El plan de Kaiser para presionar al gobierno de Kast desde la derecha: aciertos, traspiés y la hoja de ruta con la que busca pavimentar el camino hacia La Moneda
Instalar discusiones, obligar al Ejecutivo a responder y consolidar al Partido Nacional Libertario como un actor decisivo de la derecha. Esa es la hoja de ruta que hoy sigue Johannes Kaiser y su colectividad desde lo que han denominado una "oposición amigable". El exdiputado pretende continuar dando la "batalla cultural" y prepara una nueva ofensiva legislativa que incluye un intento de derogar la ley de identidad de género e insistir con indultos a exuniformados. Todo, con la mirada puesta en La Moneda y en una eventual nueva candidatura, aunque en el camino ha debido enfrentar episodios que han complicado esa estrategia, como la crisis provocada por militantes ligados al programa La Cofradía.
Sigue a The Clinic en Google News Por Eduardo Monrroy 2 de Agosto de 2026
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Johannes Kaiser se encontraba en un camping de la pequeña ciudad de Gerlebogk, en el oriente de Alemania, cuando el sábado 25 de julio comenzó a notar que algo no andaba bien en los chats del Partido Nacional Libertario.
Para entonces, en redes sociales ya circulaba ampliamente un video de la celebración de cumpleaños de un grupo de amigos del programa de streaming La Cofradía, en el que uno de ellos lanzaba comentarios ofensivos contra menores con trastorno del espectro autista (TEA) y hacía alusiones a la pedofilia.
No era un militante cualquiera. Se trataba de Ítalo Omegna, un dirigente que frecuentaba la sede del Partido Nacional Libertario en Providencia y que se desempeñaba como asesor legislativo del diputado Hans Marowski, representante del Distrito 10 y considerado la mano derecha de Kaiser.
Pero Kaiser tenía una mala conexión a internet. Recién al día siguiente, según su entorno más cercano, logró dimensionar lo ocurrido y ponerse al tanto de la decisión de Marowski de poner fin al vínculo laboral con Omegna. Solo entonces dio el visto bueno a una declaración del partido que condenaba los hechos y anunciaba la apertura de un proceso disciplinario.
El episodio cayó como un balde de agua fría para Kaiser y su colectividad. Ocurrió justo cuando los libertarios habían logrado instalar en la agenda el debate sobre el aborto a propósito del proyecto “Escucha su corazón”. Apenas unos días antes, de hecho, el exdiputado había asegurado en televisión que eran ellos quienes le estaban poniendo la “música” al Gobierno de José Antonio Kast.
Como si fuera poco, ese mismo domingo una encuesta de Criteria ubicó a Kaiser como el político mejor evaluado en distintos atributos, por sobre Franco Parisi, Evelyn Matthei y Tomás Vodanovic. En el partido sostienen que ese resultado quedó completamente eclipsado por la polémica. “Todo eso se perdió. Nadie se enteró gracias a La Cofradía”, lamenta un dirigente del PNL.

A Kaiser, en todo caso, el caso de Omegna le impactó personalmente. Le trajo recuerdos de la funa que él mismo sufrió a fines de 2021 cuando se divulgaron unos antiguos comentarios suyos en contra de las mujeres en su programa de YouTube que lo persiguieron por años. En esa línea, ha sostenido internamente que Omegna se equivocó, pero considera que todo lo que pasó después respondió a una “operación mediática”.
¿Poner la música?
Johannes Kaiser no cree en las encuestas. A su círculo le ha dicho que toda la experiencia de su anterior campaña presidencial —en la que consiguió un valioso 13% de los votos— le hizo aprender a desconfiar de todo, incluso de los sondeos propios.
Tampoco planifica ni a futuro ni a mediano plazo, pese a que todos den por hecho que su nombre estará en una futura papeleta presidencial. A su equipo le ha dicho que los escenarios van variando de forma dramática y que se debe estar preparado para irse adaptando a cada desafío.
Por ahora, ha dicho a sus cercanos, está enfocado en lograr que su partido siga creciendo —al 30 de junio sumaba 50.514 militantes—, proyectar las elecciones municipales de 2028 y dar la “batalla cultural” desde el Congreso.
