Buscar
Entender es todo
cerrar
Agustín Romero y Cristóbal Urruticoechea
Los diputados Agustín Romero (Partido Republicano) y Cristóbal Urruticoechea (Partido Nacional Libertario). Fotos: Cámara de Diputados.

Política

28 de Julio de 2026

El enredo de la derecha en la “agenda valórica” con el impulso de proyectos relativos al aborto y la calculada distancia del Gobierno

Detractores de la interrupción voluntaria del embarazo han comenzado a impulsar propuestas legislativas que abordan el tema en el Congreso. Lo anterior cuando el Gobierno insiste en abocarse a su agenda de "emergencia", relativa a seguridad, crecimiento económico y empleo. En el propio oficialismo existe un debate interno entre si la administración de José Antonio Kast debiera involucrarse en la denominada "agenda valórica", mientras desde otros sectores sostienen que aún no es el momento.

Por
Compartir

Está casi listo, lo presentaré la próxima semana“, dice el diputado republicano Agustín Romero a The Clinic al ser consultado por una iniciativa que dará a conocer en la comisión de Salud de la Cámara Baja que guarda relación con otro asunto “valórico“, como se le denomina a la agenda que se sujeta en creencias, que provoca la atención de sectores de la derecha. Sobre todo por ser relativo al aborto.

Se trata de un proyecto de ley que busca penalizar con cárcel la venta ilegal de Misoprostol, un medicamento que se utiliza para realizar abortos instantáneos. En Tele13 Radio se informó que el diputado del distrito 9 estaba elaborando una propuesta en esa línea, la que Romero ratifica a este medio de comunicación, a partir de sus aprensiones con el uso clandestino del medicamento para una práctica de la que él se reconoce como contrario.

No obstante, el punto que marca Romero es el que le hicieron ver organizaciones provida con las que se reunió hace algunas semanas. Fueron estas las que le comentaron una situación en la que estuvo de acuerdo que era “insólita”: que cualquier persona podía acceder al medicamento a través de su compra en redes sociales.

Tú mensajeas a alguien, coordinan juntarse en el Metro Universidad de Chile, y te venden la pastilla, que cuesta entre $100 mil y $400 mil. Así nomás“, ejemplifica el diputado la situación que generó su alerta, la que surge no solo porque es contrario al aborto, explica, sino porque también la mujer que acudía al medicamento puede exponerse a hemorragias severas que requieren atención médica constante.

“También hay un tema de inequidad, que es que la izquierda le gusta sacar en cara, que es que el que tiene las lucas, las paga. Y no, esto hay que perseguirlo por todos lados, partiendo por quien vende el Misoprostol”, relata Romero.

Para ello es que presentará el proyecto de ley la próxima semana, para el que espera idealmente contar con la firma de todos los diputados oficialistas de la comisión de Salud, de la que también es parte. Es decir, que el proyecto sea patrocinado por diputados del Partido Cristiano de Chile, RN, la UDI y del Partido Republicano. La comisión no cuenta con representación de ninguno de los dos diputados de Evópoli, la tienda oficialista que más ha resistido a la denominada “agenda valórica”.

Tema sensible en la derecha

Son precisamente temas asociados a esa agenda las que han comenzado a aparecer en el ambiente político en las últimas semanas.

Con el proyecto “Escucha su corazón“, presentado por el Partido Nacional Libertario que propone que las mujeres que aborten escuchen previamente los latidos del feto que interrumpirán, al Gobierno se le comenzó a solicitar versiones al respecto de la materia.

En determinadas instancias representantes del Ejecutivo han marcado una posición ambigua, la que no ha bastado para determinar si están a favor o en contra de las iniciativas. La ministra de Desarrollo Social, Marías Jesús Wulf (Partido Republicano), comentó en una oportunidad, por ejemplo, que “cuando hablamos de aborto, llegamos tarde“.

No obstante, quien sí dio una muestra de apertura a conversar sobre temas “valóricos” fue el ministro Segpres, José García Ruminot (RN), justamente sobre la propuesta libertaria. “Tenemos que ver la conveniencia, la inconveniencia, y tratar de salir con una solución que pueda ser satisfactoria para todos“, planteó en Canal 13 el encargado de las relaciones entre La Moneda y el Congreso.

En eso, concedió un punto que se podría abordar en la iniciativa: que las mujeres que abortaran por causal de violación realizaran la respectiva denuncia hacia su agresor.

Sin embargo, en La Moneda afirman que aún están lejos de ser ellos los impulsores de agendas de ese tipo y que su foco sigue estando en el concepto de “emergencia”, el que aborda tópicos relativos a seguridad, crecimiento económico y empleo, principales focos que tuvo la campaña presidencial de José Antonio Kast.

En esa línea, algunos partidos han tenido presente esa consideración realizada por el Ejecutivo. Es precisamente por ello que han existido llamados públicos a que la administración Kast se abra a conversar de otros temas que tengan relación con las creencias.

Yo sé que el Gobierno en campaña ha dicho que este no es un tema al cual ellos se van a referir porque este es un gobierno de emergencia, pero le pedimos al Gobierno que reconsidere esa postura para incentivar e impulsar un programa de acompañamiento a las mujeres (que tienen contemplado abortar)”, planteó, por ejemplo, la semana pasada el timonel de la UDI, Guillermo Ramírez, a propósito del debate que había generado la propuesta “Escucha su corazón”.

Es esencial que el Gobierno se abra en una agenda que clarifique las cosas, que permita que el aborto no avance“, planteó el jefe de bancada libertario, Cristóbal Urruticoechea, cuyo partido no es parte del Gobierno. Su solicitud ocurre ocurre cuando, en paralelo, parlamentarios oficialistas, como la diputada Claudia Mora (RN), han hecho llamados a que “no es momento para que el Gobierno se enfoque en temas valóricos“.

Romero, sobre su proyecto de penalizar la venta ilegal de Misoprostol, justifica que la idea “si bien va en los temas valóricos, hay una cuestión de política pública, de salud, que al final la gente que está a favor o no del aborto en tres causales tiene que considerar. El Estado no puede mirar al lado mientras se genera un mercado paralelo de productos abortivos”. Por eso es que, afirma, la discusión que propone no puede obviarse.

Sobre si la presentación de su proyecto afectaba la resistencia del Ejecutivo a debatir sobre esos temas, el diputado afirma: “Esto no enreda a la derecha. Este es una iniciativa de sentido común. Si se muere una mujer o le quedan secuelas por consumir el medicamento sin revisión médica, quien se lo vendió se justifica diciendo que él pasó el producto y lo entregó, sin más. Como quien vende audífonos de celulares en la calle“.

Notas relacionadas

Salir de la versión móvil