Política
24 de Junio de 2026Las frustradas gestiones del Frente Amplio para hacer caer la acusación constitucional contra el exministro Grau en la Cámara
Mientras Patricio Zapata defendía a Nicolás Grau en la Sala, el Frente Amplio buscó convencer a diputados de oposición de rechazar la acusación constitucional. El esfuerzo fracasó y terminó abriendo un nuevo flanco con el Partido de la Gente, al que en la colectividad califican como un "partido de gobierno".
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Pasadas las 10:00 horas de ayer, los parlamentarios llegaron a la Sala de la Cámara de Diputadas y Diputados para tramitarla acusación constitucional en contra del exministro de Hacienda, Nicolás Grau, a quien se le acusó de supuestas inconsistencias y errores de cálculo en el último Informe de Finanzas Públicas, que proyecta la deuda pública entre 2026 y 2030.
La iniciativa, impulsada por parlamentarios del Partido Republicano y del Partido Nacional Libertario, contaba con altas probabilidades de ser aprobada, puesto que las fuerzas de derecha, a excepción de cinco parlamentarios de RN y Evópoli, habían anunciado su respaldo al libelo, al igual que los 12 diputados del Partido de la Gente.
Si bien el diseño se cumplió tal como esperaban los impulsores de la acusación, desde el Frente Amplio intentaron hasta último momento quebrar esa planificación y sumar votos en contra del libelo para así salvar al exministro de Hacienda y compañero de partido.
De hecho, la planificación era tal que se habían gestionado los pareos de los parlamentarios del oficialismo y la oposición para que la acusación no se viera frustrada por falta de votos del Gobierno en la Sala.
Mientras Grau estaba sentado frente a los parlamentarios —muchos de ellos ausentes, dado que se encontraban almorzando—, su abogado, el demócratacristiano Patricio Zapata, invocaba la cuestión previa de la acusación, un mecanismo de defensa con el que se busca acreditar que el libelo no cumple con los requisitos formales exigidos y, de esa manera, hacer caer la arremetida de republicanos y libertarios.
En ese momento, las jefas de bancada del Frente Amplio, las diputadas Gael Yeomans y Emilia Schneider, recorrían distintos puestos de la Sala para convencer a parlamentarios de votar en contra de la acusación. Según fuentes del partido, hubo conversaciones con algunos miembros de la bancada de Renovación Nacional y con diputados liberales que habían deslizado una eventual aprobación del libelo. Sin embargo, el verdadero trabajo se concentró en el Partido de la Gente.

La activación del Frente Amplio
Por un lado, el acercamiento a la bancada de Renovación Nacional apuntaba a determinar si existían más parlamentarios dispuestos a desmarcarse de la acusación impulsada por los libertarios. Esto, dado que los diputados Andrés Celis (RN), Jorge Guzmán (Evópoli), Ximena Ossandón (RN), Luis Pardo (RN) y Diego Schalper (RN) ya habían anunciado su voto en contra.
Además, al interior de la tienda había una expectativa de que pudiesen haber ocurrido más descuelgues en dicha bancada puesto que parlamentarios de ambas colectividades impulsan una reforma que pretende hacer más compleja la presentación de acusaciones constitucionales. Sin embargo, eso no ocurrió.
En cuanto a los liberales, no hubo una gestión directa. La diputada Marcela Hernando y el diputado Alejandro Bernales, ambos del Partido Liberal, habían sido parte de la comisión que revisó previamente la acusación y manifestaron profundas críticas respecto de la escasez de sustento jurídico del libelo, por lo que no parecía plausible que se desmarcaran de esa posición.
Desde el Partido Liberal, de hecho, afirman que institucionalmente están en contra de la acusación contra Grau. Sin embargo, reconocen que existen sensibilidades al interior de la colectividad que guardan resentimiento con la administración del expresidente Gabriel Boric. Esto, porque, según aseguran, tras la salida del exministro de Obras Públicas Juan Carlos García (PL), fueron “dejados de lado” por el Gobierno.
Con todo, el verdadero objetivo de Yeomans y Schneider, según comentan en la colectividad, era convencer a los 12 diputados del PDG de restarse de la acusación.
Según conocedores de estas conversaciones, las parlamentarias habrían mencionado la falta de argumentos del libelo y advertido que estarían respaldando una arremetida política más que constitucional. De hecho, los diputados Fabián Ossandón y Eileen Urqueta votaron en contra de la acusación, a contrapelo de lo que había acordado el PDG, que era votar en bloque.
Sin embargo, los intentos de las parlamentarias se vieron frustrados una vez conocidos los resultados.

La arremetida contra el PDG
Al interior de la colectividad han apuntado contra la tienda que respaldó a Franco Parisi y la han calificado como un partido oficialista. De hecho, ayer, al ver que dicha tienda respaldó la acusación, entre diputados de oposición ya se le denominaba como el “Partido de Gobierno” y no el Partido de la Gente. Así, las críticas del Frente Amplio, al ver frustradas sus gestiones, apuntaron sus críticas al PDG.
Yeomans, a minutos de conocerse la votación, arremetió contra los parlamentarios de dicha tienda a través de sus redes sociales: “Llama la atención que los diputados del PDG, que decían venir a hacer una política distinta (salvo excepciones, a quienes les reconozco el valor de actuar con imparcialidad), terminan sumándose a la extrema derecha, ignorando lo que señalaron organismos técnicos como el CFA e incluso el informe de la propia Dipres”.
Asimismo, el diputado Jaime Bassa se sumó a las críticas: “El Partido de la Gente se ha transformado en el más fiel Partido de Gobierno. No se puede estar al mismo tiempo en la oposición y en el oficialismo. Valoramos las posiciones críticas al interior de esa bancada, pero el PDG tomó su decisión. Es legítima, pero deben hacerse cargo”.


