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Ciudad

15 de Junio de 2026

Qué son y cómo funcionan los tetrápodos, las estructuras de hormigón que instaló el Gobierno en la frontera para frenar el paso de vehículos de contrabandistas

El avance en la construcción de zanjas en la frontera norte ya llega al 50% de su primera etapa, y en los últimos días han comenzado a desplegarse tetrápodos en la región de Arica y Parinacota, en el marco del Plan Escudo Fronterizo impulsado por el Gobierno.

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Como parte del Plan Escudo Fronterizo impulsado por el Gobierno, el avance en la construcción de zanjas en la frontera norte ya llega al 50% de su primera etapa, y debiera estar lista a fin de año.

En los últimos días, han comenzado a desplegarse grandes estructuras de hormigón armado en el sector de Chacalluta, en la región de Arica y Parinacota: abarcan 2,9 metros de altura y 3,4 de ancho y buscan frenar el paso vehicular en zonas utilizadas por contrabandistas en la frontera.

Se apodan tetrápodos y fueron donados por el Puerto de Arica. Tienen un valor comercial que ronda las 100 UF por unidad, un peso aproximado de 16 toneladas, con una base de piedras naturales de 2 a 4 toneladas y 6,3 metros cúbicos de hormigón que, apilados, son capaces de soportar el fuerte oleaje, creando zonas de abrigo artificiales.

El principal objetivo de esta instalación “es impedir el tránsito vehicular no habilitado a través de pasos irregulares. Esta medida busca dificultar el ingreso y salida ilegal de vehículos vinculados a actividades como el contrabando, tráfico ilícito y traslado irregular de personas, especialmente en zonas de alta vulnerabilidad y difícil vigilancia permanente”, expresa el delegado presidencial para la macrozona norte, Alberto Soto a El Mercurio.

Los alcances de la estructura para controlar la migración

La ventaja de este tipo de estructuras radica tanto su tamaño como su peso, “que los convierte en una barrera física altamente efectiva”, afirma Soto. “Entre sus principales ventajas destacan su bajo costo de implementación, su fácil mantenimiento y su alta durabilidad”, añade.

Como los tetrápodos se pueden movilizar, permiten una “solución amigable con el medio ambiente, ya que permiten intervenir sectores estratégicos sin generar alteraciones mayores al entorno natural”, explica Soto.

El gobierno, adelanta el delagado presidencial para la macrozona norte, no descarta instalar estas estructuras en otras zonas, como Tarapacá y Antofagasta, de acuerdo con los resultados que vayan teniendo. “Lo estamos considerando. Fortalecería lo que ya tenemos junto con tecnología para mejorar el control y la vigilancia en la macrozona norte“, afirma Soto.

“Los tetrápodos pueden servir como una barrera física complementaria, pero no son una solución en sí misma”

“Los tetrápodos pueden servir como una barrera física complementaria, pero no son una solución en sí misma. El control de la frontera requiere una estrategia integral con tecnología, inteligencia y presencia permanente del Estado; de lo contrario el problema simplemente se desplaza de lugar”, expresa la senadora por Tarapacá, Danisa Astudillo (PS) a El Mercurio.

“Hoy el desafío no está solo en controlar el ingreso irregular, si no también en fortalecer las expulsiones, perseguir a las organizaciones criminales y seguir la ruta del dinero. Por eso resulta difícil etender que algunos respladen medidas físicas en la frontera, pero rechacen instrumentos fundamentales para combatir el crimen organizado, como el levantamiento del secreto bancario. La seguridad exige coherencia: no podemos pedir más control en las fronteras y al mismo tiempo renunciar a las herramientas que permiten desarticular a las mafias”, sentencia Astudillo.

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