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24 de Junio de 2026¿Calugón Pelayo, Media Hora o Tabletón? Dulces Altiro, la dulcería que revive los dulces chilenos del pasado y registra más de 6 mil pedidos al mes
Con el objetivo de rescatar los dulces que marcaron a varias generaciones, en plena pandemia nació Dulces Altiro. Lo que comenzó como un emprendimiento impulsado por la nostalgia hoy supera los 6.000 pedidos mensuales y atrae a clientes que buscan reencontrarse con los sabores de su infancia. En conversación con The Clinic, su dueño cuenta cómo ha crecido la dulcería y adelanta la apertura de una nueva tienda en Mallplaza Oeste.
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Muchos chilenos recuerdan los dulces Calugón Pelayo, Media Hora o Tabletón. Pero pocos saben que hay un lugar donde encontrarlos: Dulces Altiro. La dulcería lleva seis años vendiendo productos que marcaron la infancia de muchas generaciones, y ha ido atrayendo cada vez más clientes que buscan abastecerse de los chocolates y caramelos que solían disfrutar en su infancia. En conversción con The Clinic, su dueño Eduardo San Martín cuenta cómo ha ido consolidando su negocio, creado en plena pandemia, y adelanta la apertura de una nueva tienda física.
El propósito de su negocio, cuenta San Martín, es vender aquellos productos que ya no se encuenran fácilmente en el mercado, y que incluso, la gente piensa que ya dejaron de existir. “Te evocan mucho a tu infancia, y lo bonito es que acá todavía puedes conseguir los mismos dulces. Por ejemplo, el Dos en Uno, cuando lo abres sigue saliendo el mismo olor de siempre, solo con olerlo ya te recuerda enseguida a tu niñez”, explica su dueño.
Aún así, en Dulces Altiro también puedes encontrar productos nuevos, pensando en llegar tanto al público joven como al más adulto. El negocio comenzó en pandemia, luego de que Eduardo, que solía dedicarse a la producción de eventos, decidiera reinvetarse con la venta de dulces a través de redes sociales. “Partí con 30 lucas”, recuerda.
Su pronta inauguración: trasladará su tienda desde Peñalolén a Mallplaza Oeste
Su tienda, famosa por su colorida decoración, se trasladará desde Peñalolén a Mallplaza Oeste, ubicación que inaugurará en octubre de este año, previo a Halloween. Sus principal flujo de ventas es a través de su página web, priorizando la rápidez con pedidos que, asegura, llegan el mismo día de realizada la compra en el caso de Santiago.
“Online siempre no has funcionado, es donde nacimos y vendemos mucho más que en la tienda. Al mes, tenemos más de 6.000 pedidos. Pero también la idea es expandirnos hacia el físico, porque siempre tiene que existir el complemento”, afirma San Martín.
Con la tienda, Eduardo ha sido testigo de lo mucho que la gente se inclina por los dulces “viejos”: “A la tienda, llegaba el niño intentado convencer al papá de entrar, y finalmente era el papá el que terminaba llevándose dulces. Y luego era al revés, el papá llegaba a la tienda con su hijo como excusa. También teníamos una abuelita que iba siempre, y llevaba a sus nietos, y les comentaba que esos dulces los comía ella cuando pequeña”.