
Tendencias
15 de Julio de 2026¿Hay que sacar a pasear al perro cuando llueve? Las cinco recomendaciones de una veterinaria para proteger a tu mascota en los días de lluvia
Reducir la duración de los paseos, secar cuidadosamente el pelaje y las patas, evitar cambios bruscos de temperatura y generar actividades dentro del hogar son algunas de las recomendaciones para cuidar a perros y gatos durante jornadas de lluvia intensa.
Compartir
La llegada de un nuevo sistema frontal a la zona central obligará a muchas familias a modificar sus rutinas durante los próximos días. Para quienes viven con mascotas, la lluvia no solo pueden dificultar los paseos, sino que también aumentan la exposición al frío, la humedad, los charcos y superficies resbaladizas.
Aunque las precipitaciones no significan que todos los perros deban dejar de salir, sí es importante adaptar el paseo a las condiciones climáticas, las características de cada animal y la intensidad de las precipitaciones.
“Durante los días de lluvia, lo recomendable es realizar salidas más breves y aprovechar los momentos en que las precipitaciones disminuyan. También se debe considerar la edad, el estado de salud, el tipo de pelaje y la tolerancia al frío de cada mascota, porque un cachorro, un animal senior o uno de pelo corto puede resentir con mayor facilidad la humedad y las bajas temperaturas”, explicó Carolina Ruiz, médica veterinaria de SuperZoo.
Los principales cuidados
- Acortar y planificar los paseos: priorizar salidas breves, evitar los momentos de mayor intensidad de la lluvia y preferir sectores conocidos, iluminados y sin acumulaciones de agua.
- Mantener siempre la correa: la lluvia puede disminuir la visibilidad, aumentar los ruidos y alterar el comportamiento de algunas mascotas. Un arnés o una correa bien ajustada permite mantener un mejor control y prevenir escapes.
- Evitar charcos y corrientes de agua: además de ocultar desniveles, objetos o superficies resbaladizas, el agua acumulada en la calle puede contener basura u otras sustancias. Tampoco se debe permitir que la mascota beba de ella ya que las aguas estancadas pueden actuar como reservorio de bacterias.
- Secar el pelaje y las patas al regresar: es importante retirar la humedad, especialmente entre los dedos, en el abdomen y en otras zonas que hayan tenido contacto con el suelo. Si utiliza abrigo o impermeable, la prenda debe retirarse y dejarse secar completamente para evitar cualquier tipo de irritación cutánea o posibles infecciones.
- Observar si necesita protección adicional: cachorros, mascotas mayores, animales enfermos o razas de pelo corto pueden requerir una capa extra. La prenda debe ser cómoda, permitir el movimiento y no permanecer húmeda después del paseo.
En el caso de los gatos que viven en interiores, se recomienda mantener sus camas y zonas de descanso alejadas de filtraciones, corrientes de aire o espacios húmedos. También es necesario revisar balcones, ventanas y terrazas antes de permitirles el acceso, debido a que las superficies mojadas pueden aumentar el riesgo de caídas.
“Con algunos ajustes en la rutina es posible proteger a las mascotas sin descuidar sus necesidades. La clave está en reducir la exposición, evitar que permanezcan mojadas y ofrecerles alternativas de actividad dentro de la casa hasta que mejoren las condiciones climáticas”, concluye la especialista.