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19 de Junio de 2026“La teoría conspirativa no necesita tener coherencia”: Desde el Pizzagate a la muerte de Lady Di, los análisis de Gabriel León en su nuevo libro
En su nuevo libro, el divulgador científico Gabriel León analiza qué hace tan atractivas estas creencias y cómo las investigaciones de los últimos años ayudan a entender fenómenos actuales como las noticias falsas y la desinformación.
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Que el hombre nunca llegó a la Luna, el Área 51, la Tierra es plana o que Hitler sigue vivo en Argentina son solo algunas de las teorías conspirativas más populares que llevan años discutiéndose en todo el mundo. Es el por qué el mundo sigue gustando de estas teorías a pesar que el mundo está lleno de evidencia que las refuta es lo que analiza Gabriel León en su nuevo libro.
Se trata de “Teorías Conspirativas. La ciencia detrás de la creencia” en donde analiza distintas teorías y lo que provoca en el cerebro de la gente. “En los últimos 20 años ha habido muchísimo trabajo, principalmente por parte de psicólogos sociales, para tratar de entender cómo el cerebro humano interactúa con este tipo de historias y por qué les resultan tan atractivas” comentó León en conversación con The Clinic.
“Me pareció súper interesante porque hay un montón de investigación de los últimos 10 ó 15 años que han roto varios paradigmas con respecto a las teorías conspirativas y además el conocimiento generado estudiando esa área permite también acercarse a otras. Por ejemplo, las fake news y eso ciertamente tiene un impacto súper significativo en la sociedad”, añade.
¿Llegó el hombre a la Luna?
—En tu libro comentas varias teorías conspirativas ¿Cuál es tu favorita?
—Yo creo que la de la Luna, que nunca llegamos a la Luna, básicamente porque la cantidad de evidencia que hay con respecto a la llegada del hombre a la Luna es abrumadora. No solo están en su momento las transmisiones en vivo en televisión, sino que además fuimos seis veces a la Luna. Hay un montón de toneladas de kilos de rocas traídas desde la Luna, experimentos que se hicieron allá, que son imposibles de hacer en la Tierra, sin embargo, a pesar de esa evidencia, hay un montón de gente que cree que efectivamente nunca fuimos.
Me llama mucho la atención cómo se produce ese desbalance enorme entre la evidencia que apunta en una dirección y la creencia que apunta en una dirección completamente opuesta y a pesar de que han pasado los años desde la llegada al hombre de la Luna la primera vez, sigue siendo una teoría conspirativa tremendamente común el día de hoy.
—¿Por qué crees que a pesar que la gente tiene toda esta evidencia pero aún así elige creer que es mentira la llegada a la Luna?
—Me parece que ese es como el corazón del libro, porque al final del día, lo que las investigaciones sugieren es que las teorías conspirativas no son abrazadas por las personas porque les falta información, o porque les falta información académica. Tiene que ver con una forma de entender el mundo donde la desconfianza en las instituciones, el temor, la incertidumbre y otros factores que son psicológicos, influyen fuertemente en una manera de enfrentarse al mundo en general.
Por eso que habitualmente, cuando las personas creen en una teoría conspirativa, las probabilidades de que crean en otra aumentan de manera significativa, porque no se trata de un hecho puntual, es una manera de entender el funcionamiento del mundo y eso es fascinante.
—¿Crees que hay alguna forma para que se puedan combatir estas teorías conspirativas?
—Lo que las investigaciones sugieren es que si tú intentaras refutar una por una las teorías conspirativas, sería un ejercicio imposible de hacer. Básicamente porque por su estructura narrativa, las teorías conspirativas suelen parcharse a sí mismas. En cuanto tú manifiestes, oye, pero acá pasó esto, surge una explicación para mantenerla viva. Entonces, en ese sentido, lo que los investigadores proponen es hacer un trabajo preventivo.
¿En qué consiste eso? Consiste en reconocer cómo se ve una teoría conspirativa independiente del tema de lo mismo. Si se trata de la muerte de Lady Di, de la supuesta muerte de Paul McCartney, de la llegada de la Luna, de lo que sea, todas tienen una estructura que es muy parecida.
Entonces, al final del día, lo que se propone, y hay evidencia de que funciona, es que se les enseña a las personas, particularmente por ejemplo, estudiantes de colegio, cómo se arma, cómo se ve en su estructura en materia conspirativa, qué elementos tiene, cómo es refractaria la evidencia, cómo solo tiene coherencia interna, pero no externa, cómo presentan al conspirador como alguien omnipotente, porque maneja la realidad y hace todo, pero al mismo tiempo es tan torpe que deja evidencias de la conspiración.
Entonces, una vez que tú consigues reconocer cómo se ve una, es mucho más sencilla reconocerlo cuando tú la ves de nuevo en la vida real y ahí saltan todas las alarmas.
La muerte de Lady Di y Elvis
—Durante toda la investigación que hiciste para crear este libro ¿Encontraste algo que te sorprendiera?
—Hay cosas que de verdad son bien impresionantes. Por ejemplo, como la teoría conspirativa no necesita tener coherencia externa. Es decir, no tiene por qué estar de acuerdo con la evidencia que el mundo presenta, y sólo tiene coherencia interna, es decir, existe un plan malvado.
Hay casos que son bien sorprendentes y a mí uno de los que más me llamó la atención es que se hizo una investigación en el Reino Unido acerca de la muerte de Lady Di, de la princesa Diana, y es bien interesante porque existe hoy varias teorías conspirativas al respecto, pero hay un montón de gente que está convencida de que la princesa Diana falsificó su muerte, que ella la presentó como un accidente, pero que en realidad está viva y escondida por ahí viviendo su vida feliz con Dodi Al-Fayed.
Lo interesante de eso es que un porcentaje de esas mismas personas creen simultáneamente que Lady Di fue asesinada por la corona británica. Creen que está viva y creen que está muerta al mismo tiempo. Es como Lady de Schrödinger, de hecho el capítulo se llama así, la princesa de Schrödinger, porque la cabeza de esas personas está viva y muerta al mismo tiempo, porque no necesita tener coherencia, da lo mismo, hay una conspiración con respecto a la muerte y los detalles dan lo mismo.
—Si se te apareciera un genio y te diera el poder de volver una teoría conspirativa realidad, ¿Cuál sería?
—Chuta, que Elvis está vivo y está todavía ahí viviendo su vida, escondido de la fama, en algún rincón oculto, muy viejito y se arrancó de la vida caótica que tenía.