Política
18 de Mayo de 2026Oposición cierra filas tras llamado del Gobierno al Socialismo Democrático a separarse del PC y el FA, pero anticipa diferencias por la megarreforma
Tras el llamado del ministro del Interior, Claudio Alvarado, a que el Socialismo Democrático “tome sus propias decisiones” al margen del FA y el PC, los partidos de oposición se reunieron en la sede del PS para coordinar su estrategia frente a la megarreforma del Gobierno. Aunque reafirmaron una postura común para rechazar la idea de legislar en la Cámara, dirigentes admiten que las diferencias deberán abordarse cuando el proyecto llegue al Senado.
Compartir
A las 8:30 estaban citados los presidentes de los partidos de izquierda, sus secretarios generales, parlamentarios y algunos alcaldes para coordinar acciones de cara a la votación de mañana y del miércoles sobre la megarreforma impulsada por el Gobierno en la Cámara de Diputadas y Diputados. Sin embargo, ya pasadas las 9:00 horas aún seguían llegando dirigentes a las puertas del Partido Socialista, ubicado en la calle Londres, en el centro de Santiago.
Al ingresar, varios tuvieron que responder por el llamado que hizo el ministro del Interior, Claudio Alvarado (UDI), el domingo en entrevista con El Mercurio: “Se acerca el momento para que parlamentarios que representan al Socialismo Democrático —que provienen de la Concertación y de una cultura de disposición al diálogo— puedan tomar sus propias decisiones al margen de la tutela del FA y del PC”.
Sobre eso, nadie quiso decir mucho, pues el tema se abordaría en la reunión. Algunos, como Lautaro Carmona, presidente del Partido Comunista, calificaron el llamado como “un viejo truco” para tratar de incomodar a la oposición y agregaron que “no contribuye al clima que necesita el debate que está cursando”.
La presidenta del PS y senadora, Paulina Vodanovic, por su parte, no se refirió directamente a las palabras de Alvarado e indicó que “en los términos que está hoy día planteado el proyecto, vamos a rechazar la idea de legislar”.
Enfocarse en los puntos de encuentro, por ahora
Una vez iniciada la reunión, fue la timonel del PS quien abrió la discusión. Sin embargo, comentan dirigentes presentes, el objetivo principal de la instancia era abordar la tramitación de la megarreforma y analizar sus aspectos más técnicos.
De hecho, según asistentes, el primer tema que se abordó fue la reunión de los alcaldes de oposición con el Gobierno en La Moneda, la que desató molestias entre los líderes municipales puesto que, según acusaron, se les notificó que no se tendrían en consideración algunas de sus solicitudes, como eliminar la propuesta que exime del pago de contribuciones a los mayores de 65 años.
Luego, desde las áreas técnicas de los partidos entregaron presentaciones, propuestas y comentarios sobre “los impactos de esta mala reforma”, comenta un dirigente.
Fue en ese momento cuando el presidente del Partido Liberal, Juan Carlos Urzúa, hizo mención a la pregunta que la prensa le había realizado a su llegada respecto al llamado de Alvarado. Ahí, Vodanovic habría tomado la palabra y ratificado que la postura del Partido Socialista y del Socialismo Democrático es la misma: rechazar la idea de legislar.
Los ojos efectivamente estaban puestos en la presidenta del PS, pues ha sido sindicada por la misma oposición como una de las cartas negociadoras que habría mostrado mayor apertura a llegar a acuerdos.
El mismo presidente de la Cámara, Jorge Alessandri, lo dijo hoy en La Moneda tras el encuentro con el Presidente Kast: “Veo a una Paulina Vodanovic abierta a conversar con el ministro Quiroz. Las mayorías se van construyendo de a poco”.
Sin embargo, tras la reunión los dirigentes de oposición reafirmaron que el bloque progresista sigue alineado.
La presidenta del Frente Amplio, Constanza Martínez, sostuvo tras la reunión que “nosotros lo que estamos muy convencidos como oposición es que esta es una reforma que es muy mala, que va a traer consecuencias no solamente a nivel legislativo, sino en la vida concreta de las personas”.
Sobre las eventuales divisiones en la oposición, la timonel frenteamplista insistió: “Lo que acá hay es una oposición que está unida y que tiene claridad absoluta de que esta es una reforma cara y mala para nuestro país”.
El presidente del PC, por su parte, descartó una supuesta presión sobre los otros partidos. De hecho, indicó sobre la Democracia Cristiana —que ha encontrado preliminarmente puntos de encuentro con el Gobierno— que “nosotros seremos respetuosos valorando las coincidencias, pero también tomando nota cuando hay un matiz diferente, haciéndolo con respeto”.

Una tregua a prueba
Testigos del encuentro comentaron que en la instancia no se trataron las diferencias entre la oposición respecto a qué aspectos estaría cada tienda dispuesta a aprobar, pero que, de manera informal, se prevé que una vez que el proyecto ingrese al Senado se tendrán que abordar esas diferencias.
El esfuerzo está puesto, comentan, en que pese a las diferencias exista una oposición coordinada en los puntos que los unen. Sin embargo, la conversación que se avecina, agregan estas voces, se dará de manera más íntima, ojalá entre los presidentes de los partidos y quizás los secretarios generales. De hecho, el punto, advierten, no fue levantado en la mesa puesto que había parlamentarios y ediles que podrían sacar de contexto las diferencias y dar cuenta de un quiebre que, hasta ahora, no existe.
La misma Vodanovic insistió en que su posición es clara hasta ahora. Acusó, como sus pares, que el Gobierno no entrega espacios de diálogo y no estudia las propuestas de la oposición ni las del Consejo Fiscal Autónomo y el Fondo Monetario Internacional. Sin embargo, sobre futuras definiciones indicó que “no nos vamos a adelantar a lo que está ocurriendo en la Cámara de Diputados. Vamos a esperar que transcurra esa etapa de la tramitación de la ley”.
“El Gobierno nos da mucho material para que nos peguemos patadas entre nosotros”, resume un dirigente presente en la cita.



