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10 de Septiembre de 2026No fue prorrogada en el cargo: Sale Varinia Brodsky de la dirección del Museo Nacional de Bellas Artes a tres años de haber asumido
Tras tres años al frente del Museo Nacional de Bellas Artes, Varinia Brodsky dejará el cargo el 14 de septiembre, sin la ratificación que habían obtenido sus antecesores. Su gestión estuvo marcada por una apertura hacia nuevas miradas, artistas y grupos históricamente marginados, pero también por controversias artísticas por su curatoría. “Defiendo fuertemente la autonomía de los museos”, dijo este año en una entrevista en The Clinic.
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“A partir del 14 de septiembre de 2026 finaliza su periodo como directora del Museo Nacional de Bellas Artes Varinia Brodsky Zimmermann, luego de haber ejercido el cargo durante tres años. De acuerdo a los lineamientos actuales del Gobierno, toda renovación de cargos se debe realizar a través de concurso público”, informó hoy el Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio.
Una salida sorpresiva del museo más visitado del país: Brodsky, licenciada en Artes y gestora cultural, llegó al cargo en 2023, por concurso público. El puesto tiene una duración de tres años prorrogables mediante ratificación, cosa que sus antecesores habían logrado. Esta vez, la directora dejará la oficina al terminar el periodo inicial. Fue la primera mujer al mando de la institución desde el regreso de la democracia.
La gestión de Brodsky tuvo acentos en el género y el ampliar la mirada, archivo y espacio del Museo Nacional de Bellas Artes, abriéndolo a grupos antes marginados de la historia del arte oficial, como las mujeres o las diversidades. Presentó muestras de Marcela Trujillo, Luis Poirot, Carlos Leppe, Monvoisin, o la popular retrospectiva de las Yeguas del Apocalipsis. El año pasado, el Bellas Artes tuvo un récord histórico de visitantes: 567 mil.
Pero, además, fue una época no libre de polémicas en el mundo artístico. Aunque fue propuesta en 2022, el año pasado se presentó la obra de la artista Janet Toro, que incluía banderas chilenas intervenidas; imágenes que fueron viralizadas y hasta recibieron pequeñas protestas. También causó escozor una muestra que tenía, por ejemplo, cuadros de Camilo Mori sin marcos, a la usanza de antiguas salas de arte.
La salida de Brodsky quizás tuvo avisos previos: este año fue cancelada la exposición del artista argentino León Ferrari, después de tres años de trabajo para concretarla. Brodsky oficialmente se excusó con problemas de financiamiento, pero en el mundo del arte se instaló la duda si ese recorte venía teledirigido desde el ministerio de Undurraga, ya que las obras incluyen protesta y cuestionamiento de instituciones como la católica, con objetos de arte como un Jesucristo crucificado en un avión de guerra.
Este año, Brodsky dio una entrevista a The Clinic, donde respondió ante las polémicas que podía generar su liderazgo: “Me gratifica que el Museo Bellas Artes sea objeto de debate. Me parece que ahí está la riqueza también de una construcción cultural y para eso estamos. Me parece muy importante estar en el debate público, y las controversias que se han producido en este periodo de tres años, personalmente me parecen muy, muy interesantes de poder abordar. No darle la espalda”, contestó.
Además, se le preguntó si habría algún tipo de censura o autocensura ante el cambio de gobierno, y la saliente directora aseguró: “El museo no responde a agendas políticas ni de Gobierno. Y lo peor que podemos hacer en cualquier periodo y frente a cualquier gobierno, da lo mismo el color, es empezar a generar nuestro trabajo en función de esos supuestos escenarios. Defiendo fuertemente la autonomía de los museos, me parece que es esencial para un desarrollo democrático”.
Esta tarde Brodsky tendrá su última inauguración, con la exposición de Luis Vargas Rosas. Cuando deje vacante el cargo, se hará un nuevo llamado a concurso para llenarlo.



