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31 de Julio de 2026El primer auto en la Luna: el día que el Apolo 15 escribió de historia automotriz fuera de la Tierra
El primer auto en la Luna rodó el 31 de julio de 1971, cuando los astronautas David Scott y James Irwin condujeron el rover eléctrico del Apolo 15 sobre la sierra de Hadley-Apeninos, ampliando por primera vez el radio de exploración humana en otro cuerpo celeste.
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Un martes 31 de julio de 1971, a las puertas de la sierra lunar de Hadley-Apeninos, el comandante David Scott soltó el freno de un vehículo plegado horas antes con sus propias manos y avanzó los primeros metros sobre un suelo que ningún neumático había tocado. A su lado, James Irwin sujetaba el asiento mientras el polvo gris se levantaba en arcos perfectos, sin atmósfera que lo frenara. Ese instante, transmitido en directo a la Tierra, marcó el primer auto en la Luna: el día en que la exploración espacial se volvió, también, una historia sobre ruedas.
El vehículo se llamaba oficialmente Vehículo Explorador Lunar (Lunar Roving Vehicle o LRV) y fue construido por Boeing junto al departamento de investigación de defensa de General Motors, que aportó ruedas, motores y suspensión bajo el liderazgo del ingeniero Ferenc Pavlics. Pesaba 210 kilogramos sin carga, se plegaba para caber en el módulo lunar y funcionaba con tracción eléctrica en las cuatro ruedas, diseñado para resistir temperaturas extremas y ampliar el radio de acción de los astronautas en sus misiones de recolección científica.
Así se construyó el primer auto en la Luna, en apenas diecisiete meses
Según relata Space Center Houston, el LRV se desarrolló en apenas diecisiete meses y funcionó sin anomalías mayores durante toda la misión. El desafío no era menor: Boeing debía construir un vehículo capaz de operar en vacío, sin aire que enfriara sus componentes, expuesto a temperaturas de hasta 120 grados Celsius bajo el sol directo y a decenas de grados bajo cero en sombra, según documentó Smithsonian Magazine sobre las pruebas realizadas en la cámara térmica de Boeing en Kent, Washington.
El primer ejemplar tuvo un costo de 38 millones de dólares, de acuerdo con This Day In Automotive History, una cifra que refleja la complejidad de fabricar un automóvil que debía funcionar a la primera, sin talleres ni repuestos disponibles a 380.000 kilómetros de distancia. La presión sobre los ingenieros de Boeing y GM era total: cualquier falla comprometía la seguridad de dos astronautas varados en un cuerpo celeste sin oxígeno.
¿Cómo funcionaba el vehículo eléctrico que condujeron Scott e Irwin?
El LRV usaba cuatro motores eléctricos de corriente continua, uno por rueda, de 0,25 caballos de fuerza cada uno, acoplados a reductores armónicos de relación 80 a 1, según el detalle técnico recogido por Autoweb. La energía provenía de dos baterías de plata-zinc de 36 voltios y 121 amperios-hora cada una, no recargables, que en conjunto ofrecían un rango teórico de 92 kilómetros, cifra confirmada por el archivo de la NASA sobre el programa Apolo.
Las ruedas, también diseñadas por Pavlics, combinaban un cubo de aluminio con una malla de acero tejido recubierta de zinc y chevrones de titanio para tracción, una solución pensada para el polvo fino y abrasivo de la superficie lunar. El vehículo tenía dirección en las cuatro ruedas, aunque durante el primer recorrido de Scott e Irwin el sistema delantero dejó de responder, según documenta la NASA. Los astronautas completaron esa primera salida usando solo la dirección trasera, y el problema se resolvió al día siguiente, un contratiempo menor que no impidió cumplir el objetivo central de la misión.
¿Cuánto llegó a recorrer el rover en la superficie lunar?
Durante los tres días de actividad extravehicular del Apolo 15, Scott e Irwin recorrieron 27,8 kilómetros en tres horas y dos minutos de conducción efectiva, con un tramo máximo de 12,5 kilómetros y un alejamiento máximo de 5 kilómetros respecto al módulo lunar, según los registros de Space Center Houston. El vehículo alcanzaba una velocidad de diseño cercana a 13 kilómetros por hora, aunque un año después, en el Apolo 17, Eugene Cernan llegó a 18 kilómetros por hora, un registro no oficial que todavía se recuerda como la velocidad máxima alcanzada por un vehículo tripulado fuera de la Tierra.
La cifra relevante, sin embargo, no es la velocidad sino el alcance: los National Archives señalan que el LRV triplicó la productividad científica de los astronautas respecto a las misiones anteriores, que dependían exclusivamente de caminatas alrededor del punto de alunizaje. Gracias al rover, Scott e Irwin pudieron acceder a formaciones geológicas distantes y regresar con muestras que habrían sido inalcanzables a pie, ampliando de forma directa el valor científico de la misión.
El legado del primer auto en la Luna: de Apolo a Artemisa
El Apolo 15 no fue la única misión que usó el vehículo: los Apolo 16 y 17 emplearon rovers equivalentes, y los tres ejemplares permanecen hoy sobre la superficie lunar, ya que ninguno regresó a la Tierra. Según los National Archives, la tecnología de tracción y suspensión desarrollada para el LRV terminó influyendo en el diseño de sillas de ruedas motorizadas, un ejemplo poco conocido de transferencia tecnológica desde el programa espacial hacia la vida cotidiana.
Medio siglo después, General Motors retomó ese capítulo: la compañía confirmó en 2025 su participación en el Vehículo de Terreno Lunar (Lunar Terrain Vehicle o LTV), un nuevo rover para las misiones Artemis que aportará baterías y motores derivados de su plataforma eléctrica Ultium, la misma que equipa modelos como el Hummer EV, según informó GM en un comunicado oficial. El objetivo apunta a 2030, cuando NASA prevé llevar astronautas al polo sur lunar con un vehículo capaz de operar más de una década, muy lejos de las baterías desechables que llevaron a Scott e Irwin a recorrer sus 27,8 kilómetros en 1971.
Preguntas frecuentes
¿Quiénes condujeron el primer auto en la Luna? David Scott y James Irwin, tripulantes del Apolo 15, lo condujeron por primera vez el 31 de julio de 1971 en la región de Hadley-Apeninos.
¿Quién fabricó el vehículo lunar del Apolo 15? Boeing lideró la construcción y el ensamblaje, mientras General Motors, a través de Ferenc Pavlics, diseñó ruedas, motores y suspensión.
¿Qué distancia podía recorrer el rover lunar? Su autonomía teórica era de 92 kilómetros, aunque en el Apolo 15 se usó para recorrer 27,8 kilómetros en tres traverses distintos.