El análisis interno es que han logrado presionar al Ejecutivo para correr el cerco hacia la derecha a través de proyectos como el otorgar un indulto general a exuniformados condenados por delitos ocurridos en el marco del estallido social, el proyecto “Escucha su corazón” que ha obligado a ministros a pronunciarse y la acusación constitucional contra el exministro Nicolás Grau que, si bien fue fallida y tuvo un bochornoso resultado en el Senado, tuvo luz verde de la Cámara y enredó al oficialismo.
De ahí que Kaiser hablara de poner la música al Gobierno, como señaló el 20 de junio en Tolerancia Cero. Pero la verdad es que Kaiser ha manifestado a su entorno que se arrepintió de decir esa frase porque considera que, en realidad, eso no ha sido así: La Moneda no les ha concedido nada en estos meses de administración.
“Nosotros ponemos la música, el gobierno decide si baila”, dijo esta semana.
Privatizar Codelco, indultos, aborto y derogar ley de identidad de género: las iniciativas con las que buscarán presionar a La Moneda
Por lo mismo, al interior de su colectividad aseguran que durante el segundo semestre de este año, finalizada la extensa tramitación de la megarreforma, los libertarios harán valer su peso impulsando una agenda en línea con la batalla cultural que dicen querer dar.
Allí aseguran que delinean una serie de iniciativas que amenazan con volver a revolver el escenario de la derecha. Entre ellas, se considera un proyecto de ley para derogar la ley de identidad de género, insistir en la discusión del aborto mediante la obligación de denunciar en caso de violación, terminar con la injerencia de organismos internacionales como la ONU y la privatización de Codelco, debate que en todo caso abrió esta semana el presidente del Partido Republicano, Arturo Squella.
Por lo demás, pretenden presionar a Kast para que los indultos exuniformados sean generales y no particulares, como pretende otorgar el mandatario en un futuro próximo. A su vez, buscarán que se dé urgencia a un proyecto que busca que el Servicio Médico Legal (SML) tenga hasta dos años para identificar las osamentas que mantienen como custodia.
“Estamos esperando que se avance con el tema de las osamentas, en el tema de las denuncias falsas, es un tema que tiene que decidir el Gobierno”, señala Kaiser. Y sobre los indultos, añade: “El Gobierno está demostrando que en esta materia no tiene la capacidad de caminar y mascar chicle al mismo tiempo. Cuatro meses es un tiempo más que suficiente para leer la documentación que tenían que revisar y tomar una decisión. Que el Gobierno se defina“.
“Este es un partido con ideas nuevas, con ideas que están en lo correcto buscando la eficiencia del Estado y también apoyando al gobierno en lo que corresponde, en lo que va dentro del cumplimiento de su programa, como un Pepe Grillo“, comentó esta semana la exsubsecretaria Ana Victoria Quintana, quien valoró que el partido “abriera el debate” en materias como el aborto.

Por otro lado, en la colectividad indican que buscarán mejorar la coordinación entre su directiva y sus parlamentarios, ya que no hubo conformidad con cómo se llevó adelante el proyecto “Escucha su corazón”.
En la tienda cuentan que este se ingresó sin conocimiento de todos los representantes del partido y reconocen que debió mejorar su redacción para evitar que se catalogara de inmediato como una iniciativa “cruel”.
También adelantan que la discusión del Presupuesto 2027 será una instancia que abrirá el diálogo con el Gobierno de manera de que sus propuestas sean escuchadas, dicen en el PNL.
El debate sobre si entrar al Gobierno y el nexo entre los libertarios y La Moneda
Johannes Kaiser y José Antonio Kast casi no mantienen comunicación. Casi. Porque ha sido en ocasiones esporádicas cuando el líder libertario ha recibido invitaciones de parte del propio mandatario, según indican en su círculo. El Presidente, por ejemplo, lo invitó personalmente a una comida en Cerro Castillo en la que participarían los senadores de los partidos que representan al oficialismo.
La cuestión es que el Partido Nacional Libertario no es un partido de gobierno. Se trató de una discusión que generó ásperas discusiones en la interna libertaria cuando Kast se encontraba diseñando su gabinete. Si bien existieron conversaciones e incluso ofertas para que la colectividad ingresara a esta administración, Kaiser optó por estar afuera y erigirse como una “oposición amigable”.
La determinación inevitablemente ha generado comparaciones con el camino que siguió el propio Kast durante el segundo gobierno de Sebastián Piñera. “Pero yo no soy Kast”, ha respondido Kaiser cada vez que se lo preguntan.
