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10 de Junio de 2026La batalla invisible: quién fabrica el motor a combustión más eficiente del mundo
La eficiencia térmica en motores de combustión mide cuánta energía del combustible se transforma en movimiento útil. Hoy, los mejores motores de gasolina del mundo superan el 48%, y una nueva generación japonesa y china está redibujando los límites de lo posible en propulsión térmica.
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Cada vez que un conductor llena el estanque, solo una fracción de esa energía termina moviendo el auto. El resto se escapa como calor por el escape, se disipa en el radiador o simplemente se pierde en la fricción interna. Esa fracción aprovechada tiene nombre técnico: eficiencia térmica. Y alrededor de ese porcentaje se libra hoy una de las guerras tecnológicas más intensas de la industria automotriz, protagonizada por fabricantes japoneses que durante años dominaron el campo sin discusión y por marcas chinas que en los últimos meses les han arrebatado varias banderas.
¿Qué es la eficiencia térmica y por qué importa?
La eficiencia térmica en motores de combustión es el porcentaje de la energía química del combustible que se convierte efectivamente en trabajo mecánico. En términos concretos, un motor convencional de gasolina convierte aproximadamente un 25% de la energía del combustible en movimiento; el resto se pierde principalmente como calor. Los motores diésel rinden algo mejor: en condiciones óptimas, los motores de gasolina nuevos alcanzan una eficiencia máxima del 40%, mientras que los diéseles llegan al 45%, aunque estos porcentajes raramente se logran en la conducción real. Por su parte, los motores eléctricos tienen una conversión de energía que supera el 90%, ya que generan muy poco calor y no necesitan quemar combustible. Esa brecha explica buena parte del debate sobre el futuro de la propulsión.
La respuesta más directa sobre su importancia es económica: a mayor eficiencia térmica, más kilómetros por litro. Sin embargo, las implicaciones van más lejos. Un motor que convierte el 45% de la energía del combustible en movimiento emite proporcionalmente menos CO₂ por kilómetro recorrido que uno que solo aprovecha el 25%. En mercados como el chileno, donde el precio de la bencina impacta directamente el bolsillo de los conductores, cada punto porcentual de mejora se traduce en menos gasto y menos emisiones. Por tanto, la eficiencia térmica no es solo un indicador de laboratorio: es el índice que determina si un motor a combustión tiene futuro en la industria.

¿Cuánto separa a un motor a combustión de uno eléctrico?
La comparación directa entre ambas tecnologías exige contexto. La Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos señala que un vehículo eléctrico puede utilizar aproximadamente entre el 87% y el 91% de la energía de la batería y la frenada regenerativa para mover el vehículo, mientras que un auto a gasolina convierte solo entre el 16% y el 25% de la energía del combustible en movimiento. Incluso los mejores motores de gasolina, a 48% de eficiencia, quedan muy por debajo de un motor eléctrico en ese indicador puntual.
No obstante, la comparación no es tan simple como restar porcentajes. La energía eléctrica tiene su propia cadena de pérdidas antes de llegar a la batería: generación, transporte y carga. Además, los fabricantes de motores a combustión no compiten únicamente con los eléctricos, sino también con la narrativa de que el auto eléctrico es la única solución posible. En ese contexto, llevar la eficiencia térmica de un motor de gasolina al 48% o al 50% no es solo un ejercicio de ingeniería; es, además, un argumento industrial y político de primer orden.
Toyota y el orden que los chinos vinieron a romper
Durante más de una década, Toyota ostentó sin discusión el liderazgo en eficiencia térmica de motores de gasolina para vehículos de pasajeros. El motor 2.0 litros Dynamic Force de Toyota logró el 41% de eficiencia para aplicaciones híbridas, cifra que durante años representó el estado del arte en motores de ciclo Atkinson. El ciclo Atkinson expande los gases más de lo que comprime, lo que maximiza el rendimiento en puntos de operación fijos, justamente donde un motor en un sistema híbrido pasa la mayor parte del tiempo trabajando.
