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Paulina Núñez (2)
La presidenta del Senado, Paulina Núñez (RN). Foto: The Clinic.

Política

2 de Julio de 2026

Cómo Paulina Núñez se impuso en la megarreforma y comenzó a consolidar su influencia al interior de la derecha

La presidenta del Senado consiguió conformar una mesa político-técnica para discutir aspectos del proyecto que contó con la representación de distintos sectores políticos y la presencia del propio ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, quien se resistía a la idea. La militante RN ha intentado erigirse como una "conductora institucional" en medio de la tramitación de la emblemática reforma, manteniendo el diálogo abierto con la oposición. En RN ya la proyectan como un nombre presidenciable.

Por Jorge Palacios y Eduardo Monrroy
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Ocho sillas fueron dispuestas la tarde de este miércoles en uno de los salones de la sede en Santiago del Congreso Nacional para una reunión que concentró la atención del mundo político. Hasta ese lugar llegaron el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz; la presidenta del Senado, Paulina Núñez (RN); y otros seis parlamentarios del oficialismo y la oposición, convocados para la primera sesión de la denominada mesa político-técnica encargada de discutir el proyecto de ley de Reconstrucción Nacional que impulsa La Moneda.

Si bien la idea de una instancia de estas características había sido fuertemente resistida por Quiroz —quien era reticente a crear nuevas instancias de diálogo que no fueran en el Congreso—, el jefe de la billetera fiscal terminó cediendo una semana después de que el proyecto, que ha impulsado con fuerza, viera un destino favorable en el Senado, aunque por el margen mínimo de 26 votos.

Por esos días, la propia Núñez había insistido en postergar la votación con el fin de que la propuesta contara con el apoyo más amplio posible. Por ese entonces, el Gobierno había sostenido reuniones con los comités del Frente Amplio y del Partido Socialista, quienes entregaron propuestas para la megarreforma, aunque no tuvieron el respaldo de Quiroz, quien definió avanzar en el Congreso con los apoyos que se contara.

No obstante, con la nueva mesa creada en la antesala del plazo del lunes para presentar indicaciones la proyecto, al interior del oficialismo está la expectativa de que la megarreforma sume respaldos de otros sectores políticos. De hecho, ya hay otra fecha agendada para volver a reunirse: el viernes por la tarde.

La fórmula Núñez

Al interior del Senado no dudan en que la instancia se generó tras una fuerte presión de la presidenta del Senado.

Núñez, quien asumió en su cargo a cargo el pasado 11 de marzo a través de un acuerdo administrativo que contó con respaldos que van desde el Partido Republicano hasta el Partido Socialista, ha buscado convertirse en una “conductora institucional” del órgano. Para ese objetivo, relatan en su entorno, ha tomado la determinación de establecer vínculos con todas las fuerzas políticas con el fin de generar consensos.

Prueba de esto, indican, fue cuando diputados libertarios y republicanos anunciaron que realizarían una acusación constitucional contra el exministro Nicolás Grau (Frente Amplio). La propia Núñez sostuvo, apenas horas después del aviso, que “no se puede llamar al diálogo por un lado y tensionar ese mismo espacio por el otro“.

Su comentario apuntaba a que, justamente, el Senado pasaría a debatir el proyecto de reconstrucción, para lo cual La Moneda había tratado de tener acercamientos con la oposición, acciones que se verían frustradas con la ofensiva hacia el último ministro de Hacienda de Gabriel Boric.

En ese sentido, algunos sostienen que la finalidad de Núñez es que el gobierno del Presidente José Antonio Kast no entre en la lógica de “Ejecutivo versus oposición” ni en una “trinchera“, y que sostenga discusiones ordenadas con todo el espectro político.

Por eso mismo valoran en su entorno que haya conseguido reunir a Quiroz y a senadores opositores —como Paulina Vodanovic (PS), Claudia Pascual (PC) y Yasna Provoste (DC)— en una misma mesa para evaluar propuestas para el proyecto de reconstrucción.

Tal “victoria” de Núñez, como interpretan algunos integrantes del Senado, es vista a su vez como una clara muestra de la influencia de la militante de RN, quien logró torcer el brazo de Quiroz para que participara de una instancia de este tipo.

Sus gestiones, de hecho, fueron valoradas al interior de la oposición. El senador Diego Ibáñez (Frente Amplio), por ejemplo, destacón en La Tercera que Núñez intentara crear un “clima de diálogo honesto” el que no había podido “conducir el ministro Quiroz“.

Con todo, la aparente lejanía entre la presidenta del Senado y el ministro de Hacienda no sería tal. Aunque Quiroz proyecta un estilo severo, ambos han dialogado en distintas oportunidades y en el entorno de la militante RN aseguran que se ha logrado construir confianzas.

Asomo presidencial en RN

La parlamentaria, además, cuenta con una vida política ligada fuertemente a RN.

En 2023 trató de presidir ese partido, al disputar la elección con Rodrigo Galilea. No obstante, no ganó tales comicios y adquirió un papel “opositor” a la directiva, que quedó a cargo del entonces senador y de la secretaria general de entonces, Andrea Balladares.

Hoy en día es Balladares quien dirige la colectividad. Sin embargo, militantes de RN señalan que existe una especie de “tregua” entre la actual líder de la tienda con Núñez. De hecho, destacan que ambas mantienen una buena relación y que, incluso, las dos estuvieron en contra de apoyar la acusación en contra de Grau.

Núñez también ha dado muestras de unidad partidista al convocar la semana pasada a la comisión política de RN —de 15 integrantes— al Congreso para sostener un almuerzo, lo que también coincide, dicen, con un estilo de liderazgo que no buscaría concentrar toda la atención, como recalcan en su núcleo.

Además, en su entorno reconocen que en medio de la tensión que hay en el oficialismo entre el Partido Republicano y Chile Vamos, la presidenta del Senado se ha encargado de establecer el mensaje de que la coalición de la UDI, RN y Evópoli pertenecen a la “derecha valiente” y no a la “derecha cobarde“, como personeros republicanos han denominado a los partidos que formaron parte de los mandatos del expresidente Sebastián Piñera. Lo anterior con el fin de empoderar a Chile Vamos y a sus integrantes frente a las decisiones que se toman en el Gobierno y en el Congreso.

Aquello no la ha librado de críticas en redes sociales y bots, según dicen en su entorno, para lo cual ya iniciaron investigaciones internas para seguir el hilo de dónde provienen los insultos.

El liderazgo que ha tratado de mantener Núñez ha generado que al interior de su partido se vea una pretensión presidencial por parte de la senadora. En el entorno de la parlamentaria no lo niegan, pues podría surgir como una carta de derecha moderada, en vista de que el Presidente Kast ya le dio chapa de “presidenciable” al ministro de Seguridad, Martín Arrau (Partido Republicano).

Ese antecedente, de hecho, hace que la idea de que comiencen a perfilarse eventuales liderazgos presidenciales no sea vista en el sector como un debate adelantado.

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