Opinión
6 de Junio de 2026
Columna de Danilo Herrera: El que nada hace, nada teme
Por Danilo Herrera
El columnista Danilo Herrera escribe sobre una discusión que se ha tomado el Congreso en los últimos días: el levantamiento del secreto bancario. "Levantar el secreto bancario para perseguir lavado de activos no es una amenaza para ningún ciudadano honesto, es exactamente lo que dijo Kast en marzo: el que nada hace, nada teme", analiza.
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“El que nada hace, nada teme”. La frase la han usado tantos políticos chilenos que ya es casi un lugar común del debate público. El 13 de marzo, dos días después de asumir, el Presidente José Antonio Kast la usó para defender las auditorías a la administración pública bajo una lógica impecable: si no tienes nada que esconder, no tienes razón para resistir el escrutinio. Hasta que esta semana esa misma frase, como un boomerang, le rebotó en la cara.
El miércoles pasado, el Senado votó el artículo del proyecto de Inteligencia Económica que busca permitir a la Unidad de Análisis Financiero (UAF) acceder a información bancaria sin autorización judicial previa y, en casos excepcionales vinculados al crimen organizado. Esto se dio en el insólito contexto de la Operación Tokio, que dejó al descubierto a un ejecutivo de Banco Santander que facilitó el lavado de más de $78 mil millones para el Tren de Aragua. La ruta del dinero existía, pero evidentemente, la herramienta para seguirla podía mejorar.
El resultado fue un empate a 23. La oposición y el senador Matías Walker (ex Demócratas), votaron a favor. El oficialismo lo rechazó. La senadora comunista Karol Cariola, a quien la derecha intentó usar como argumento para bloquear el debate, cruzó el hemiciclo y respondió al senador pro-republicano Rodolfo Carter: “Quienes no tenemos nada que temer, no tenemos nada que ocultar”. La frase que sintetizaba el problema.
Si el argumento del Gobierno es que ya existe el levantamiento judicial del secreto bancario y que ese mecanismo funciona bien, ¿por qué resistir una herramienta administrativa adicional que aplica solo en tres casos muy específicos? Cuando el reporte de operación sospechosa provenga de un banco, cuando involucre a un funcionario público y cuando se refiera a una persona jurídica. El proyecto de ley es claro.
¿Cómo es posible que el Gobierno de la seguridad esté defendiendo, en los hechos, la libertad operacional del crimen organizado? Chile ya tiene uno de los secretos bancarios más rígidos del mundo, por encima del promedio de la OCDE. Todas las economías que este Gobierno admira tienen mecanismos administrativos de este tipo. El mismo organismo que citan para justificar la baja de la tasa corporativa en la megarreforma tributaria. Levantar el secreto bancario para perseguir lavado de activos no es una amenaza para ningún ciudadano honesto, es exactamente lo que dijo Kast en marzo: el que nada hace, nada teme.
El propio gobierno se delató. Quiroz salió a anunciar que Hacienda trabaja en un proyecto propio sobre la materia. Una cortina de humo para salir de una crisis comunicacional que saben que los daña, porque si el gobierno realmente quiere avanzar en esto, no necesita un nuevo proyecto. El martes el Senado vuelve a votar ese mismo artículo. Si el gobierno quiere demostrar que va en serio, ese es el momento, el martes. No la próxima legislatura, no un proyecto nuevo que solo dilata lo urgente. El mismo gobierno que esta semana firmó un registro para retirarle la gratuidad a un vándalo, bloqueó la herramienta para perseguir a quienes lavan miles de millones para el crimen organizado.
“El que nada hace, nada teme”, salvo cuando lo que se hace es proteger el secreto bancario de quienes lavan el dinero del crimen organizado. Ahí, al parecer, sí hay algo que temer.