El exdiputado, ha explicado en distintas ocasiones, decidió tener libertad para promover sus ideas y convicciones. “Adentro me hubiera tenido que morder la lengua y ese no es mi estilo”, ha dicho Kaiser a quienes lo conocen.

Los llamados a que los libertarios ingresen a esta administración de Kast, sin embargo, no han cesado. “Me encantaría que Johannes Kaiser entrara al Gobierno y que sean parte de la coalición”, dijo esta semana el senador Rodolfo Carter (ind.-Rep.) en CNN Chile. El propio biministro del Interior y la Segegob, Claudio Alvarado, ha dicho que el movimiento tiene las puertas abiertas. En el oficialismo, precisamente, algunos recuerdan el movimiento de piezas que hizo Piñera en su segundo gobierno para integrar al gabinete a los RN Mario Desbordes y Andrés Allamand, lo que apaciguó las tensiones que ambos liderazgos mantenían.
Pero entrar a hacer qué, ha respondido Kaiser de vuelta.
La posibilidad, en todo caso, no es rechazada de plano dentro del PNL. Ahí indican que solo la existencia de una crisis muy grande, como la del estallido social de 2019, haría replantearse la idea. Sería un sacrificio político, dicen algunos.
De todas formas, se reconoce que sería una decisión difícil porque al interior del partido habría sectores de la militancia que son sumamente críticos con el Gobierno. En el sector, en todo caso, recuerdan que hay encuestas que han mostrado que el votante de Kaiser en la primera vuelta es uno de los que más respalda la gestión del Presidente Kast.
La relación de los libertarios con La Moneda, en tanto, es vista solo como institucional. Aunque se destaca que hasta ahora ha existido positivos vínculos con Claudio Alvarado y el ministro de Hacienda, Jore Quiroz. Ambos, de hecho, sostuvieron distintas reuniones con Kaiser de manera de asegurar los votos libertarios en la megarreforma.
El factor Parisi
“Johannes querido, yo creo que el que está poniendo la música es el PDG”, respondió la excandidata presidencial de Chile Vamos, Evelyn Matthei, poco después de que Kaiser instalara el mensaje de que la música lo ponían los libertarios.
Precisamente, la tramitación de la megarreforma en el Parlamento llevó a que en más de una ocasión el partido liderado por Franco Parisi apareciera como fundamental para sacar adelante la iniciativa. El PDG, por ejemplo, sacó a relucir un acuerdo con el Gobierno para impulsar un proyecto que permite la devolución del IVA por la compra de pañales y medicamentos.
Parisi, además, resultó tercero en la primera vuelta presidencial de noviembre y llegó al 20% de los votos. Para distintos analistas aparece como una figura clave durante la actual administración.

Pero dentro del PNL el análisis es otro. Consideran que el PDG lo que ha hecho es “extorsionar” a La Moneda en distintas oportunidades y confían en que su indefinición entre ser partido de gobierno u opositor le terminará pesando.
Además, observan con atención el complejo que enfrentan ante el Servicio Electoral (Servel) debido a que hay balances presupuestarios que aún no son aprobados por el ente electoral y las denuncias ante el Ministerio Público ante la gestión de dos de sus exautoridades. Esto amenaza al partido con una eventual disolución.
Y por último, varios creen que Parisi tiene “tejado de vidrio” debido a antiguos escándalos que surgieron en sus candidaturas previas.
En todo caso, la lucha entre Kaiser y Parisi también se da a nivel de tribunales, ya que el primero presentó una querella por injurias y calumnias en contra del economista luego de que este cuestionara en campaña que recibía asignaciones parlamentarias y acusara “corrupción”.
En el círculo de Kaiser reconocen que hay una enemistad gigante entre ambos y que mucho se remonta a diferencias con empresarios que los respaldaban. Al líder libertario incluso hay quienes lo han escuchado arrepentirse de no haber sido más crítico con su contendor rumbo a la primera vuelta.
De esa forma, en el PNL dicen no ver como un escollo a Parisi rumbo a los siguientes desafíos electorales y recalcan que la tarea principal está en cómo continuar instalando debates en la “batalla cultural” y forzar al Gobierno a escuchar a la colectividad.
Por ahora, además, en la colectividad pretenden reconstruir los equipos programáticos que se crearon para la campaña presidencial de Kaiser y trabajar de manera más fluida con sus representantes en el Congreso. El equipo, reconocen algunos, también servirá para delinear las bases de lo que puede ser una nueva campaña de Kaiser rumbo a La Moneda.



