Catalina San Martín: “Algunos republicanos parecen vivir en una trinchera constante. Son esos los personajes que, perdón, hay que aislar”
La alcaldesa de Las Condes aborda el momento que atraviesa la centroderecha y sostiene que su sector sigue sin encontrar un proyecto político capaz de volver a conectar con el electorado. En esta entrevista también cuestiona la estrategia de parte del Partido Republicano, lanza una dura crítica al Congreso —“me da rabia ver que se enfrascan en discusiones que a nadie le importan... hasta cuándo vamos a seguir con la política del like”, dice— y sostiene que al Gobierno le ha faltado ver como sus aliados a los municipios. Además, hace un balance de sus 18 meses al frente del municipio y señala: “No creo en la vida independiente para siempre”.
Por Eduardo Monrroy 5 de Julio de 2026
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Sobre el escritorio deCatalina San Martín hay un detalle que no pasa inadvertido para nadie que ingrese a su oficina en la alcaldía de Las Condes. Decenas de destacadores de diversos colores, ordenados prolijamente en una hilera, ocupan un lugar fijo frente a ella.
Dice que es una costumbre heredada de sus años como estudiante de Derecho en la Universidad Católica para ordenar sus ideas y prioridades en uno de los municipios más codiciados del país.
A sus 39 años, esta abogada y exconcejala lidera la comuna tras romper los esquemas tradicionales de la centroderecha en las urnas al imponerse desde la independencia a un rival de peso, como era Marcela Cubillos. Todo sin recibir el respaldo institucional de los partidos.
San Martín reconoce en esta entrevista —en la que manifiesta una dura mirada del panorama de la centroderecha y del resto de las fuerzas del sector— que su intención no es mantenerse eternamente descolgada de las estructuras partidarias y reconoce, de hecho, una mayor afinidad con RN. “Pero piano piano”, dice ella.

Para ganar, en todo caso, San Martín prometió un cambio en la forma de administrar una de las comunas más influyentes del país, que se vio golpeada por supuestos casos de corrupción ligados a anteriores administraciones de la UDI.
—¿Se ha logrado marcar esa “nueva ética” en Las Condes que prometió en campaña?
—Las Condes fue muy golpeada por posibles casos de corrupción, varios de ellos hoy están en Contraloría. El caso del Cesfam es uno de los emblemáticos de cómo se hicieron pésimamente las cosas y de la responsabilidad que tiene la exalcaldesa (Daniela Peñaloza).
Yo estoy tranquila y contenta porque hemos logrado instalar una forma de trabajar que es de cara a las personas, trabajando por la gente. Mi gran crítica como candidata fue que quienes venían a competir al municipio creían que luego podían ser un candidato presidencial nato.
—Usted misma lo graficó con un trampolín en campaña.
—Justamente. Inicié mi campaña con un trampolín afuera del Centro Cívico. Mi trabajo anterior como concejal y ahora como alcaldesa es trabajar por las personas que viven acá y no solo por quienes me votaron. La confianza no se gana porque sí.
Contribuciones: “Es una muy buena idea, pero sin un plan de ejecución. Ese es el problema que tiene el Gobierno”
San Martín asegura que en su gestión se ha logrado solucionar distintas problemáticas que a veces no son noticia. Menciona, por ejemplo, que cuando ella asumió, los vecinos tenían temor de lo que podía ocurrir con la construcción del Claro Arena y que no existía una mayor relación entre el municipio y el equipo encargado de erigir el estadio.
“Pero pudimos sentarnos a conversar y ese es un sello que me gusta recalcar. Porque es parte de cómo tenemos que hacer política”, dice la alcaldesa. Hoy, en tanto, dice tener como uno de sus objetivos el “recuperar” el Parque Araucano -lugar donde se toma fotos para esta entrevista- y para ello se cuenta con un plan para modernizar explanadas y dar mayores espacios a los vecinos.
También denuncia que tras llegar a la alcaldía, en diciembre de 2024, detectaron un lugar donde se reducían cables robados al interior de la comuna. “Había cero fiscalización porque todos sabían que eso pasaba. Pero no se hacía nada, porque es más fácil mirar para el lado. Nosotros hemos resuelto los problemas, no nos hemos hecho víctimas de los problemas”, sostiene.
—Fue una comuna marcada por el excesivo pago de horas extras y cuestionados sueldos de funcionarios. ¿Los vecinos pueden saber ahora en qué se gasta cada peso?
