el boca a boca -literalmente- lleva a que alumnas y alumnos sean parte de este ritual, ya sea “por probar suerte y darse un empujón de confianza” o porque “no le hace daño a nadie, no hay nada que perder”, según relatan estudiantes que han besado a Mozart antes de sus pruebas.

Según Isidora Pinochet, la tradición suele presentarse con más fuerza en periodos en que la gran parte de los estudiantes del campus se enfrentan a examenes: “Actualmente, las y los estudiantes besan la estatua para tener suerte en la próxima evaluación, generalmente se hace a fin de semestre”, aseguró.

Sofía, estudiante de tercer año de Teatro, afirma: “Siempre que tengo una prueba paso a darle un beso, no sé si funciona realmente para todos, pero me deja más tranquila y hasta ahora siento que me ha ayudado a aprobar”.

La universidad cada año, en febrero, restaura la pintura del busto, sin embargo, este vuelve a ser marcado con besos al inicio de cada año académico, además de cada vez que un estudiante siente que necesita un poco de suerte antes de una prueba.

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