Nissan vino a desafiar ese liderazgo con su sistema e-Power, una arquitectura de híbrido en serie donde el motor de combustión opera exclusivamente como generador eléctrico. Esto le permite funcionar siempre en su punto de mayor rendimiento. Nissan anunció haber logrado un 50% de eficiencia térmica con su sistema e-POWER de nueva generación, diez puntos porcentuales más que las alternativas del mercado en ese momento. El mecanismo que hace posible ese número se denomina STARC —Strong, Tumble, Appropriately stretched, Robust ignition Channel— y consiste en optimizar el flujo de la mezcla aire-combustible dentro del cilindro para quemar eficientemente mezclas muy diluidas con alta relación de compresión. Ahora bien, la cifra del 50% se logró operando el motor a RPM y carga fijas, combinadas con tecnologías de recuperación de calor residual. Es una condición muy específica, aunque técnicamente válida para el uso que ese motor tiene dentro del sistema.
La irrupción china: décimas que cambian el liderazgo
Lo que nadie anticipó con tanta velocidad fue la irrupción de las marcas chinas. Desde China se libra una verdadera batalla tecnológica entre varias compañías: Chery ha logrado rozar el 48% de eficiencia térmica en motores de gasolina, mientras que Dongfeng ha superado esa barrera con una mecánica híbrida certificada. Concretamente, el motor Mach 1.5T de Dongfeng alcanzó una eficiencia certificada del 48,09% según el Centro de Tecnología e Investigación Automotriz de China, con una relación de compresión superior a 15,5:1 —dato inusual en motores turboalimentados—, un sistema de encendido de alta energía y un sistema de inyección capaz de alcanzar los 500 bares.
Geely, por su parte, sumó un récord igualmente llamativo. Esta marca certificó a través de los Guinness World Records una eficiencia térmica de su motor i-HEV del 48,41%. Y Chery, en paralelo, no se quedó quieta: su bloque Kunpeng “Tianqing”, presentado en octubre de 2025, apuesta por una relación de expansión extrema de 26:1 y una tasa de recirculación de gases del 35% para aprovechar al máximo el combustible. La propia marca habla de la “era del litro”, con consumos que rozan 1 L/100 km en condiciones ideales dentro del sistema híbrido.

La nueva generación japonesa: Toyota, Mazda y Subaru no ceden
Frente a ese avance, en mayo de 2024 Toyota, Mazda y Subaru formalizaron una alianza para seguir desarrollando motores térmicos. Estos propulsores fueron concebidos para ofrecer mayor eficiencia térmica y alta compatibilidad con diferentes tipos de combustibles —e-fuels, biocombustibles e hidrógeno— con el fin de reducir emisiones. En particular, Toyota mostró un par de motores de cuatro cilindros en línea en fase de desarrollo: una unidad de 1,5 litros y un motor de 2,0 litros, ambos descritos como de “alto rendimiento y alta eficiencia térmica”. Según los planes de producción, estos motores llegarán a finales de 2026 siendo entre un 10% y un 20% más pequeños, y serán compatibles tanto con combustibles tradicionales como con hidrógeno y e-combustibles.
De forma complementaria, el director de tecnología de Toyota señaló que gran parte del avance proviene del aprendizaje obtenido en el desarrollo de autos de hidrógeno, con el objetivo explícito de superar el 40% de eficiencia térmica que la marca alcanzó hace varios años. La barra, en 2026, está claramente más alta que cuando Toyota ganaba esa carrera en solitario.
El récord absoluto y sus matices necesarios
En el extremo de la tabla existe un número que supera a todos los demás: Weichai presentó en 2024 un motor diésel con 53,09% de eficiencia térmica en el Congreso Mundial de Motores de Combustión Interna celebrado en Tianjin, el primero en superar oficialmente la barrera del 53%. Sin embargo, hay una aclaración imprescindible: Weichai no juega en la misma liga que Chery o Dongfeng, pues su récord corresponde a motores de gran cilindrada destinados a camiones, generadores, maquinaria pesada y aplicaciones industriales. No se trata, por tanto, de un motor para automóvil de pasajeros.