—Estamos trabajando en eso. Ha habido reducciones de horas extras y estamos trabajando por hacer más eficiente y eficaz el municipio. Estamos haciendo cosas que no van a tener un efecto inmediato para los vecinos, pero sí a largo plazo. Por ejemplo, en Las Condes nada se tramita online, todo es en papel. Y eso retrasa todo el sistema y genera una burocracia espantosa. ¡Cómo nadie nunca se preocupó de esto! Por eso estamos mejorando la gestión de cara a las personas. Cada peso que el vecino de Las Condes destina al municipio, se tiene que ver reflejado en un mejor servicio.
—Una preocupación extendida, a propósito, es cómo se compensará lo que el municipio dejará de recibir por la idea de eximir de contribuciones a la primera vivienda, impulsada por el Gobierno.
—Según las proyecciones que nos entregó el mismo gobierno, son 13 mil millones de pesos al año. Eso es una brutalidad. Y eso sin contar la disminución que, todavía no tenemos el cálculo, de los derechos de aseo que se pagan a través de las contribuciones.
Somos de las comunas que va a tener mayor impacto si la medida se aplica tal cual. Pero la discusión tenemos que dividirla en dos. Primero, el proyecto me parece de toda lógica: cuando cumples 65 años y no generas ingresos, lo mínimo que puede hacer el Estado es darte garantías y eximir del pago de contribuciones va en la línea correcta.
Pero segundo, tiene que haber un límite, porque hay personas que tienen varias viviendas o que sus ingresos son muy altos. Varias personas me han dicho que no tiene mucho sentido que ellos no paguen contribuciones.
—¿Ha faltado una mayor explicación del Ejecutivo?
—Esta es una muy buena idea, pero sin un plan de ejecución. Ese es el problema que tiene el Gobierno hoy. Porque tú no puedes proponer una idea que es fantástica y que beneficia a las personas sin medir las consecuencias.

“Ha faltado entender que los municipios somos aliados, sobre todo los alcaldes que apoyamos al Presidente”
—¿Ha habido una respuesta clara de parte del Gobierno sobre cómo compensar lo que se dejará de recaudar?
—Hasta ahora no, y fue bien difícil juntarse con el ministro Quiroz. Acá lo que tenemos que entender es cómo logramos que esta política, que es una buena idea, tenga sustento en el largo plazo y no afecte a los municipios en cuanto a sus ingresos.
Piensa que nosotros estamos haciendo inversiones en seguridad que son atómicas: duplicamos la capacidad de autos municipales de 56 a 112 y hemos duplicado la cantidad de inspectores municipales, de 100 a 200. Esas inversiones no las vamos a reducir.
—¿Qué se vería dañado si se deja de percibir este monto?
—Quizás ya no se pueda hacer tantos eventos. Vamos a tener que ver dónde nos ajustamos. Hoy estamos trabajando en el presupuesto municipal con la previsión de cuidar cada peso.
—¿Qué pensó cuando el ministro dijo que solo 12 comunas se verán afectadas, entre ellas, Las Condes?
—Lo hablé con el ministro. Tuvimos una reunión entre las comunas más afectadas. Le planteamos que esto no se trata solo de doce comunas. Nosotros estamos preocupados, primero, por la comuna que representamos, pero por supuesto que también por las comunas del resto de Chile, qué pasa con las comunas que dependen del fondo común municipal.
Acá tiene que haber un compromiso por parte del Gobierno de contar con una estrategia y un plan de implementación. Pero esa estrategia y ese plan de implementación no lo hemos visto.
—¿Ha faltado más diálogo con el Gobierno?
—Creo que faltó entender que los municipios somos aliados. Sobre todo, y esto es más político, los alcaldes que apoyamos al Presidente Kast.
—¿Cree que hay una desconfianza hacia los alcaldes?
—No lo sé, pero a mí me parece que el Gobierno avanzó sin entender que para lograr los objetivos necesitas llegar a consensos y acuerdos, y los alcaldes somos clave en esos acuerdos.
Hoy, por ejemplo, estamos peleando también la ordenanza general de urbanismo y construcción, una ordenanza que se hizo a espaldas de los municipios. Peleo porque no quiero que Las Condes se transforme en una comuna llena de edificios, porque según lo que plantea la modificación, el 90% de la comuna podría ser densificada. Nosotros queremos proteger la vida de barrio.

Proyecto de vivienda social en Las Condes: “Tenemos que dejar de prometer castillos en el aire a las personas”
—El ministro Poduje ha manifestado su intención de construir viviendas sociales en el sector de Cerro Colorado. ¿Cuál es la postura del municipio?
