
Política
27 de Julio de 2026“Podría apoyar”, “desaconsejo” y “sin opinión”: Por qué Bachelet entró en una semana decisiva para su candidatura a la Secretaría General de la ONU
Este jueves, el Consejo de Seguridad realizará la primera ronda de straw polls, la instancia reservada en la que los cinco miembros permanentes comienzan a delinear el futuro del próximo secretario general de la ONU. Mientras Michelle Bachelet busca consolidar su candidatura, una carta de la presidenta de la Asamblea General podría dejar fuera del proceso regular al último postulante de Uganda, Olara Otunnu.
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Este jueves, los 15 miembros del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas se reunirán para la primera ronda de straw polls de cara a la elección del próximo secretario general de la ONU. En esa instancia, los Estados marcarán sus preferencias entre los seis candidatos que la semana pasada protagonizaron su primer debate ante la Asamblea General.
La instancia, comentan fuentes al interior de Naciones Unidas, es una de las más herméticas del organismo. En una sesión secreta, cada representante de los Estados miembros del Consejo recibe una papeleta con los nombres de todos los candidatos y, al lado de cada uno, tres opciones para expresar su preferencia: “podría apoyar”, “desaconsejo” y “sin opinión”.
El hermetismo es tal, señalan fuentes de la organización, que una vez concluida la votación no existe una publicación oficial de los resultados obtenidos por cada candidato. En cambio, los postulantes son informados de manera reservada sobre el respaldo que recibieron por parte de los miembros del Consejo de Seguridad.
Sin embargo, esta no es la única votación de sondeo —como se conocen en español los straw polls—, sino que, por lo general, se realizan varias rondas, en las que un candidato suele ir acumulando respaldos a medida que avanzan las consultas, mientras otros, quienes obtienen menores apoyos, van quedando fuera de competencia.
En ese escenario, resultan especialmente relevantes las posiciones que adopten los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad: Estados Unidos, China, Rusia, Francia y Reino Unido. Esto, explican fuentes de la organización, porque esos países cuentan con poder de veto sobre cualquier candidatura. En consecuencia, si alguno de ellos marca la opción “desaconsejo” respecto de un postulante, aquello podría interpretarse como un anticipo de un eventual veto.
Con todo, voces al interior de la ONU sostienen que, si bien estas instancias son fundamentales para proyectar la carrera hacia la Secretaría General, las preferencias que expresan los Estados en las primeras rondas no son necesariamente definitivas.
Un ejemplo de ello fue la elección del actual secretario general, António Guterres, en 2016. En esa oportunidad se realizaron cinco straw polls entre julio y octubre. Desde la primera consulta, el ex primer ministro portugués lideró las preferencias, aunque llegó a acumular tres votos desfavorables. Sin embargo, nunca se supo si esos “desaconsejo” provenían o no de miembros permanentes del Consejo de Seguridad.
Así, los resultados fueron variando en cada ronda y, en la última votación, Guterres obtuvo 13 respaldos, ninguna objeción y dos Estados marcaron la opción “sin opinión”.
Será este jueves cuando se conozca, de manera reservada, si el Consejo de Seguridad inclina sus preferencias por Michelle Bachelet, Rebeca Grynspan, Rafael Grossi, Macky Sall, María Fernanda Espinosa o Carolyn Rodrigues-Birkett. Posteriormente, corresponderá a la Asamblea General de la ONU, integrada por sus 193 Estados miembros, designar al próximo secretario general sobre la base de la recomendación del Consejo de Seguridad.
Un candidato fuera de competencia por la Secretaría General de la ONU
El fin de semana, Uganda publicó un comunicado en el que anunció el patrocinio de la candidatura del abogado y diplomático Olara Otunnu para competir por la Secretaría General de la ONU.
Sin embargo, la presidenta de la Asamblea General de Naciones Unidas, Annalena Baerbock, envió una carta al presidente rotativo del Consejo de Seguridad, Zénon Mukongo, en la que le solicita no considerar a Otunnu en las próximas etapas del proceso.
Según el documento, al que tuvo acceso The Clinic, Baerbock sostiene que, en reiteradas ocasiones, insistió en la necesidad de que las candidaturas fueran presentadas oportunamente, antes de que el Consejo de Seguridad iniciara sus deliberaciones, con el fin de dar a los 193 Estados miembros de la ONU la oportunidad de escuchar a todos los postulantes durante el debate de la Asamblea General.
Asimismo, asegura que, como presidenta de la Asamblea General, se ha ceñido a “conducir un proceso de selección de la próxima Secretaría General de manera transparente, inclusiva y en condiciones de igualdad y justicia para todos los candidatos”.
Una carta que podría dejar fuera la candidatura de Otunnu del proceso regular de selección.