Política
23 de Junio de 2026Hernán Larraín Matte aborda junto a Juan Pablo Luna y María José Naudon los cambios en el electorado chileno en el nuevo podcast Contracorriente
En el primer capítulo del podcast Contracorriente, de The Clinic y Horizontal, los académicos María José Naudon y Juan Pablo Luna sostuvieron que el ciclo electoral chileno refleja una crisis de representación presente en varias democracias del mundo. Además, plantearon que el voto obligatorio visibilizó a millones de electores desconectados del sistema, cuyo comportamiento responde más al castigo del oficialismo que a una identificación ideológica estable.
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Entre 2020 y 2025, Chile vivió doce procesos electorales en apenas cinco años, un fenómeno que el podcast “Contracorriente” de Horizontal y The Clinic, analizó en su primer capítulo.
En el programa, conducido por Hernán Larraín Matte, y con la decana de la Escuela de Gobierno de la Universidad Adolfo Ibáñez, María José Naudon, y el académico de la Escuela de Gobierno de la Universidad Católica, Juan Pablo Luna, como primeros invitados, se analizó el clima político de un país que, según los analistas, pide cambios y estabilidad, y que castiga a la derecha y a la izquierda una y otra vez.
El diagnóstico que hacen ambos académicos apunta a una crisis de representación que va más allá del caso chileno, y forma parte de un fenómeno global de las democracias liberales.
“Está pasando en el resto de América Latina, y está pasando en buena parte de las democracias consolidadas del mundo y tiene que ver con una crisis de representación y con una crisis de la democracia liberal que muchas veces por el foco que nosotros hacemos en lo nacional, en lo traumático del proceso, sobre todo del estallido, este nos hace centrar mucho en Chile y creo que perdemos la globalidad del fenómeno, y que es parte de lo que hay que recuperar”, detalló Luna.
El rol del voto obligatorio
Otro de los puntos relevantes de la conversación fue el voto obligatorio, que incorporó a casi 5 millones de nuevos electores que estaban “desconectados del sistema”. Según los académicos, este mecanismo, más allá de una redistribución ideológica profunda, generó un aumento de volumen de un voto que opera principalmente como castigo al oficialismo o al “establishment“, independiente de su color político.
“Aquí existía un Chile que el fondo no había tenido forma expresiva, pero que estaba ahí y que en cierto sentido había dado claves de qué es lo que buscaba o qué es lo que exigía. Y esa exigencia tiene que ver con no repetir el mismo modelo. Es decir, lo antipolítico es ‘no me venga usted con la misma receta que me falla una y otra vez'”, dijo la académica.
Naudon planteó que el votante chileno actual es, ante todo, pragmático y anti institucional, alguien que pidió cambios pero recibió ruptura.
Otro punto destacado fue el debate sobre la existencia de un nuevo “clivaje” político en torno al estallido, hipótesis planteada por el académico David Altman. Ambos invitados se mostraron escépticos a la idea. Luna opina que ese eje tiene escasa tracción social, y responde más a la discusión de la élite que a la del electorado real. En su lugar, se propuso pensar en capas, como clase, institucionalidad, miedo o esperanza, que se activan según la contingencia, como ocurrió con el estallido del Crédito con Aval del Estado o el alza de la bencina.
Los académicos también discutieron las cuentas públicas de Gabriel Boric y José Antonio Kast, coincidiendo en que ambos gobiernos llegaron al poder con un 62% que sobreinterpretaron como mandato, para luego enfrentar una rápida pérdida de legitimidad.
“Creo que la política perdió capacidad de vender, de estructurar esos relatos que a la gente le hacen sentido y le hacen eventualmente confiar en un proyecto. Lo que hay son líderes performativos, pienso en Milei, pienso en Trump, que generan una sensación, sintonizan con un clima de momento, pero no hay un proyecto real”, afirma Luna.