—Estos proyectos de viviendas de integración tenemos que hacerlos y tenemos que hacerlas bien. Tenemos que dejar de prometerle a las personas castillos en el aire.
—¿Eso pasó con anteriores proyectos en la comuna?
—Sí. Hubo épocas en que se presentaban proyectos de vivienda que no eran factibles de realizar, porque el valor del suelo de Las Condes es muy caro. En la comuna, por ejemplo, es imposible que un comité de vivienda adquiera un terreno para la construcción.
Hoy se quiere construir en terrenos que son del Serviu. Y en el año 2020, hubo una visión con un proyecto que respeta la estructura de un parque central, el Parque Cerro Colorado, donde el municipio invirtió más de mil millones de pesos para recuperar ese espacio, con una construcción de viviendas de integración en los costados. Poduje, en tanto, presentó un proyecto que consideraba viviendas en las esquinas del paño, casas al centro, un centro Teletón, y eso no conversaba con el proyecto inicial ni con lo que queremos para Las Condes.
Finalmente, me junté con el ministro y tomé la decisión de no enfrascarme en una discusión con él por la prensa, porque a mí me interesa que este proyecto salga bien y que las familias que llevan años esperando una vivienda definitiva tengan la tranquilidad de que este es un proyecto viable, que se hará bien y que tiene el apoyo de sus vecinos.
—¿El ministro Poduje consideró su planteamiento?
—Le mencioné que este parque es importante, que las áreas verdes generan mejoras en la calidad de vida de manera sustancial. Le dije: “Vamos adelante con el proyecto. Las Condes quiere ser parte de este proyecto de integración. Pero hagámoslo bien”. Así que ahora estamos trabajando en una mesa técnica para elaborar el mejor proyecto. Y el ministro ya se comprometió con que el parque no se toca. Eso para mí es un triunfo gigante, se lo agradezco mucho porque, insisto, el terreno es de ellos, pero el ministro escuchó razones.
“Si el plan de Reconstrucción no avanza, espero que el Gobierno tenga un plan B, C y D”
—¿Diría que este es su gobierno?
—Este es mi gobierno.
—Pese a que su candidata era Evelyn Matthei.
—Así es. Estuve con ella hasta el final. El proyecto político que ella representaba me hacía todo el sentido del mundo, pero perdimos. Y el Presidente Kast es quien mejor representa las ideas que estoy dispuesta a defender. Tengo diferencias, es obvio, pero es mi gobierno, y quiero que a este gobierno le vaya bien.
—¿Y qué hace falta?
—Hace falta escuchar. Hace falta también que el Partido Republicano entienda que para gobernar se necesita hacer alianzas y que andar tratando de manera violenta y despectiva a quienes son tus aliados, no es la forma de construir. No pueden pretender tampoco que estemos con la cabeza gacha esperando que cada vez que puedan nos llamen la “derechita cobarde” porque no están de acuerdo con lo que decimos o cómo votamos. Todo tiene un límite.
—¿Hasta ahora el Gobierno tiene bien puestas las prioridades?
—Creo que el Gobierno está en una etapa de cumplir muchas promesas que hizo, que yo también creía que eran difíciles de cumplir a cabalidad. Por ejemplo, recuerdo cuando se hablaba de expulsar a todos los inmigrantes ilegales… No se puede, sabíamos que no se iba a poder.
—Hubo una promesa relevante en seguridad…
—Es cierto que esto no se arregla de la noche a la mañana. Me parece que el cambio que se hizo responde a eso, porque la estrategia que se seguía en seguridad no era la correcta. Pero también está el tema económico, porque necesitamos que haya más trabajo, algo que pega inevitablemente en materia de seguridad. Como dijo el Presidente Piñera, la mejor política pública es generar trabajo.
Entiendo que este contexto se ubica el proyecto de Reconstrucción, que pretende generar mayor empleabilidad. Espero que avance, pero si no pasa, espero que el Gobierno tenga un plan B, un plan C y un plan D. Porque no tenemos tiempo que perder.

“Un grave problema de la centroderecha es que no tiene un proyecto país”
—Hablamos de las prioridades del Gobierno. ¿Y las del Congreso? ¿Han sido las adecuadas? Se lo menciono en una semana en la que se rechazó una acusación contra el exministro Nicolás Grau.