Esa distinción resulta fundamental al evaluar el panorama completo. Los números que sí aplican al uso cotidiano en autos son los de Toyota (41%), Nissan (hasta 50% en condiciones específicas de sistema e-Power), BYD (46%), Chery (hasta 47,9%), Geely (48,41%) y Dongfeng (48,09%). La guerra está en ese rango, y se libra décima a décima.
Cuadro comparativo: motores a combustión de mayor eficiencia térmica
| Fabricante | Motor / Sistema | Tipo | Eficiencia térmica | Aplicación | Estado |
|---|---|---|---|---|---|
| Geely | i-HEV | Gasolina híbrido | 48,41% | Vehículos de pasajeros | En producción (certif. Guinness) |
| Dongfeng | Mach 1.5T | Gasolina híbrido turbo | 48,09% | Vehículos híbridos | En producción (certif. CATARC) |
| Chery | Kunpeng “Tianqing” | Gasolina híbrido | ~47,9% | Híbridos enchufables | En producción (oct. 2025) |
| BYD | Gen. 5 DM-i | Gasolina híbrido enchufable | 46% | Híbridos enchufables | En producción |
| Nissan | e-Power (nueva gen.) | Gasolina generador | 50%* | Híbrido en serie | Condic. específicas de laboratorio |
| Toyota | Dynamic Force 2.0 | Gasolina híbrido (ciclo Atkinson) | 41% | Camry, RAV4 híbrido | En producción |
| Toyota | Nueva gen. 1.5/2.0 | Gasolina híbrido | >41% (objetivo) | Modelos desde 2026-2027 | En desarrollo |
| Weichai | Motor diésel industrial | Diésel industrial | 53,09% | Camiones / maquinaria pesada | En producción (no automotriz) |
*Cifra obtenida en condiciones de laboratorio a RPM y carga fijas con recuperación de calor residual.
¿Qué expectativas tiene el motor a combustión en eficiencia térmica?
La trayectoria es clara: la próxima frontera para motores de gasolina en autos de pasajeros es el 50% en uso real, no solo en laboratorio. Para cruzarla, los fabricantes combinan ciclos de expansión extrema, recirculación de gases de escape de alta tasa, inyección directa a muy alta presión y gestión electrónica más precisa. En casi todos los casos, además, integran estos avances con sistemas híbridos que permiten operar el motor en su punto de mayor rendimiento la mayor parte del tiempo.
En consecuencia, la combustión por chispa ya no es la técnica de los años cincuenta: es una plataforma tecnológica en evolución permanente. El motor a combustión no desaparecerá pronto. Lo que sí está desapareciendo es la idea de que no puede seguir mejorando. Y quizás el hecho más revelador de esta carrera no sea quién lleva hoy la delantera, sino la velocidad con que los puestos están cambiando de mano.
Preguntas frecuentes
¿Qué es la eficiencia térmica de un motor a combustión? Es el porcentaje de la energía química del combustible que se convierte en trabajo mecánico útil. Un motor convencional de gasolina aprovecha alrededor del 25%; los mejores motores híbridos actuales superan el 48%.
¿Qué motor a combustión para automóvil tiene mayor eficiencia térmica hoy? En vehículos de pasajeros en producción, el motor i-HEV de Geely lidera con un 48,41% certificado por Guinness World Records, seguido por el Mach 1.5T de Dongfeng con 48,09% y el Kunpeng “Tianqing” de Chery con cerca del 48%.
¿Pueden los motores a combustión alcanzar la eficiencia de un motor eléctrico? No en términos absolutos: los motores eléctricos convierten entre el 87% y el 91% de la energía en movimiento. Sin embargo, cuando se considera la cadena completa de generación y transmisión eléctrica, la brecha práctica en consumo real se estrecha considerablemente.



