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Foto: Agencia Uno.

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22 de Julio de 2026

Proyecto “Escucha su corazón” pierde fuerza: 66% se opone a obligar a escuchar latidos antes de un aborto y comisión no lo pondrá en tabla

La encuesta Cadem mostró un amplio rechazo a los distintos aspectos centrales de la iniciativa impulsada por diputados oficialistas, al mismo tiempo que el presidente de la comisión de Salud de la Cámara, Andrés Celis (RN), adelantó que la discusión del proyecto no tendrá prioridad en dicho espacio.

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Estas últimas semanas la discusión del aborto ha vuelto a tomarse la agenda pública, luego de que un grupo de diputados libertarios y republicanos anunciara un proyecto de ley “Escucha su corazón”.

La iniciativa, que ya ha encontrado amplia resistencia en el debate público, propone que cuando una mujer busque interrumpir su embarazo pero el feto tenga actividad cardíaca, el médico le tenga que ofrecer a la mujer escuchar los latidos del nonato o de lo contrario el médico deberá negarse a practicarlo.

Según han cuestionado diferentes voces, en la práctica el proyecto busca retroceder en la ley de aborto en tres causales incentivando a las mujeres a no interrumpir sus embarazos mediante esta práctica que algunos ya califican derechamente de “cruel”.

Y si bien el proyecto refleja la ideología del sector de derecha más conservador, en la práctica la iniciativa no tiene mayores adherentes.

Así lo demostró Cadem con el sondeo que publicaron este miércoles, donde el resultado muestra un claro rechazo a la iniciativa (de la cual un 75% de los encuestados había escuchado).

Con una encuesta online aplicada en una muestra de 1.005 casos (hombres y mujeres mayores de 18 años) de 173 comunas en las 16 regiones del país, Cadem llegó al resultado de que un 66% de las personas están en desacuerdo con que un médico esté obligado a mostrar los latidos del feto a una mujer antes de realizar un aborto.

Así también el 23% está de acuerdo y 67% en desacuerdo con que si la mujer se niega a escuchar los latidos del feto el médico tenga prohibido practicarle el aborto en alguna de las tres causales legales.

De hecho, un 56% afirmó que el proyecto de ley busca disuadir o dificultar que la mujer se realice un aborto, mientras solo un 19% dijo que buscaba entregar más información a la mujer para que decida con mayor conocimiento y un 21% piensa que ambas cosas por igual.

Entre quienes están de acuerdo con la obligación del médico de mostrar los latidos del feto, los niveles son más altos entre los mayores de 55 años (36%) en comparación a los otros rangos etarios, así como también entre aquellos encuestados que se identifican con la derecha (47%).

El amplio rechazo al proyecto de la derecha conservadora también se condice con la postura de la población en torno a los debates valóricos, donde el que muestra el mayor porcentaje es precisamente la ley de aborto en tres causales, con un 80% (+7pts) de personas de acuerdo con la misma.

Le siguen que personas solteras, divorciadas o viudas puedan adoptar hijos (77% +13pts), la eutanasia (75% -1pto) y la pena de muerte para delitos graves (68%).

Avance del proyecto se desinfla: presidente de la comisión de Salud de la Cámara asegura que no lo pondrá en tabla

Luego de que se presentara el proyecto, para nadie fue sorpresa que desde la oposición se saliera a cuestionar la iniciativa.

El presidente de la comisión de Salud del Senado, Juan Luis Castro (PS), por ejemplo, critica que el proyecto “es una escaramuza para intentar bloquear la ley de interrupción del embarazo en tres causales que lleva años ya vigente en nuestro país (…). ¿Por qué ahora se pretende hacer una medida coercitiva frente a la madre, haciéndole escuchar los latidos del corazón, si no quiere ella? Poniéndolo como agravante para extremar la objeción de conciencia”.

Incluso Castro agrega que complica uno de los problemas actuales del aborto en tres causales, que es su práctica en aquellas zonas donde no hay personal médico que no sea objetor de conciencia, lo que genera derivaciones complicadas: “¿Por qué se busca aún más ensanchar el camino de los que no quieren intervenir cuando hay interrupción de tres causales? Me parece que es un abuso, no va a contar con apoyo en el Congreso”.

Pero tal como menciona el senador Castro, lo cierto es que la iniciativa enfrenta un futuro complejo.

De por sí, tras ser ingresada a la Cámara de Diputados, arribó a la comisión de Salud para ser discutida, sin embargo, el presidente de la instancia, Andrés Celis, pese a ser militante de Renovación Nacional, ya adelantó que no será prioridad ni será puesto en tabla para avanzar en su tramitación.

No creo que proyectos como este sean oportunos. Tampoco el Gobierno se ha comunicado conmigo para plantear que sea una iniciativa que deba priorizarse en la Comisión de Salud”, afirmó Celis.

Incluso, el diputado RN agregó: “No creo que una agenda valórica como esta sea oportuna. Además, tal como está redactado, el proyecto no ayuda al debate y pone a mujeres que enfrentan situaciones tan complejas como una violación en una posición extremadamente difícil”.

Críticas a las que, en todo caso, ya se han sumado otros parlamentarios de su sector como Diego Schalper (RN) y Ximena Ossandón (RN).

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