—No, no, no. ¿Sabes qué pasa? Me da rabia ver que se enfrascan en discusiones que a nadie le importan. ¡A nadie! El Congreso estuvo dedicado a sacarse los ojos sin estar seguros de que tenían los votos. Aquí yo me pregunto de verdad hasta cuándo vamos a seguir con la política del like, de la barra brava, de los que necesitan que su sector les aplauda y les digan qué bien lo estás haciendo. Esos son un par de bots en Instagram o en Facebook. La gente espera que los problemas se resuelvan.
Acá también hago una crítica a quienes acusaron en los gobiernos anteriores del presidente Piñera. Esa cosa mezquina que tiene la política hoy, esa cosa de jugar al empate contigo, sin hacer la pega por la que nos eligieron, es lo que nos mantiene lejos de la gente.
—También hubo respaldos de la centroderecha…
—Un grave problema que tiene la centroderecha es que no hay un proyecto país, estamos respondiendo a la emergencia, a las urgencias. ¿Cuál es el país que queremos de aquí a 50 años? ¿Cuál es la política pública en materia de responsabilidad penal? Mientras no entendamos que tenemos una generación de jóvenes que está a punto de ser perdida porque no tienen ningún valor por la vida, van a seguir siendo los soldados del narco o los soldados de la encerrona.
—¿A qué se refiere con que la centroderecha no tiene un proyecto de país? Ahora son gobierno.
—Así es. Creo que no hemos logrado salir de los proyectos electorales en la centroderecha. Cada elección es un proyecto electoral, pero no hay un proyecto país. No hay manera de decir que hay un proyecto político que la centroderecha ofrezca al país.
Tenemos crisis importantes que abordar, pero no tenemos rumbos claros que seguir. Por ejemplo, el tema de la natalidad. ¿Nos vamos a preocupar cuando no haya ningún niño naciendo en este país? ¿Qué estamos haciendo?
—Mencionó la crítica de la “derecha cobarde”. ¿Cómo observa al Partido Republicano? ¿Han comprendido que ahora son gobierno?
—Me parece que hay algunos que sí han entendido que son gobierno y que no todos son enemigos. Pero hay otros que pareciera que viven en una trinchera constante donde el que piensa distinto o se atreve a diferir algo, es un enemigo. Esos son los personajes que, perdón, hay que aislar. Hay que aislarlos. Si no quieren entender que el trabajar con otros es la forma de construir país, que Chile avance y que al gobierno de Kast le vaya bien, entonces den un paso al costado, déjense de andar torpedeando.
—Hace un tiempo señaló que no quería que Chile Vamos se convirtiera en un nuevo Socialismo Democrático. ¿Ha visto a la centroderecha subsumida a los republicanos?
—No, creo que se están levantando los puntos sobre las íes. He escuchado a la presidenta de RN, Andrea Balladares, ser muy tajante y marcar los puntos, lo mismo veo en la diputada Ximena Ossandón.

—A algunos les recuerda una actitud como la del Frente Amplio.
—A mí me recuerda esta cosa de sentir que se la pueden solos, que esto ya pasó y ya lo vimos. Pero uno tiene que aprender de las experiencias pasadas. El Frente Amplio creyó que se la iba a poder solo, tenían una noción de que eran intocables y por eso la ministra Siches se fue a meter a La Araucanía sin protecciones. Pero la política hay que tomársela en serio.
Catalina San Martín: “Me siento más afín a RN (…). No creo en la vida independiente para siempre”
—¿Se siente más afín a un partido de Chile Vamos?
—Soy de centroderecha. Y si tuviera que mencionar alguno de los tres partidos de Chile Vamos, diría que con RN. Me gusta mucho el liderazgo de Andrea Balladares. Mucho. Y he conocido gente muy valiosa de RN, que me hace sentido cómo ven el hacer política.
—¿La han invitado a militar?
—Muchas veces (ríe).
—¿Y qué responde?
—Que por ahora estoy bien. Yo creo en los partidos políticos, no creo en la vida independiente para siempre. Me gusta la idea de grupo y equipos. Pero hoy estoy enfocada en ser alcaldesa de Las Condes y eso ya me demanda mucho tiempo. Con todo, no me voy a meter a un partido para asegurarme un cupo, prefiero perder. El día que entre a militar a un partido será porque quiero ayudar a que el partido crezca.
—Me imagino que pretende proyectarse…
—Por supuesto. Mi plan es quedarme un período más.
—Algunos podrían pensar que será difícil volver a competir como independiente en una futura elección…
—Sí. Pero era muy difícil que ganara la elección anterior y ahora mira dónde estoy.



