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8 de Julio de 2026Mónica Godoy regresa a las teleseries en Mega a 30 años de “Sucupira”:”Cuando veo esos videos siento nostalgia. Eran otros tiempos para las áreas dramáticas”
Mónica Godoy vuelve a la ficción con "Prohibida obsesión", la nueva nocturna de Mega, tras ocho años alejada de las teleseries. A 30 años de su debut en "Sucupira", la actriz habla de su regreso, del reencuentro con la "Quena" Rencoret y de cómo la industria ha cambiado: "Cuando veo esos videos siento nostalgia. Eran otros tiempos para las áreas dramáticas".
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Mónica Godoy está de regreso en las teleseries. La actriz debutará en las producciones de Mega con un nuevo rol en “Prohibida obsesión”, la próxima nocturna del canal protagonizada por Diego Muñoz, Sigrid Alegría y Fernanda Finsterbusch. Ya inmersa en las grabaciones, Godoy asegura estar feliz con este reencuentro con la ficción.
“Nunca sentí que estaba alejada”, comenta la actriz en conversación con The Clinic. “Estaba dedicada a proyectos personales, a programas y a un pódcast”, explica, en alusión a los espacios que la han mantenido vigente en televisión, como Sabingo.
Fue precisamente cuando no tenía contemplado volver a las teleseries que recibió la propuesta. “Apareció esta oportunidad y me motivó”, afirma sobre su regreso. En un comienzo no estaba convencida, ya que llevaba varios años enfocada en otros proyectos. Sin embargo, Pablo Ávila, de Mazal Producciones, fue quien terminó por convencerla de volver a la ficción.
En “Prohibida obsesión”, Godoy interpretará a Paloma, una mujer que dejó de trabajar cuando se casó para dedicarse a su familia y a sus hijos. Sin embargo, por distintas circunstancias, deberá reincorporarse al mundo laboral, iniciando una nueva etapa marcada por desafíos personales, familiares y económicos.
Su papel en “Prohibida obsesión” marca su regreso a las teleseries, justo cuando se cumplen 30 años de su debut televisivo como Loreto en “Sucupira”, producción que dio inicio a una exitosa carrera durante la época de oro del área dramática de TVN. Títulos como “Loca piel”, “Tic Tac” y “Aquelarre” marcaron sus primeros años en la pantalla.
Ya en este siglo, Mónica Godoy integró el elenco de producciones como “El laberinto de Alicia” y “40 y tantos”. Su última participación en una teleserie fue “La reina de Franklin”, estrenada en 2018.
—¿Qué sientes al volver a formar parte de un elenco de ficción?
—Me gustó mucho la historia y, sobre todo, mi personaje, porque representa algo que pasa mucho en Chile. Además, ha sido muy bonito reencontrarme con compañeros con los que trabajé hace más de 30 años en TVN. Gran parte del equipo hoy está en Mega y también volver a trabajar con María Eugenia “Quena” Rencoret ha sido muy especial. Me he sentido muy bienvenida y acogida. Ha sido mucho más grato de lo que imaginaba.
—¿Qué fue lo que finalmente te convenció de aceptar?
—Con Pablo nos juntamos a tomar desayuno a las nueve de la mañana y terminamos conversando hasta cerca de la una. Lo conozco hace muchísimos años. Me fue convenciendo poco a poco. Me hablaba de volver y yo le respondía que nunca me había ido realmente, porque hay un mundo fuera de las teleseries que también me gusta explorar.
Finalmente influyeron muchas cosas: el cariño, la forma en que valoraron mi trayectoria, el trato profesional, el personaje, la historia y el elenco. La teleserie aborda temas más adultos y sentí que todo encajaba. Muchas veces la gente piensa que estas decisiones son solo económicas, pero para mí importa el equipo, los tiempos y el ambiente de trabajo. Cuando todo eso está bien, ¿por qué decir que no?
—Han pasado 30 años desde tus primeras teleseries. ¿Qué ha cambiado en la industria?
—Han cambiado muchísimas cosas. No tanto en la forma de construir los personajes, porque siempre ha existido mucho profesionalismo, pero sí en la industria. Hoy los presupuestos son mucho menores y las áreas dramáticas han tenido que ingeniárselas para seguir haciendo producciones de calidad. Hay que sacarse el sombrero por eso.
También cambió la forma de grabar. Ahora se trabaja con otro tipo de cámaras, que incluso siguen a los actores, por lo que uno también debe adaptarse. Pero reencontrarme con camarógrafos, productores, vestuaristas y todo el equipo técnico ha sido muy bonito. Ellos también hacen que todo sea mucho más llevadero.
—Cuéntanos sobre Paloma y las temáticas que aborda la teleserie.
—Mi personaje retrata muy bien algo que viven muchas mujeres. Paloma dejó de trabajar cuando se casó para dedicarse a su familia y a sus hijos. Después, por distintas circunstancias, debe volver al mundo laboral.
Ella vuelve a sentirse útil, recupera una parte importante de su identidad y se reencanta con un trabajo que disfrutaba antes de casarse. Creo que muchas mujeres pueden sentirse identificadas con eso.
—¿Toca parte de un presente en Chile?
—Sí, la historia aborda un tema muy presente en Chile: el endeudamiento. Este matrimonio intenta mantener un nivel de vida que ya no puede sostener, comienzan a acumular créditos y eso termina afectando no solo la economía familiar, sino también la relación de pareja.
Muchas veces la vergüenza hace que estos problemas no se conversen. Eso afecta la comunicación, la intimidad y también la sexualidad de la pareja. Son conflictos muy reales. Por otro lado, Paloma sigue siendo una mujer joven, con deseos y necesidades afectivas. La teleserie también explora esa dimensión de manera muy honesta.
—¿Cómo ha sido volver a trabajar con Andrés Velasco como pareja?
—Ya habíamos compartido elenco antes e incluso fuimos matrimonio en otra teleserie de TVN. Nos llevamos muy bien. Nuestra historia también tiene bastante comedia, así que nos hemos reído muchísimo grabando. Nicolás, el director, está muy abierto a las propuestas de los actores y tiene un gran sentido del humor, así que el trabajo ha sido muy entretenido.
—¿En qué te inspiraste para construir a Paloma?
—En la vida misma. He conocido muchas mujeres que han vivido algo parecido y también me identifico en ciertos aspectos. Yo también decidí bajar mi carga laboral durante un tiempo para dedicarme a mis hijas. Ahora que están entrando en la adolescencia, siento que puedo volver a asumir proyectos más demandantes. Muchas mujeres viven ese proceso de reencontrarse consigo mismas después de la maternidad. Volver al trabajo también significa reencontrarse con la persona que una era antes.
—En redes sociales constantemente aparecen escenas tuyas de las teleseries de los años 90 y recibes muchísimo cariño. ¿Cómo vives esa nostalgia?
—Lo agradezco muchísimo. Siempre he mantenido un contacto muy cercano con el público a través de mis redes sociales. Aunque estuve varios años sin hacer teleseries, nunca sentí que la gente se olvidara de mí. Al contrario. Cuando se supo que volvía a la ficción recibí muchísimos mensajes de cariño y eso es muy gratificante. También cuando viajo a regiones por los programas en los que participo sigo sintiendo ese afecto de la gente. Es un cariño muy permanente.
Cuando veo esos videos, claro, siento nostalgia. Eran otros tiempos para las áreas dramáticas, con equipos mucho más grandes y otros presupuestos. Pero también admiro muchísimo el trabajo que se hace hoy. Me parece impresionante el ingenio que existe para seguir realizando teleseries de calidad.